¿Cómo es el trabajo infantil en América Latina?

El Fin del Trabajo Infantil en Estados Unidos

19/03/2018

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La pregunta sobre cuándo terminó el trabajo infantil en Estados Unidos no tiene una respuesta única y simple, ya que su declive y eventual prohibición efectiva fue un proceso largo y complejo que varió significativamente entre diferentes sectores de la economía y regiones del país. Lo que comenzó como una práctica común y a menudo necesaria en una sociedad predominantemente rural, evolucionó con la industrialización, enfrentó movimientos de reforma y se topó con obstáculos legales y oposición, hasta culminar en legislación clave que marcó un antes y un después para millones de niños.

¿Qué factores influyen en el trabajo infantil?
Según la OIT, es fruto de la combinación de varios factores como la pobreza, las emergencias regionales y la migración. De esta forma, muchos niños y niñas se ven en la obligación de trabajar para contribuir a la economía familiar o como único medio de supervivencia, realizando trabajos que ponen en peligro su vida.

Durante el siglo XIX, el trabajo infantil era un fenómeno extendido en la economía estadounidense. Fuera del sector agrícola, comenzó a disminuir gradualmente a principios del siglo XX. Sin embargo, en el Sur, esta práctica incluso aumentó en las industrias textiles y otras. En la agricultura, el trabajo infantil siguió siendo habitual hasta que los estados implementaron leyes de educación obligatoria. En el Norte, las leyes estatales prohibieron el trabajo en minas y, posteriormente, en fábricas. A nivel nacional, se intentó legislar en 1916 y 1919, pero ambas leyes fueron revocadas por la Corte Suprema. Un intento de enmienda constitucional en la década de 1920 fracasó debido a la oposición del Sur y de grupos católicos. A pesar de estos reveses, fuera de la agricultura, el trabajo infantil continuó disminuyendo constantemente en el siglo XX, y la legislación del New Deal en 1938 finalmente puso fin a gran parte del trabajo infantil en fábricas y minas. Es importante notar que el trabajo infantil siempre ha sido un factor en la agricultura y, en cierta medida, continúa siéndolo en el siglo XXI bajo regulaciones específicas.

Índice de Contenido

El Trabajo Infantil en las Primeras Épocas

En la sociedad colonial y en los primeros años de la nación, que era abrumadoramente rural, los agricultores descubrieron que los niños, incluso desde los seis o siete años, podían realizar tareas útiles asignadas según su género. En las ciudades, en una época en la que las escuelas eran poco comunes fuera de Nueva Inglaterra, las niñas realizaban tareas domésticas y de cuidado infantil, mientras que los niños, alrededor de los 12 años, eran aprendices de artesanos. La América colonial tenía un excedente de buenas tierras de cultivo y una escasez de trabajadores. En algunos casos, criminales en Inglaterra secuestraban jóvenes de Londres para venderlos como mano de obra en Virginia. El Parlamento inglés hizo que la captura y el procesamiento de estos delincuentes fuera una prioridad.

Los niños huérfanos, a la edad de 13 años, eran enviados a un oficio o trabajo doméstico debido a leyes que buscaban evitar que los niños ociosos se convirtieran en una carga para la sociedad. En las ciudades, después de aproximadamente 1810, el sistema de aprendizaje fue reemplazado por el empleo en fábricas para niños pobres, mientras que la asistencia escolar se hizo más común para las clases medias. Nueva Inglaterra comenzó a industrializarse después de 1810, especialmente con las fábricas textiles que contrataban familias enteras. Sin embargo, después de 1840, las fábricas comenzaron a alejarse de la contratación familiar, empleando a individuos mayores, en particular a nuevos inmigrantes de Irlanda y Canadá.

La Industrialización y el Siglo XIX

A medida que el Norte se industrializaba en la primera mitad del siglo XIX, fábricas y minas contrataban a jóvenes trabajadores para una variedad de tareas. Según el censo de 1900, el 18% de los niños de diez a quince años estaban empleados: 1.264.000 niños y 486.000 niñas. La mayoría trabajaba en granjas familiares, pero el número de niños en la fuerza laboral industrial y minera creció. Cada década después de 1870, el número de niños en la fuerza laboral aumentó, y el porcentaje no comenzó a disminuir hasta la década de 1920.

Especialmente en las fábricas textiles, los niños a menudo eran contratados junto con sus padres y podían ganar tan poco como 2 dólares a la semana. Sus padres podían trabajar en la fábrica y, al mismo tiempo, vigilar a sus hijos. Los niños tenían una ventaja debido a su pequeña estatura, que era útil para reparar maquinaria y meterse en espacios reducidos. Muchas familias en los pueblos de las fábricas dependían del trabajo de los niños para ganar suficiente dinero para las necesidades básicas. En los pueblos mineros, muchos padres a menudo ayudaban a sus hijos a eludir las leyes infantiles existentes, ya que los mineros recibían un pago por cada vagón de carbón, y cualquier ayuda adicional para mover el carbón significaba un aumento en el pago familiar.

El Contraste Agrícola

Mientras tanto, los reformadores que luchaban contra el trabajo infantil en las fábricas tenían una visión diferente del trabajo en las granjas. Consideraban el trabajo en las fábricas como perjudicial para el desarrollo físico de los niños, amenazando con dañarlos permanentemente. En cambio, veían el trabajo agrícola como un asunto completamente distinto, incluso como un ideal estadounidense. Argumentaban que el trabajo agrícola al aire libre era beneficioso para desarrollar una constitución física fuerte. Además, la temporada de cosecha no interfería con el año escolar programado, y estar bajo el ojo beneficioso y vigilante de los padres fortalecía a la familia.

Sin embargo, la realidad económica del trabajo infantil en las granjas era compleja. Las estadísticas mostraban que la productividad de los niños en las granjas era relativamente baja en comparación con la de un adulto. Aun así, para muchas familias agrícolas, la mano de obra infantil era una contribución valiosa, ya que aumentaba la producción familiar y reducía la necesidad de contratar mano de obra externa. A pesar de la visión idealizada, el trabajo agrícola podía ser arduo y, para muchos niños, significaba largas horas y la pérdida de oportunidades educativas. Entre 1910 y 1920, más del 60% de los niños trabajadores en Estados Unidos estaban empleados en la agricultura.

Los Esfuerzos de Reforma del Siglo XX

A principios del siglo XX, los oponentes del trabajo infantil cooperaron con otros reformadores de la Era Progresista y los sindicatos de la American Federation of Labor (AFL) para organizarse a nivel estatal. En 1904, surgió una importante organización nacional, el National Child Labor Committee (NCLC). Estado tras estado, los reformadores lanzaron campañas para aprobar leyes que restringieran el trabajo infantil, con los objetivos finales de proteger los cuerpos jóvenes y aumentar la asistencia escolar. Las frustraciones incluyeron la anulación de dos leyes nacionales por parte de la Corte Suprema por considerarlas inconstitucionales, y la aplicación débil de las leyes estatales que afectaban a los negocios locales.

Una herramienta efectiva fue la publicidad, especialmente las fotografías en revistas de investigación que mostraban las malas condiciones de trabajo. El más exitoso de sus cruzados fue el fotógrafo Lewis Hine. En 1908, se convirtió en el fotógrafo del NCLC y durante la década siguiente, Hine se centró en el lado negativo del trabajo infantil, capturando imágenes conmovedoras que ayudaron a cambiar la opinión pública.

En el Norte, los reformadores a menudo tuvieron éxito en lograr que se promulgara legislación, pero se decepcionaron cuando la aplicación quedó en manos de funcionarios designados por favoritismo que se mostraron reacios a desafiar a la comunidad empresarial. Mientras tanto, en el Sur, la legislación fue objeto de oposición por parte de fábricas en rápido crecimiento que competían con las del Norte ofreciendo salarios bajos. A pesar de los esfuerzos de figuras como el ministro Edgar Gardner Murphy, que hizo campaña para poner fin al trabajo infantil en el Sur a partir de 1898, el progreso fue lento.

Intentos de Legislación Nacional Fallidos

En el Congreso, un defensor destacado fue el senador Albert J. Beveridge. Intentó, sin éxito, que se aprobara el primer proyecto de ley nacional. A diferencia del liderazgo republicano, el liderazgo demócrata no estaba tan comprometido con los empleadores y, por lo tanto, apoyaba más los controles sobre el trabajo infantil y otras leyes promovidas por los sindicatos. Alexander McKelway, un firme partidario de Woodrow Wilson, hizo campaña a favor de leyes como la Ley Keating-Owen de 1916. Esta ley prohibió el trabajo infantil pero fue revocada por la Corte Suprema en 1918. Una ley similar de 1919 también fue anulada.

En la década de 1920, un esfuerzo por aprobar una enmienda constitucional fracasó debido a la oposición del Sur y de grupos católicos. El Sur finalmente aprobó leyes de educación obligatoria y, a fines de la década de 1920, los niños menores de 15 años rara vez eran contratados por fábricas o minas. Sin embargo, la prohibición federal efectiva para la mayoría de los sectores tardaría un poco más.

La Ley Clave: El Fin de una Era (Mayormente)

Finalmente, en la Ley de Normas Laborales Justas de 1938 (Fair Labor Standards Act), el New Deal logró poner fin a la mayor parte del trabajo infantil fuera del sector agrícola. Esta ley estableció estándares nacionales para la edad mínima de empleo y las horas de trabajo, marcando un punto de inflexión crucial en la historia laboral de Estados Unidos. Prohibió el empleo de menores en la producción de bienes para el comercio interestatal, sentando las bases para las protecciones modernas contra el trabajo infantil.

Es fundamental comprender que la Ley de 1938 no eliminó completamente el trabajo infantil de la noche a la mañana en todos los ámbitos. Como se mencionó, el sector agrícola fue en gran medida una excepción. Las exenciones para el trabajo agrícola, a menudo justificada por la naturaleza estacional y familiar de muchas operaciones agrícolas, permitieron que los niños continuaran trabajando en granjas, a menudo en condiciones difíciles y con salarios bajos, particularmente entre las familias migrantes. Esta situación ha persistido, aunque con algunas regulaciones posteriores, hasta el siglo XXI.

Otros Sectores y la Persistencia

Incluso en otros sectores, la aplicación de la ley y la eliminación total del trabajo infantil fue un proceso gradual. El ejemplo de los vendedores de periódicos (newsboys) es ilustrativo. Estos niños, a menudo de 14 años o más jóvenes, vendían periódicos en la calle, trabajando como contratistas sin beneficios. La edad era una desventaja para los mayores, ya que los niños más jóvenes solían recibir más propinas. Los editores de periódicos necesitaban su trabajo y, a menudo, los protegían de las leyes de trabajo infantil, idealizando su espíritu emprendedor y minimizando las condiciones difíciles y peligrosas en las que trabajaban.

Preguntas Frecuentes sobre el Fin del Trabajo Infantil en EE.UU.

Aquí respondemos algunas preguntas comunes sobre este tema:

  • ¿Cuándo se prohibió el trabajo infantil en Estados Unidos de forma definitiva? No hay una única fecha. El trabajo infantil en fábricas y minas disminuyó gradualmente a principios del siglo XX y fue efectivamente prohibido a nivel federal por la Ley de Normas Laborales Justas de 1938. Sin embargo, el trabajo infantil en la agricultura ha tenido una historia diferente y ha estado sujeto a regulaciones menos estrictas, persistiendo en cierta medida.
  • ¿Por qué tardó tanto en terminar el trabajo infantil en Estados Unidos? Hubo múltiples factores: dependencia económica de las familias de los ingresos infantiles, fuerte oposición de ciertos sectores industriales y regiones (especialmente el Sur) que se beneficiaban de la mano de obra barata, desafíos legales (la Corte Suprema anuló leyes federales), y diferencias en la aplicación y regulación entre los estados y el gobierno federal.
  • ¿Qué impacto tuvo el movimiento de reforma y las fotografías de Lewis Hine? Los reformadores y la documentación visual, especialmente las impactantes fotografías de Lewis Hine, jugaron un papel crucial en cambiar la opinión pública. Al exponer las duras realidades del trabajo infantil, generaron apoyo para la legislación y la acción contra esta práctica.
  • ¿Qué ley fue la más importante para acabar con el trabajo infantil industrial? La Ley de Normas Laborales Justas de 1938 fue la legislación federal más significativa que puso fin al trabajo infantil a gran escala en la mayoría de las industrias (manufactura, minería, etc.) al establecer edades mínimas de empleo y estándares laborales.
  • ¿El trabajo infantil desapareció por completo en la agricultura con la Ley de 1938? No. El sector agrícola fue en gran medida exento de las disposiciones clave sobre trabajo infantil de la Ley de 1938. Esto significa que el trabajo infantil continuó siendo legal y común en las granjas bajo ciertas condiciones, aunque con regulaciones que se han ido ajustando con el tiempo, sigue siendo un área donde persiste.

En conclusión, el fin del trabajo infantil en Estados Unidos fue un proceso largo y multifacético. No ocurrió en una fecha específica, sino que fue el resultado de la evolución social, los esfuerzos incansables de los reformadores, los cambios económicos y, crucialmente, la aprobación de leyes federales como la Ley de Normas Laborales Justas de 1938. Aunque esta ley fue un hito, la historia del trabajo infantil, especialmente en el sector agrícola, nos recuerda que la lucha por proteger los derechos y el bienestar de todos los niños es un esfuerzo continuo.

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