25/05/2013
Están del otro lado de la puerta cuando ingresamos a una empresa, en el estacionamiento y hasta en los partidos de fútbol, entre los carteles de publicidad y las tribunas. Hacen los cacheos en recitales, vigilan aeropuertos, countries y las esquinas de algunos barrios en el Conurbano desde una garita. Custodian armados y con chalecos la plata que se mueve en blindados pero también son el primer contacto cuando ingresamos en una oficina pública y no sabemos qué fila hacer. Son los vigiladores, una fuerza de seguridad privada que ha crecido exponencialmente en Argentina.

En el país, el “ejército” de la seguridad privada ya cuenta con 250 mil hombres y mujeres. Este número es significativamente alto y refleja la creciente demanda de servicios de seguridad en diversos ámbitos de la sociedad. La presencia de estos profesionales se ha vuelto indispensable en la vida cotidiana de los argentinos, cubriendo una amplia gama de funciones y escenarios.
- Concentración Geográfica y Comparación con las Fuerzas Públicas
- Ámbitos de Desempeño
- La Problemática de la Informalidad
- Informalidad y Seguridad: Una Relación Peligrosa
- El Uso de Armas: Una Tendencia a la Baja
- Relación con la Policía y Transición de Personal
- Presencia Femenina en Aumento
- Integración con la Seguridad Electrónica y la Tecnología
- Marco Legal en CABA: Ley 5688/2016
- Comparativa: Vigiladores vs. Policía (CABA y GBA)
- Preguntas Frecuentes sobre Vigiladores en Argentina
- ¿Cuántos vigiladores hay en total en Argentina?
- ¿Dónde se concentran principalmente?
- ¿Superan en número a la policía?
- ¿En qué sectores trabajan más?
- ¿Qué porcentaje trabaja en la informalidad?
- ¿Todos los vigiladores están armados?
- ¿Existe una ley que regule la seguridad privada en CABA?
- ¿Cómo puedo saber si un vigilador o una empresa de seguridad están habilitados?
- ¿Cuántas mujeres trabajan como vigiladoras?
Concentración Geográfica y Comparación con las Fuerzas Públicas
La mayor concentración de vigiladores se encuentra en las áreas urbanas más densamente pobladas. Cerca del 70% de este personal se desempeña en Capital Federal y la provincia de Buenos Aires. Esto equivale a aproximadamente 175 mil vigiladores en estas dos jurisdicciones clave. Para poner esta cifra en perspectiva, las fuerzas policiales en esas mismas áreas, sumando la Policía de la Ciudad y la Bonaerense, cuentan con alrededor de 115.000 oficiales. Esto significa que en el epicentro del país, el número de vigiladores privados supera notablemente al de los agentes policiales.
Ámbitos de Desempeño
Aunque parezca contraintuitivo, la mayoría de los custodios privados se desempeñan en el sector público. Esto puede incluir la seguridad de edificios gubernamentales, hospitales, escuelas y otras dependencias estatales. Los eventos deportivos, que requieren un despliegue masivo de personal para control de acceso y seguridad interna, y los comercios, desde pequeños locales hasta grandes shoppings y supermercados, completan el podio de los sectores que más emplean seguridad privada. Otros ámbitos importantes incluyen la vigilancia en barrios cerrados y countries, la custodia de mercadería en tránsito y el transporte de caudales, que implican riesgos significativos.
La Problemática de la Informalidad
A pesar del gran número total de vigiladores, el sector enfrenta un desafío considerable: la informalidad. Según estimaciones de las cámaras empresarias del sector, cerca del 45% del personal trabaja en negro. Esta situación no solo precariza las condiciones laborales de los trabajadores, quienes a menudo carecen de beneficios, seguros y aportes jubilatorios, sino que también genera problemas de competencia desleal para las empresas que operan dentro de la legalidad.
La informalidad fue uno de los puntos centrales abordados en encuentros del sector, como el VIII Encuentro de Seguridad Privada organizado por cámaras como CAESBA y CAESI. La falta de registro y control sobre este segmento dificulta la aplicación de normativas y estándares de calidad y seguridad. Además del trabajo no registrado, existen las llamadas “empresas truchas”, que operan sin las habilitaciones correspondientes, poniendo en riesgo tanto a sus empleados como a los clientes que contratan sus servicios. Un caso reciente mencionado en el sector fue el de una cooperativa que brindaba seguridad en un shopping importante y fue dada de baja por no estar registrada correctamente.
Informalidad y Seguridad: Una Relación Peligrosa
Las cámaras empresarias señalan que una de las principales consecuencias de la informalidad en el rubro es, paradójicamente, la inseguridad. La falta de control y capacitación adecuada en el personal no registrado puede ser un factor de riesgo. Se apunta a que muchos casos de robos en countries podrían estar relacionados con este factor, sugiriendo que la falta de regulación y supervisión adecuada puede ser explotada por la delincuencia.
El Uso de Armas: Una Tendencia a la Baja
El imaginario popular a menudo asocia al vigilador con un arma, pero la realidad del sector muestra una tendencia diferente. Solo algunos de los vigiladores están habilitados para estar armados. Esta habilitación depende del tipo de servicio y los riesgos asociados. Segmentos como la custodia de mercadería en tránsito, el transporte de caudales y algunos objetivos puntuales a requerimiento específico de clientes de alto riesgo, sí requieren personal armado.
Sin embargo, hay una tendencia en el sector a reducir el uso de armas en los servicios generales. Las empresas de seguridad, en general, suelen desaconsejar fuertemente el uso de armas porque implicaría exponer a los clientes y al propio personal a un riesgo mayor e innecesario. Este riesgo puede suplirse mediante una mayor y eficiente interacción con la fuerza pública y con el uso de distintas tecnologías de seguridad. A pesar de las precauciones, los custodios armados también son víctimas de asaltos violentos. Un trágico ejemplo es el asesinato de un custodio durante el robo a un blindado en Martín Coronado.
Relación con la Policía y Transición de Personal
La seguridad privada está intrínsecamente vinculada por funciones y características a la Policía. La relación entre ambos sectores es generalmente buena y, lo que es más importante, obligatoria, ya que la misma ley exige la colaboración. La seguridad privada no puede desarrollar plenamente su actividad sin el auxilio de la fuerza pública en caso de incidentes o delitos.
Es común que ex miembros de las fuerzas de seguridad, como ex comisarios, funden empresas de seguridad privada. Del mismo modo, agentes que por distintos motivos dejan de formar parte de las fuerzas públicas a menudo migran al sector privado, aportando su experiencia y conocimiento en seguridad.
Presencia Femenina en Aumento
Al igual que en las fuerzas de seguridad tradicionales, la mayoría de los guardias de seguridad privada son hombres. Los datos oficiales de las cámaras indican que solo el 10% de los vigiladores son mujeres. Sin embargo, este índice se incrementa todos los años, mostrando un cambio gradual en la composición de la fuerza laboral. Existen segmentos de la industria que cada vez requieren más mujeres para la prestación de servicios de seguridad específica. Esto incluye, por ejemplo, la seguridad en aerolíneas, supermercados o en tareas de recepción en empresas y edificios, donde la presencia femenina puede ser considerada más adecuada o necesaria.
Integración con la Seguridad Electrónica y la Tecnología
Aunque la legislación a menudo corre por un carril distinto para la seguridad física y la seguridad electrónica, la vinculación entre ambas es permanente y creciente en la práctica. Sistemas como el seguimiento satelital para camiones, a menudo complementado con escoltas físicas para evitar robos de piratas del asfalto, son un ejemplo claro de esta integración.
La inclusión de la tecnología permite una mayor transparencia y eficiencia a la hora de brindar servicios. Detrás de las cámaras de videovigilancia y los sistemas de monitoreo, hay un guardia que toma decisiones con la información que la tecnología genera. Esta interacción está generando nuevas oportunidades de negocios para las empresas del sector. Ejemplos de innovación tecnológica incluyen las pantallas de monitoreo remoto en halls de edificios, donde un operador a distancia observa y se comunica con quienes entran y salen. Para aprovechar plenamente estas oportunidades y permitir el desarrollo de nuevos modelos de servicios, se considera necesaria la creación de nuevas regulaciones inclusivas que contemplen esta convergencia.
Marco Legal en CABA: Ley 5688/2016
En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el marco legal que rige la seguridad privada es la Ley 5688/2016, específicamente el Libro VI – Servicio de Seguridad Privada. La Autoridad de Aplicación de esta norma es la Dirección General de Seguridad Privada y Custodia de Bienes. Esta ley es fundamental porque establece que tanto los Prestadores de Seguridad Privada (empresas de seguridad física y/o electrónica) como sus dependientes (Vigiladores, Operadores de Monitoreo, Técnicos Instaladores) deben encontrarse habilitados para ejercer la actividad.

La habilitación no es un mero trámite, sino un requisito legal que garantiza que el personal y las empresas cumplen con ciertos estándares de capacitación, idoneidad y control. A los fines del contralor ciudadano, la Dirección General pone a disposición diariamente un Registro Público actualizado donde se puede verificar si los Prestadores, Vigiladores, Técnicos Instaladores y Operadores de Monitoreo cuentan con habilitación vigente. Consultar estos registros es crucial tanto para quienes contratan servicios de seguridad como para el propio personal del sector, asegurando que operan dentro de la legalidad.
En este mismo marco legal, existe el “Registro Público de Cámaras de Videovigilancia Privada” (RECAVIP). Este registro es gratuito y tiene como fin que los particulares (residentes, consorcios, comercios, etc.) registren aquellas cámaras de videovigilancia privadas que captan imágenes del espacio público. La instalación y/o control de estas cámaras deben ser realizadas por Prestadores de Seguridad Privada y Técnicos Instaladores que cuenten con Habilitación vigente, garantizando así que la instalación cumple con las normativas técnicas y legales.
Comparativa: Vigiladores vs. Policía (CABA y GBA)
| Sector | Cantidad Aproximada (CABA y GBA) |
|---|---|
| Vigiladores Privados | 175.000 |
| Policía (Ciudad + Bonaerense) | 115.000 |
Esta tabla simple ilustra la magnitud del sector de seguridad privada en comparación con las fuerzas públicas en las jurisdicciones de mayor población del país, destacando la importancia numérica de los vigiladores en la estructura de seguridad general.
Preguntas Frecuentes sobre Vigiladores en Argentina
¿Cuántos vigiladores hay en total en Argentina?
Se estima que hay alrededor de 250 mil hombres y mujeres trabajando en el sector de la seguridad privada en todo el país.
¿Dónde se concentran principalmente?
Cerca del 70% de los vigiladores se encuentran en Capital Federal y la provincia de Buenos Aires, sumando aproximadamente 175 mil.
¿Superan en número a la policía?
En Capital Federal y la provincia de Buenos Aires, el número de vigiladores privados (175.000) supera al total de agentes de la Policía de la Ciudad y la Bonaerense (115.000).
¿En qué sectores trabajan más?
La mayoría se desempeña en el sector público, seguido por eventos deportivos y comercios.
¿Qué porcentaje trabaja en la informalidad?
Según estimaciones, cerca del 45% del personal del sector trabaja en la informalidad.
¿Todos los vigiladores están armados?
No, solo algunos vigiladores están habilitados para portar armas, generalmente en servicios de alto riesgo como transporte de caudales o custodia de mercadería en tránsito. Hay una tendencia a reducir el uso de armas en servicios generales.
¿Existe una ley que regule la seguridad privada en CABA?
Sí, la Ley 5688/2016 (Libro VI) regula la seguridad privada en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Esta ley exige la habilitación de empresas y personal.
¿Cómo puedo saber si un vigilador o una empresa de seguridad están habilitados?
La Dirección General de Seguridad Privada y Custodia de Bienes de CABA mantiene Registros Públicos actualizados donde se puede consultar si Prestadores, Vigiladores, Técnicos Instaladores y Operadores de Monitoreo cuentan con habilitación vigente.
¿Cuántas mujeres trabajan como vigiladoras?
Actualmente, las mujeres representan alrededor del 10% del total de vigiladores, aunque este porcentaje está en aumento, especialmente en ciertos segmentos del servicio.
En conclusión, el sector de la seguridad privada en Argentina es un componente masivo y fundamental del panorama de seguridad del país, con un gran número de profesionales desempeñando roles cruciales en diversos ámbitos. A pesar de su importancia numérica, enfrenta desafíos significativos como la alta tasa de informalidad y la necesidad de adaptación constante a los avances tecnológicos y los cambios en las estrategias de seguridad.
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