29/10/2018
En el dinámico mundo de la búsqueda de empleo, a menudo nos encontramos con situaciones que van más allá de la simple entrevista. Una de ellas es la firma de un precontrato de trabajo, un documento que, aunque no formaliza la relación laboral de manera definitiva, sí establece un compromiso serio entre la empresa y el futuro empleado. Pero, ¿qué implica realmente este acuerdo preliminar? ¿Tiene validez legal? Y lo más importante, ¿qué sucede si alguna de las partes decide no cumplirlo? Este artículo profundiza en los aspectos esenciales del precontrato laboral para que tanto trabajadores como empleadores comprendan su alcance y sus consecuencias.

El precontrato de trabajo es, en esencia, un pacto o acuerdo previo donde una empresa y un trabajador manifiestan su intención y compromiso de formalizar una relación laboral en el futuro cercano. No debe confundirse con el contrato de trabajo final, ya que este último es el que da inicio formalmente a la prestación de servicios bajo las condiciones pactadas. Sin embargo, a pesar de ser una 'promesa', el precontrato posee validez legal. Esto significa que no es un mero papel sin valor, sino que su incumplimiento puede acarrear obligaciones y consecuencias para la parte que no respete lo acordado.
- ¿Qué es Exactamente un Precontrato de Trabajo?
- Elementos Clave que Debe Contener un Precontrato Laboral
- Formatos Válidos para Constituir un Precontrato de Trabajo
- Beneficios y Desventajas del Uso de un Precontrato
- Consecuencias del Incumplimiento de un Precontrato de Trabajo
- ¿Cómo se Determina la Indemnización por Incumplimiento?
- Marco Legal del Precontrato de Trabajo
- Preguntas Frecuentes sobre el Precontrato de Trabajo
- Consideraciones Finales
¿Qué es Exactamente un Precontrato de Trabajo?
Como mencionamos, un precontrato de trabajo es un acuerdo preliminar. Es un documento que formaliza la voluntad de ambas partes de iniciar una relación laboral en una fecha futura. En este documento, se plasman las bases de lo que será el contrato definitivo, garantizando tanto al trabajador la obtención del puesto como a la empresa la incorporación del talento seleccionado. Su importancia radica en que, al ser vinculante, genera una expectativa legítima y protegida por la ley.
Elementos Clave que Debe Contener un Precontrato Laboral
Para que un precontrato de trabajo sea válido y cumpla su función, debe incluir una serie de elementos esenciales que dejen clara la naturaleza del compromiso y las condiciones futuras. Algunos de estos elementos son obligatorios, mientras que otros pueden añadirse para mayor detalle:
Elementos Obligatorios:
- La clara y expresa voluntad de ambas partes (empresa y trabajador) de formalizar un contrato de trabajo en el futuro.
- La fecha prevista para el inicio de la relación laboral.
- Cualquier justificante o condición relacionada con la adquisición de autorizaciones o licencias necesarias para el puesto, si aplica.
- El tipo de contrato de trabajo que se formalizará (por ejemplo, contrato indefinido, contrato a tiempo parcial, contrato en prácticas, etc.).
- La descripción del puesto de trabajo y las tareas principales que el trabajador desarrollará.
- El salario, que suele indicarse como salario básico o bruto.
Elementos Adicionales (Opcionales):
Además de los puntos obligatorios, se pueden incluir otros detalles para especificar mejor las condiciones futuras. Estos elementos, aunque no estrictamente necesarios para la validez básica del precontrato, aportan claridad y pueden prevenir futuras disputas:
- El horario de trabajo.
- Información sobre el régimen de vacaciones.
- Condiciones relativas al teletrabajo, si es una posibilidad.
- Cláusulas de no competencia o exclusividad, si son relevantes para el puesto.
- Una cláusula que especifique la indemnización pactada en caso de incumplimiento del precontrato por cualquiera de las partes.
- Cualquier otra circunstancia relevante que las partes deseen dejar documentada.
Es importante destacar que en un precontrato no deben incluirse aspectos que solo aplican a un contrato de trabajo ya en ejecución o finalizado, como el finiquito o cláusulas de rescisión del contrato.
Formatos Válidos para Constituir un Precontrato de Trabajo
La forma en que se documenta un precontrato es crucial para su validez y, sobre todo, para poder probar su existencia y contenido en caso de incumplimiento. Aunque teóricamente un acuerdo verbal podría considerarse una promesa, probarlo en un juzgado es extremadamente difícil. Por ello, lo más recomendable y seguro es formalizar el precontrato por escrito.
Los formatos más comunes y aceptados para un precontrato escrito incluyen:
- Documento Impreso: Un contrato redactado en papel, firmado a mano por ambas partes, es un formato clásico y totalmente válido. Es una prueba física y directa del acuerdo.
- Correo Electrónico (E-mail): Dada la distancia o la agilidad necesaria, un intercambio de correos electrónicos donde se formalice el acuerdo, se identifiquen claramente las partes y se acepten las condiciones (idealmente con un proceso de firma electrónica) puede ser una forma válida. Es fundamental que los correos contengan todos los elementos obligatorios del precontrato.
- Correo Postal o Fax: Aunque menos frecuentes hoy en día, si se utilizan estos medios para enviar y recibir un documento que contenga todos los elementos necesarios y permita la identificación de ambas partes y su consentimiento, pueden considerarse formatos válidos.
La clave, independientemente del formato, es que exista una constancia inequívoca y verificable del acuerdo y de las condiciones pactadas.
Beneficios y Desventajas del Uso de un Precontrato
El precontrato de trabajo, al igual que cualquier acuerdo, presenta ventajas y desventajas para ambas partes involucradas. Generalmente, se considera una herramienta útil cuando existe un interés genuino en formalizar la relación laboral, pero por alguna razón (por ejemplo, necesidad de trámites, finalización de estudios, aviso en el empleo actual) el inicio efectivo no puede ser inmediato.
Beneficios:
- Para el Trabajador: Le otorga la tranquilidad y seguridad de tener un puesto de trabajo asegurado en el futuro, lo que puede ser especialmente valioso si está dejando otro empleo o se encuentra en un proceso de búsqueda activo.
- Para la Empresa: Le permite asegurar la incorporación de candidatos que considera idóneos, especialmente aquellos con habilidades o cualificaciones muy demandadas, evitando que acepten otras ofertas mientras se gestiona el inicio formal.
- Para Ambas Partes: Al ser un documento vinculante y con validez legal, reduce la incertidumbre y establece un marco de compromiso mutuo.
Desventajas:
- Para Ambas Partes: La principal desventaja es que el incumplimiento del precontrato por cualquiera de los lados abre la puerta a reclamaciones por daños y perjuicios y a la solicitud de una indemnización.
- Para la Empresa: Limita la posibilidad de contratar a otro candidato para el puesto si apareciera una opción mejor después de firmar el precontrato, ya que existe un compromiso previo.
- Para el Trabajador: Si recibe una oferta de trabajo posterior que le resulte más atractiva, estará comprometido por las condiciones pactadas en el precontrato y podría enfrentar consecuencias si decide no cumplirlo.
A pesar de las desventajas, que giran principalmente en torno a las consecuencias del incumplimiento, el precontrato es una herramienta valiosa cuando se utiliza de buena fe y con el objetivo común de que la futura relación laboral se concrete satisfactoriamente.

Consecuencias del Incumplimiento de un Precontrato de Trabajo
Aquí llegamos a uno de los puntos centrales: ¿Qué sucede si una vez firmado el precontrato, una de las partes decide no seguir adelante? Como ya hemos adelantado, el precontrato es vinculante, por lo que su incumplimiento genera obligaciones legales. La consecuencia más común es el pago de una indemnización a la parte perjudicada.
La cuantía de esta indemnización puede variar. Idealmente, debería estar especificada en una cláusula del propio precontrato para evitar incertidumbres. Si no se pactó una cantidad concreta, la indemnización se determinará en función de los daños y perjuicios reales que el incumplimiento haya causado a la otra parte.
Si la Empresa Incumple:
Si la empresa es quien decide no formalizar el contrato de trabajo según lo pactado, el trabajador tiene derecho a reclamar una indemnización. Esta compensación económica busca resarcir al trabajador por los perjuicios sufridos. Estos daños pueden ser de diversa índole:
- Gastos directos: Costos incurridos por el trabajador confiando en el precontrato, como gastos de mudanza si tuvo que cambiar de ciudad, gastos de viaje, o incluso costos de formación específica que haya asumido para el puesto.
- Pérdida de oportunidades: Aunque más difícil de cuantificar, podría argumentarse la pérdida de la oportunidad de haber aceptado otras ofertas de trabajo durante el período en que estuvo 'comprometido' por el precontrato.
- Daños morales o a la imagen: En algunos casos, aunque son más complejos de probar y cuantificar, podría reclamarse una compensación por el perjuicio moral o profesional causado.
El trabajador puede reclamar estos daños directamente a la empresa. Si no se llega a un acuerdo sobre la cantidad, podrá presentar una demanda en los juzgados de lo social.
Si el Trabajador Incumple:
También puede ocurrir que sea el trabajador quien decida no aceptar el puesto definitivo, quizás porque ha recibido una oferta mejor, por cambios en sus circunstancias personales, o por cualquier otro motivo. En este caso, es la empresa quien tiene derecho a reclamar una indemnización por los daños y perjuicios sufridos a causa de la no incorporación del trabajador.
Los daños para la empresa podrían incluir:
- Gastos de selección y contratación: Costos asociados al proceso de búsqueda y selección que culminó con el precontrato.
- Inversión en formación: Si la empresa invirtió tiempo o dinero en formar al futuro empleado basándose en el precontrato.
- Daños por la demora en cubrir el puesto: Perjuicios económicos o de productividad derivados de la necesidad de reiniciar el proceso de selección y mantener el puesto vacante por más tiempo.
Al igual que en el caso anterior, si no hay acuerdo, la empresa puede acudir a los tribunales para reclamar la compensación.
¿Cómo se Determina la Indemnización por Incumplimiento?
Una de las preguntas más frecuentes es a cuánto puede ascender la indemnización. Como se mencionó, no existe una tarifa fija o una fórmula legal estándar establecida en el Estatuto de los Trabajadores específicamente para los precontratos. La cantidad se basará:
- En lo Pactado en el Precontrato: Si el precontrato incluye una cláusula de indemnización por incumplimiento que especifica una cantidad o la forma de calcularla, generalmente se aplicará lo acordado. Esta es la situación ideal, ya que aporta seguridad jurídica a ambas partes.
- En los Daños y Perjuicios Probados: Si no hay una cláusula de indemnización, la parte perjudicada deberá demostrar los daños económicos reales que ha sufrido a consecuencia del incumplimiento. Esto requiere documentar todos los gastos incurridos o los perjuicios cuantificables directamente relacionados con la falta de cumplimiento del precontrato.
La indemnización busca colocar a la parte perjudicada en una situación lo más similar posible a la que tendría si el precontrato se hubiera cumplido. Por ello, la prueba de los daños es fundamental si no se pactó una cantidad fija. La reclamación puede incluir no solo daños patrimoniales (económicos), sino también, en casos justificados, daños morales o a la imagen.
Si las partes no logran llegar a un acuerdo amistoso sobre la cuantía de la indemnización, la resolución del conflicto quedará en manos de un juez, quien valorará las pruebas presentadas por ambas partes para determinar la compensación justa.

Marco Legal del Precontrato de Trabajo
Aunque el precontrato de trabajo no está explícitamente regulado en detalle en el Estatuto de los Trabajadores español, su validez legal se fundamenta en el Código Civil. Específicamente, los artículos 1101 y 1254 del Código Civil establecen principios generales sobre las obligaciones y los contratos que son aplicables a este tipo de acuerdos preliminares. Estos artículos básicamente dictan que las obligaciones nacen de los contratos y que las partes quedan obligadas no solo a lo expresamente pactado, sino también a las consecuencias que, según su naturaleza, sean conformes a la buena fe, al uso y a la ley.
Además del Código Civil, la jurisprudencia (las decisiones de los tribunales) ha reconocido de manera reiterada la validez de los precontratos de trabajo y la obligación de indemnizar en caso de su incumplimiento. Esto refuerza su carácter vinculante y la seriedad con la que deben tomarse.
Preguntas Frecuentes sobre el Precontrato de Trabajo
¿Qué validez tiene un precontrato de trabajo?
Aunque no está detallado en el Estatuto de los Trabajadores, un precontrato de trabajo tiene plena validez legal en España. Se considera un acuerdo vinculante amparado por el Código Civil y la jurisprudencia. Su incumplimiento puede dar lugar a reclamaciones de indemnización por daños y perjuicios.
¿Qué información necesito para hacer un precontrato?
Para elaborar un precontrato efectivo, necesitas información clara y acordada por ambas partes sobre los aspectos esenciales de la futura relación laboral. Esto incluye la identificación completa de la empresa y el trabajador, el tipo de contrato futuro, el puesto y tareas, el salario, la fecha prevista de inicio, y opcionalmente, otros detalles como horario, vacaciones o una cláusula de indemnización por incumplimiento. Es crucial que ambos estén de acuerdo en estos puntos antes de redactar el documento.
¿Cuándo se hace un precontrato?
Un precontrato de trabajo se formaliza cuando una empresa y un candidato llegan a un acuerdo para una futura contratación, pero el inicio de la relación laboral no es inmediato. Esto puede ocurrir, por ejemplo, si el candidato necesita finalizar sus estudios, dar un preaviso en su empleo actual, o si la empresa necesita completar trámites internos antes de la incorporación.
¿Es posible modificar un precontrato después de firmado?
Sí, un precontrato, al ser un acuerdo entre partes, puede ser modificado si ambas partes están de acuerdo. Cualquier modificación importante debería documentarse por escrito (por ejemplo, mediante un anexo o un nuevo precontrato que reemplace al anterior) para que tenga validez legal.
Consideraciones Finales
El precontrato de trabajo es una herramienta útil que aporta seguridad y claridad a un proceso de contratación que no se materializa de forma inmediata. Sin embargo, es fundamental que ambas partes comprendan su naturaleza vinculante y las consecuencias de su incumplimiento. Redactar el precontrato de forma clara, incluyendo todos los elementos esenciales y, si es posible, una cláusula de indemnización, es la mejor manera de proteger los intereses de todos los involucrados y evitar futuros litigios. Ante cualquier duda, especialmente si las condiciones son complejas o la posible indemnización es un punto crítico, es aconsejable buscar asesoramiento legal.
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