¿Cuál es el sujeto y el objeto del trabajo social?

Sujeto y Objeto en Trabajo Social

05/01/2013

Valoración: 4.72 (3235 votos)

El Trabajo Social, como disciplina y profesión, se fundamenta en una comprensión profunda de las realidades humanas y sociales. Abordar esta complejidad requiere definir claramente los elementos centrales de su práctica. Dos conceptos fundamentales en este análisis son el sujeto y el objeto del Trabajo Social. Aunque parezcan términos abstractos, definen quién es el foco de la intervención y sobre qué actúa o se enfoca la profesión.

¿Cuál es el objeto social del trabajo social?
El objeto del trabajo social se localiza en la realidad social donde interaccionan los individuos entre sí y con los elementos presentes en la misma. Esta interacción determina la existencia de carencias, problemas, necesidades que requieren ser abordadas con un apoyo profesional, experto, para ser superadas.

La reflexión sobre el sujeto y el objeto no es meramente teórica; tiene implicaciones directas en la forma en que se planifican, ejecutan y evalúan las acciones profesionales. Diferentes autores han aportado sus visiones, enriqueciendo el debate y ajustando el enfoque del Trabajo Social a las cambiantes realidades sociales.

Índice de Contenido

¿Quién es el Sujeto del Trabajo Social?

En el contexto del Trabajo Social, el término 'sujeto' se refiere principalmente a la persona, grupo o comunidad con la que se trabaja. No se trata de una entidad pasiva, sino de un actor con historia, capacidades, derechos y necesidades. Eloísa de Jong, una destacada figura en la teoría del Trabajo Social, ofrece una definición clara y humanista sobre el sujeto:

El sujeto no es una abstracción, es una persona concreta que tiene necesidades de realización más allá de la sobrevivencia. T.S. Eloísa de Jong.

Esta definición subraya la importancia de ver a la persona en su totalidad, no solo por sus carencias o problemas, sino por su potencial y su dignidad intrínseca. Reconocer al sujeto como una persona concreta implica:

  • Considerar su contexto sociohistórico y cultural.
  • Valorar su propia percepción de sus necesidades y problemas.
  • Fomentar su participación activa en los procesos de intervención.
  • Respetar su autonomía y capacidad de decisión.
  • Entender que sus necesidades trascienden la mera subsistencia; buscan la realización personal, el bienestar y la integración social plena.

El sujeto del Trabajo Social es, por tanto, el protagonista de su propio proceso. El trabajador social acompaña, facilita y potencia, pero es la persona, familia o comunidad quien, en última instancia, impulsa el cambio y la transformación.

El Objeto del Trabajo Social: Diversas Perspectivas

El 'objeto' del Trabajo Social es un concepto más complejo y sujeto a debate. No se refiere a un objeto físico, sino al foco de la intervención profesional, aquello sobre lo que el Trabajo Social actúa o lo que busca transformar o comprender. Existen diferentes enfoques sobre cuál es este objeto.

El Objeto según Nora Aquín: Visibilizar y Dar Voz

Una de las perspectivas destacadas es la de Nora Aquín. Según la información proporcionada, el objeto profesional del Trabajo Social, según Nora Aquín, es:

a. Hacer públicas las necesidades y darles voz.

¿Cuál es el objeto profesional del trabajo social según Nora Aquín?
El objeto profesional del Trabajo Social, según Nora Aquín, es "a. Hacer públicas las necesidades y darles voz". Este enfoque se centra en visibilizar las necesidades de las personas y comunidades, así como en abogar por sus derechos y participación en la sociedad.

Este enfoque pone el acento en la dimensión política y social del Trabajo Social. Reconoce que muchas necesidades y problemáticas sociales permanecen ocultas o son ignoradas por la sociedad y las estructuras de poder. El rol del trabajador social, desde esta perspectiva, es fundamentalmente un rol de abogacía y visibilización:

  • Hacer públicas las necesidades: Implica sacar a la luz las carencias, injusticias y vulneraciones de derechos que afectan a individuos y colectivos. Esto puede hacerse a través de informes, denuncias, participación en espacios públicos, etc.
  • Darles voz: Significa facilitar que las propias personas afectadas puedan expresar sus realidades, demandas y propuestas. El trabajador social actúa como un puente o un facilitador para que las voces marginadas sean escuchadas en los ámbitos de toma de decisión.

Esta visión del objeto destaca la función del Trabajo Social en la lucha contra la desigualdad y la promoción de la justicia social, actuando sobre la esfera pública y las estructuras que generan o perpetúan las problemáticas.

El Objeto según Eloísa de Jong: El Conocimiento para la Intervención

Otra perspectiva sobre el objeto del Trabajo Social, también mencionada, se atribuye a Eloísa de Jong:

Objeto de Trabajo Social: Se centra principalmente en dotar de conocimiento a la intervención social.

Esta definición se enfoca en la base epistémica y metodológica de la profesión. Desde este punto de vista, el objeto del Trabajo Social es la generación, sistematización y aplicación de conocimiento que permita una intervención social efectiva y fundamentada. Esto implica:

  • Investigar y comprender las causas y manifestaciones de los problemas sociales.
  • Desarrollar y evaluar metodologías de intervención.
  • Sistematizar la práctica profesional para generar conocimiento a partir de ella.
  • Aplicar teorías y marcos conceptuales provenientes de diversas disciplinas (sociología, psicología, derecho, economía, etc.) a la comprensión e intervención en las realidades sociales.

Esta perspectiva subraya el carácter científico y técnico del Trabajo Social, enfocándose en construir una base sólida de conocimiento que guíe la acción profesional.

Otras Posibles Visiones del Objeto

Es importante notar que estas dos definiciones (Aquín y De Jong) no son mutuamente excluyentes y representan facetas complementarias del amplio campo de acción del Trabajo Social. Otras perspectivas podrían considerar como objeto:

  • Las problemáticas sociales: Las situaciones de desigualdad, exclusión, pobreza, violencia, etc., sobre las que se interviene.
  • Las relaciones sociales: La dinámica entre individuos, grupos e instituciones que generan o son afectadas por las problemáticas.
  • Los procesos de interacción y cambio: Cómo se dan las transformaciones en las vidas de las personas y en las estructuras sociales.
  • Las políticas sociales: Cómo se diseñan, implementan y evalúan las respuestas del Estado y otras instituciones a las necesidades sociales.

En conjunto, el objeto del Trabajo Social puede entenderse como el complejo entramado de necesidades, problemas, relaciones y procesos sociales sobre los que la profesión interviene, utilizando el conocimiento científico y ético para promover el bienestar y la justicia social, y buscando siempre visibilizar las realidades y potenciar la voz de los sujetos.

La Relación entre Sujeto y Objeto en el Trabajo Social

La relación entre el sujeto y el objeto es dinámica y fundamental en el Trabajo Social. No se trata de una relación pasiva en la que un sujeto (el trabajador social) actúa sobre un objeto (la persona/problema) de manera unidireccional. Es una interacción compleja y transformadora.

Si consideramos al sujeto como la persona concreta con sus necesidades (según De Jong) y al objeto como las problemáticas o la necesidad de visibilización (según Aquín), la relación se manifiesta en la forma en que el trabajador social, al interactuar con el sujeto (la persona), aborda el objeto (la necesidad de hacer pública su situación o la problemática que le afecta), utilizando el conocimiento pertinente para ello.

¿Cuál es el objeto profesional del trabajo social según Nora Aquín?
El objeto profesional del Trabajo Social, según Nora Aquín, es "a. Hacer públicas las necesidades y darles voz". Este enfoque se centra en visibilizar las necesidades de las personas y comunidades, así como en abogar por sus derechos y participación en la sociedad.

La teoría general del conocimiento nos enseña que la relación entre sujeto (el que conoce) y objeto (lo conocido) es la base de la adquisición de saber. En Trabajo Social, esta relación se complejiza: el trabajador social es un sujeto que busca conocer una realidad (el objeto, en el sentido de foco de estudio/intervención) que involucra a otros sujetos (las personas con las que trabaja). La capacidad del trabajador social para conocer y actuar se basa en habilidades como la razón, la percepción, el lenguaje, la empatía y la intuición, tal como se describe en la teoría del conocimiento general.

Sin embargo, en Trabajo Social, el objeto (la realidad social, la problemática) no es inerte. Está habitado por sujetos activos (las personas, familias, comunidades) que también conocen, sienten y actúan. Por lo tanto, la intervención es un proceso de co-construcción, donde el trabajador social y el sujeto (la persona) interactúan para comprender la situación y generar cambios.

La relación sujeto-objeto en Trabajo Social es, entonces:

  • Dialéctica: Hay una influencia mutua entre el trabajador social, la persona/comunidad y la problemática.
  • Ética: Se basa en el respeto a la dignidad y autonomía del sujeto.
  • Política: Implica reconocer las relaciones de poder que subyacen a las problemáticas y la necesidad de empoderar al sujeto.
  • Metodológica: Requiere la aplicación de métodos y técnicas que faciliten la interacción y la comprensión.

Entender esta relación es crucial para evitar enfoques asistencialistas o paternalistas, y para promover prácticas que realmente empoderen a las personas y contribuyan a la transformación social.

Tabla Comparativa: Visiones del Objeto

Autor/EnfoqueObjeto del Trabajo SocialÉnfasis
Nora AquínHacer públicas las necesidades y darles vozAbogacía, visibilización, dimensión política, justicia social
Eloísa de JongDotar de conocimiento a la intervención socialBase epistémica, metodología, carácter científico, efectividad profesional
Otras PerspectivasProblemáticas sociales, relaciones sociales, procesos de cambio, políticas socialesDiversidad de focos de intervención

Como se observa, las definiciones se complementan y reflejan las múltiples dimensiones del quehacer profesional.

Implicaciones Prácticas de Comprender el Sujeto y Objeto

Una clara conceptualización del sujeto y objeto del Trabajo Social tiene profundas implicaciones en la práctica diaria:

  • Diseño de Intervenciones: Si el sujeto es una persona activa, las intervenciones deben ser participativas y centrarse en sus fortalezas, no solo en sus carencias. Si el objeto es hacer públicas las necesidades, las estrategias incluirán la denuncia, la movilización, la incidencia política. Si el objeto es el conocimiento, la práctica se basará en la investigación y la sistematización.
  • Relación Profesional: Reconocer al otro como sujeto digno y autónomo define una relación horizontal, basada en el respeto y la confianza mutua. No es una relación de experto-cliente pasivo, sino de acompañamiento y colaboración.
  • Formación Profesional: La enseñanza del Trabajo Social debe abordar tanto las teorías sobre el sujeto y el objeto como las habilidades prácticas para interactuar con el sujeto y abordar el objeto desde las diversas perspectivas.
  • Evaluación: La evaluación de las intervenciones no solo debe medir el logro de objetivos predefinidos, sino también el proceso de empoderamiento del sujeto y la efectividad del conocimiento aplicado.

Comprender estos conceptos ayuda a los trabajadores sociales a posicionarse éticamente y políticamente en su práctica, asegurando que su acción sea relevante, respetuosa y transformadora.

Preguntas Frecuentes

A continuación, abordamos algunas preguntas comunes sobre el sujeto y el objeto en Trabajo Social:

¿El sujeto es siempre una persona individual?

No. El sujeto del Trabajo Social puede ser una persona individual, una familia, un grupo (como jóvenes en riesgo, mujeres víctimas de violencia) o una comunidad entera (un barrio, una población rural). En todos los casos, se les considera como actores con capacidad de agencia.

¿Qué es la relación entre sujeto y objeto?
El pensar del sujeto se da a partir de algo, de aquello que nos da qué pensar, aquello que es pensado, o que puede pensarse. Tal es el objeto. En ese sentido, conocer es establecer una relación entre un sujeto que puede conocer y un objeto que vale la pena de ser conocido.

¿Por qué se habla de 'objeto' si se trata de personas? ¿No es deshumanizante?

Es una preocupación válida. En filosofía y ciencias sociales, 'objeto' se refiere a aquello que es estudiado, conocido o sobre lo que se actúa, no implica cosificación. En Trabajo Social, el 'objeto' se refiere al foco de la intervención (las problemáticas, las necesidades, el conocimiento necesario, etc.), no a la persona en sí misma. La persona es el 'sujeto', siempre tratada con dignidad y respeto.

¿Las visiones de Nora Aquín y Eloísa de Jong son contradictorias?

No necesariamente. Pueden verse como enfoques complementarios. Nora Aquín destaca el 'para qué' de la intervención (visibilizar, dar voz), mientras que Eloísa de Jong se enfoca en el 'cómo' o la base de la intervención (el conocimiento). Ambas son esenciales para una práctica integral.

¿Cómo influye la relación sujeto-objeto en la ética profesional?

Fundamentalmente. Reconocer al otro como sujeto impone la obligación ética de respetar su autonomía, confidencialidad, autodeterminación y participación. Una comprensión inadecuada podría llevar a prácticas paternalistas o coercitivas.

¿Este debate sobre sujeto y objeto es solo teórico?

No. Tiene un impacto directo en la práctica. Define qué problemas se priorizan, cómo se abordan, qué metodologías se utilizan y cómo se relaciona el profesional con las personas. Una reflexión constante sobre estos conceptos es vital para una práctica informada y ética.

En conclusión, el sujeto y el objeto son pilares conceptuales del Trabajo Social. Comprender que el sujeto es una persona o colectivo concreto y activo, y que el objeto tiene múltiples facetas (desde la visibilización de necesidades hasta la construcción de conocimiento para la intervención), permite a los trabajadores sociales desarrollar una práctica más rigurosa, ética y transformadora. La interacción dinámica entre sujeto y objeto, mediada por el conocimiento y los valores profesionales, es el corazón de la intervención social.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Sujeto y Objeto en Trabajo Social puedes visitar la categoría Empleo.

Subir