27/09/2009
Ser despedido es una experiencia que, lamentablemente, comparten millones de personas. Las estadísticas muestran que una parte significativa de los trabajadores enfrentará esta situación en algún momento de su carrera. Aunque es un golpe duro y puede generar incertidumbre, saber cómo actuar te pondrá en la mejor posición para recuperarte rápidamente y encontrar una nueva oportunidad, quizás incluso mejor que la anterior.

Este artículo te guiará a través de los pasos esenciales que debes considerar si te despiden, desde las acciones inmediatas en la empresa hasta cómo prepararte para tu próxima búsqueda de empleo. Recuerda, este no es el final, sino el comienzo de un nuevo capítulo profesional.
Antes de entrar en detalles sobre los pasos a seguir, hay una regla de oro fundamental que se aplica a la mayoría de las situaciones de despido: no firmes inmediatamente nada que la empresa te pida. Es crucial que te tomes tu tiempo para revisar los documentos, entender completamente lo que implican y asegurarte de que todo esté claro. Pregunta cuánto tiempo tienes para revisar los materiales de despido y utiliza ese tiempo para consultar con un experto, si es necesario. La posibilidad de negociar algo, aunque a menudo limitada, existe, y priorizar tus solicitudes y presentarlas a tiempo es clave.
- Pasos Inmediatos Tras el Despido
- Preparándote para la Búsqueda de Empleo
- Manejando la Situación y la Búsqueda
- Aclarando un Término Común: ¿Se Dice «Me Echaron» o «Me Hecharon»?
- Busca Ayuda si Tienes Dificultades Financieras
- Preguntas Frecuentes sobre Despidos
- ¿Debo firmar el paquete de indemnización inmediatamente?
- ¿Qué opciones tengo para el seguro médico después de un despido?
- ¿Qué hago con mi plan de jubilación (por ejemplo, 401k)?
- ¿Cómo explico en una entrevista que me despidieron?
- ¿Es importante el networking después de un despido?
- ¿Qué hago si creo que mi despido fue injusto o discriminatorio?
- Conclusión
Pasos Inmediatos Tras el Despido
1. Solicita una Carta de Despido de Recursos Humanos
Si tu despido no fue por una causa justificada (como mala conducta grave), sino por razones ajenas a tu desempeño (una reestructuración, dificultades económicas de la empresa, fusiones, etc.), es muy probable que se te ofrezca una carta de despido como parte de tu paquete de salida. Esta carta es importante porque explica las circunstancias de tu salida tanto a ti como a futuros empleadores.
Lee esta carta con atención. Verifica que los detalles importantes sobre tu puesto, tu departamento o cualquier contribución significativa que hayas hecho estén reflejados correctamente. Si encuentras errores u omisiones importantes, no dudes en señalarlo y solicitar, de manera cortés, una revisión. Si no recibes una carta de despido, solicítala. Poder proporcionar pruebas de que tu salida se debió a una reducción de personal o reestructuración, y no a un despido por desempeño, puede ser muy útil en tu búsqueda de empleo.
Además de la carta de despido, pide una carta de recomendación o una referencia a tu antiguo empleador. Una referencia positiva puede abrir muchas puertas en el futuro.
2. Pregunta sobre el Beneficio de tu Seguro Médico
La cobertura de tu seguro médico tras un despido es una preocupación importante. El tiempo que estarás cubierto por el plan patrocinado por tu empleador depende generalmente de cuándo se pagaron las primas. Tu paquete de salida debe detallar el estado y las opciones de tu seguro médico, pero es vital que aclares cualquier duda hasta que estés completamente satisfecho con la información.
Quedarse sin seguro médico es arriesgado. Afortunadamente, existen opciones. Una de las más comunes en muchos países (como en EE. UU. a través de COBRA) es la posibilidad de continuar con la cobertura del plan de tu antiguo empleador por un tiempo limitado (a menudo hasta 18 meses), aunque es probable que tengas que asumir el costo total de la prima, que puede ser considerable.
Otra opción importante, especialmente en países con sistemas como la Ley de Atención Médica Asequible (ACA), es buscar un plan de atención médica individual en el mercado o las bolsas de seguros. Con tus ingresos temporalmente reducidos, podrías calificar para subsidios significativos que hagan la cobertura más asequible. Perder tu trabajo es considerado un evento de vida que te permite inscribirte fuera del período de inscripción abierta regular.
3. Cobra (o Verifica) tu Cheque de Pago Final
Es posible que recibas tu último cheque de pago el mismo día de tu separación. Asegúrate de que el monto sea correcto y que todas las deducciones estén en orden. Consulta el manual del empleado o pregunta a Recursos Humanos cómo maneja la empresa los días de vacaciones, enfermedad o tiempo libre remunerado (PTO) no utilizados. Las leyes varían según la ubicación, pero muchas empresas compensan las vacaciones acumuladas.
Si formas parte de un despido masivo, es posible que no recibas el cheque final de inmediato. En algunos lugares, como bajo la Ley WARN en EE. UU., se requiere que los empleadores proporcionen un aviso con antelación (por ejemplo, 60 días) durante el cual los salarios y beneficios continúan, dando tiempo para prepararse.
4. Revisa tu Plan de Jubilación (401k o Pensión)
Si tenías un plan de jubilación como un 401(k) con tu antiguo empleador, tienes varias opciones:
- Dejarlo en el plan antiguo: Si tu saldo es lo suficientemente alto (a menudo más de $5,000), puedes dejarlo invertido donde está. Esta puede ser una solución temporal.
- Transferirlo a un nuevo plan 401(k): Si tu próximo empleador ofrece un plan 401(k), puedes preguntar si puedes consolidar tu plan antiguo con el nuevo. Esto simplifica la gestión de tus inversiones de jubilación.
- Transferirlo a una cuenta IRA (Individual Retirement Account) de reinversión: Esta es una opción popular que te da más control. Puedes abrir una cuenta IRA y depositar allí los fondos de tu antiguo 401(k). Tendrás una amplia variedad de opciones de inversión.
- Retirarlo: Esta es una opción, pero generalmente es la peor. No solo dañarás tu plan de jubilación a largo plazo, sino que también enfrentarás penalizaciones fiscales (impuestos sobre la renta más una penalización del 10% por retiro anticipado si eres menor de 59.5 años).
Si tenías un plan de pensión tradicional de beneficios definidos, tus opciones dependerán de tu edad y cuánto tiempo trabajaste en la empresa (si tienes derechos adquiridos, o 'vesting'). Si aún no tienes derechos plenos, aceptar un pago único (si se ofrece) para invertirlo en una IRA puede ser prudente. Si estás cerca de la jubilación y la empresa es financieramente sólida, esperar a recibir los pagos regulares de la anualidad podría ser preferible.
| Opción Plan 401(k) | Ventajas | Desventajas |
|---|---|---|
| Dejar en el plan antiguo | Sencillez, no requiere acción inmediata (si saldo >$5k) | Menor control, puede ser olvidado, opciones de inversión limitadas del antiguo empleador. |
| Transferir a nuevo plan 401(k) (si aplica) | Consolidar inversiones, gestión más sencilla bajo un techo. | Depende de la elegibilidad en el nuevo empleador, posible papeleo. |
| Transferir a IRA (Rollover IRA) | Mayor control de inversiones, amplia gama de opciones, mantiene beneficios fiscales. | Requiere abrir y gestionar una cuenta nueva, tomar decisiones de inversión. |
| Retirar (Cobrar) | Acceso inmediato a los fondos. | Significativas penalizaciones fiscales (impuestos + 10% si aplica), impacto negativo a largo plazo en la jubilación. |
5. Investiga un Paquete de Indemnización
Muchas empresas, especialmente las grandes, ofrecen un paquete de indemnización (severance package). A menudo, hay poco margen para la negociación, ya que estos paquetes suelen estar bien definidos y revisados legalmente. Sin embargo, es fundamental que lo revises cuidadosamente.
Consulta con un abogado especializado en derecho laboral si sospechas que el paquete no cumple con los estándares de la industria o si crees que hay motivos para negociar. La negociación podría ser posible si hay indicios de discriminación (por edad, género, raza, origen nacional, etc.) en el despido. Analiza si el despido parece dirigirse a grupos específicos de empleados y si tu caso particular presenta alguna evidencia de trato diferencial.
Si la empresa no cede en el pago de la indemnización, pregunta sobre otras formas de ayuda. Esto puede incluir una carta de recomendación sólida, una garantía de que tus antiguos supervisores darán buenas referencias, ayuda con servicios de recolocación (outplacement) o un período de tiempo durante el cual tu correo electrónico y buzón de voz de la empresa seguirán activos para que puedas recibir comunicaciones importantes.
6. Regístrate para el Seguro de Desempleo
Como ex empleado en regla, has ganado el derecho a recibir beneficios de seguro de desempleo. Acceder a estos beneficios es crucial para aliviar la presión financiera sobre tus ahorros de emergencia mientras buscas un nuevo trabajo. Regístrate lo antes posible en la oficina de desempleo de tu estado o región.
La elegibilidad, la cantidad que recibirás y la duración de la cobertura (a menudo 26 semanas) varían significativamente según dónde vivas. Consulta con la autoridad laboral local para conocer los detalles específicos de tu caso. En la mayoría de los lugares, puedes presentar la solicitud en línea, lo que agiliza el proceso.
Preparándote para la Búsqueda de Empleo
7. Haz que Internet Trabaje para Ti
En el mercado laboral actual, tener presencia y ser activo en línea es más importante que nunca. El networking efectivo es clave, y gran parte de él se realiza digitalmente. Plataformas como LinkedIn son herramientas indispensables. Los reclutadores las utilizan activamente; un alto porcentaje prefiere LinkedIn sobre otras redes sociales para encontrar candidatos.
Actualiza tu perfil de LinkedIn. Revisa y mejora tu titular, tu sección 'Acerca de' y las descripciones de tus trabajos y logros pasados. Resalta tus habilidades y fortalezas con un enfoque en el tipo de puesto que buscas a continuación. No dudes en enviar mensajes a contactos con los que tengas una conexión personal o profesional sólida, informándoles que estás buscando nuevas oportunidades.
Si bien no siempre se consigue un trabajo directamente a través de LinkedIn, es una herramienta poderosa para ser visible, conectar con personas adecuadas y enterarte de oportunidades. Además de LinkedIn, utiliza sitios web de búsqueda de empleo populares como Indeed, Monster o portales especializados en tu área. Estos sitios te permiten filtrar ofertas según tus habilidades, experiencia y ambiciones.
No olvides el toque personal. Aunque la tecnología domina, la comunicación cara a cara y el networking en eventos presenciales pueden destacar. Aprovecha oportunidades para conocer gente en eventos de la industria, ferias de empleo o charlas. Mientras tanto, asegúrate de que tus otras cuentas de redes sociales (Facebook, Instagram, Twitter, etc.) estén limpias de publicaciones poco profesionales o comprometedoras, ya que los empleadores a menudo revisan estas plataformas.
8. Revitaliza tu Currículum Vitae
Si no tienes el hábito de revisar y actualizar tu currículum regularmente, este es el momento. Tu currículum debe ser un documento vivo que refleje tu trayectoria y tus aspiraciones. Si estás considerando un cambio de carrera, adapta tu currículum para enfatizar las habilidades y experiencias más relevantes para tu nuevo objetivo.
Si no sabes por dónde empezar, hay muchas herramientas en línea (creadores de currículums) que pueden ayudarte con el formato y el contenido. Si no estás seguro de cuáles son tus puntos fuertes o qué destacar, pide feedback honesto a antiguos colegas, amigos o mentores. A menudo, otros pueden ver cualidades y logros que tú pasas por alto.
9. Considera Imprimir Tarjetas de Presentación Personales
Aunque parezca un poco anticuado, tener tarjetas de presentación personales puede ser útil, especialmente si asistes a eventos de networking presenciales. Te presentas ahora como un buscador de empleo profesional. Una tarjeta con tu nombre, número de teléfono personal, una dirección de correo electrónico dedicada a la búsqueda de empleo, tu puesto objetivo (si tienes uno claro) y la URL de tu perfil de LinkedIn transmite profesionalismo y facilita que las personas te contacten.
Manejando la Situación y la Búsqueda
10. Comienza tu Búsqueda de Empleo (y Cuida tu Actitud)
Probablemente deberíamos haber empezado por aquí: respira. Has sufrido un golpe y es normal sentirse dolido, enojado, triste o una mezcla de emociones. Permítete sentir estas emociones y lamentar la pérdida de tu trabajo. Es una situación difícil, especialmente cuando sentías que no tenías control sobre los acontecimientos.

Mientras procesas tus emociones, es crucial que, ante el mundo profesional, mantengas una actitud positiva y profesional. Habla con tus amigos y familiares de confianza sobre cómo te sientes, pero modera lo que dices sobre tu antiguo empleador públicamente o en entrevistas. Incluso si estás enojado, enfócate en presentar tu experiencia pasada bajo una luz positiva: lo que aprendiste, los logros que tuviste, las relaciones profesionales que construiste y cómo esta experiencia te ha hecho un mejor empleado.
En las primeras etapas, tu actitud es una de las pocas cosas sobre las que tienes control total. Muestra una actitud con la que un empleador querría trabajar.
Mientras lidias con esta nueva realidad, reflexiona sobre lo que realmente quieres hacer a continuación. ¿Es una dirección completamente nueva? ¿Necesitas adquirir o perfeccionar alguna habilidad? Identifica tus habilidades transferibles, esas que puedes aplicar en diferentes roles o industrias. Cultiva activamente tu red de contactos. Y, fundamentalmente, prepárate para las entrevistas.
Si en una entrevista te preguntan si te han despedido, sé honesto pero estratégico. No evites la pregunta ni des una respuesta vaga. Prepárate de antemano para explicar las circunstancias de manera concisa y profesional, por ejemplo, que la empresa realizó una reducción de personal debido a factores económicos o de reestructuración. Puedes mencionar que tienes una carta de despido que respalda esta explicación.
Es posible que también te pregunten algo más complicado: «¿Por qué fuiste tú uno de los despedidos y no otro?». Esta pregunta, aunque difícil, busca entender tus debilidades o cómo te percibías dentro de la organización. Practica tu respuesta para abordar esto con honestidad y autoconciencia, enfocándote en lecciones aprendidas o áreas de mejora, sin caer en la autocrítica excesiva o culpar a otros.
Una vez que te sientas listo, comunica a tus amigos, familia y red profesional que estás buscando una nueva oportunidad. Utiliza las redes sociales para publicar un mensaje optimista sobre tu búsqueda. No te preocupes por parecer inactivo; los despidos son comunes y la gente lo entiende. El mercado laboral cambia constantemente, y a menudo, un despido puede ser el impulso necesario para encontrar un puesto que se adapte mejor a tus objetivos y talentos.
Aclarando un Término Común: ¿Se Dice «Me Echaron» o «Me Hecharon»?
Cuando hablamos de ser despedidos, es muy común escuchar la expresión «me echaron del trabajo». Sin embargo, surge una duda ortográfica frecuente: ¿se escribe «echar» o «hechar»?
El idioma español puede presentar desafíos, especialmente con letras como la 'h', que es muda pero fundamental para la correcta escritura. La confusión entre «echar» y «hechar» es un ejemplo clásico.
Ortografía de Echar
La palabra correcta es «echar». Es un verbo de la primera conjugación que significa, entre otras cosas, tirar, lanzar, arrojar, despedir, expulsar. Según el Diccionario de la RAE (Real Academia Española), «echar» se escribe siempre sin 'h' inicial.
La confusión a menudo proviene de la existencia de la palabra «hecho», que es el participio irregular del verbo «hacer». Por eso, al escribir, es fácil dudar si «echar» lleva o no 'h'.
La única 'h' que puede aparecer relacionada con la forma verbal «echar» es la que forma el dígrafo 'ch'. Todas las conjugaciones del verbo «echar» (yo echo, tú echas, él echa, nosotros echamos, vosotros echáis, ellos echan; yo eché, tú echaste, etc.) se escriben sin 'h' inicial.
Ejemplos del uso correcto de «echar» (sin 'h'):
- Deberías echar la sal cuando eche a hervir el agua.
- Gritábamos tan fuerte que nos quisieron echar del bar.
- Esta planta comenzará a echar hojas en primavera.
- Me echaron del trabajo por reestructuración.
¿Y Qué Pasa con Hechar?
La palabra «hechar» con 'h' inicial simplemente no existe en español como verbo. Es una falta de ortografía. La confusión surge únicamente por la similitud con las formas del verbo «hacer», especialmente con su participio «hecho».
«Hecho» es correcto únicamente cuando nos referimos al participio del verbo «hacer» (haber hecho, ya está hecho, un hecho histórico). No lo es para la primera persona del singular del presente de indicativo del verbo «echar», que es «echo».
Ejemplos para diferenciar «echo» (de echar) y «hecho» (de hacer):
- No te preocupes, ya echo (de echar) yo el arroz a la cazuela.
- Ya he hecho (de hacer) mis tareas.
En resumen: el verbo «echar» y todas sus conjugaciones van siempre sin 'h' inicial. Las formas del verbo «hacer» (excepto algunas como 'haz' del imperativo) suelen llevar 'h', y su participio es «hecho».
Más ejemplos del uso correcto de «echar» sin 'h':
- Mi novio echó de casa a mi mejor amiga.
- Han echado a Pedro de clase.
- Yo mismo echaré esta carta al buzón.
- En cuanto llegue a casa, pienso echarme una buena siesta.
Utilizamos «echar» en muchas situaciones: para dejar caer algo, verter líquidos, enviar un objeto, despedir o expulsar a alguien (como en «me echaron del trabajo»), emitir algo (echar humo), inclinar el cuerpo (echarse hacia atrás), jugar una partida (echar una partida), demoler (echar abajo un edificio), decidir al azar (echar a cara o cruz), calcular tiempo (echar una hora en el gimnasio), o para dar inicio a una acción (echar a andar, echarse a llorar).
También existen locuciones verbales muy comunes con «echar» que se escriben sin 'h':
- Echar de menos: Sentir nostalgia por la ausencia de alguien o algo. Ejemplo: Ana echa mucho de menos a sus hijos.
- Echar a perder: Arruinar algo. Ejemplo: Puse demasiada sal y eché a perder la comida.
Entender esta distinción te ayudará a comunicarte con mayor precisión, incluso cuando hablas de una experiencia tan personal como un despido.
Busca Ayuda si Tienes Dificultades Financieras
Perder un trabajo es una experiencia estresante que a menudo conlleva dificultades financieras. Si te encuentras en esta situación, no dudes en buscar ayuda. Considera contactar a una organización de asesoramiento crediticio. Muchos ofrecen sesiones gratuitas donde pueden ayudarte a crear un presupuesto, explorar opciones de alivio de deudas si es necesario y brindarte orientación experta para manejar tus finanzas durante este período de transición. Su apoyo puede ser invaluable para navegar las dificultades económicas que pueden surgir después de perder tu empleo.
Preguntas Frecuentes sobre Despidos
¿Debo firmar el paquete de indemnización inmediatamente?
No. Es fundamental que te tomes el tiempo que la empresa te conceda (pregunta cuánto es) para revisar detenidamente el paquete de indemnización. Si es posible, consulta con un abogado o un experto en derecho laboral para entender completamente los términos, tus derechos y si hay margen para la negociación.
¿Qué opciones tengo para el seguro médico después de un despido?
Las opciones varían según tu ubicación, pero comúnmente incluyen la continuación temporal de la cobertura a través del plan de tu antiguo empleador (como COBRA) o la búsqueda de un plan individual en el mercado de seguros (posiblemente con subsidios si tus ingresos han disminuido).
¿Qué hago con mi plan de jubilación (por ejemplo, 401k)?
Tienes varias opciones: dejarlo en el plan antiguo (si el saldo lo permite), transferirlo a un plan de un nuevo empleador (si aplica), transferirlo a una cuenta IRA de reinversión para tener más control, o retirarlo (generalmente no recomendado debido a penalizaciones fiscales y el impacto en tu jubilación).
¿Cómo explico en una entrevista que me despidieron?
Sé honesto, conciso y profesional. Explica brevemente las circunstancias (por ejemplo, reestructuración de la empresa, reducción de personal) sin entrar en detalles negativos sobre tu antiguo empleador. Enfócate en lo que aprendiste de la experiencia y en lo que buscas en tu próximo puesto.
¿Es importante el networking después de un despido?
Sí, es absolutamente crucial. Tu red de contactos profesional y personal es una de las herramientas más poderosas para encontrar nuevas oportunidades. Utiliza plataformas en línea como LinkedIn y no descartes los eventos de networking presenciales.
¿Qué hago si creo que mi despido fue injusto o discriminatorio?
Busca asesoramiento legal de inmediato. Un abogado especializado en derecho laboral podrá evaluar tu caso, informarte sobre tus derechos y opciones, y ayudarte a presentar un reclamo si corresponde.
Conclusión
Ser despedido es un evento que puede sacudir tu estabilidad, pero no define tu valor profesional ni tu futuro. Al tomar medidas proactivas para entender tu situación financiera y legal, gestionar tus beneficios, actualizar tus herramientas de búsqueda de empleo y mantener una actitud resiliente, te posicionarás para dar el siguiente paso con éxito. Recuerda que, aunque es un momento para procesar emociones, también es una oportunidad para reflexionar sobre tus objetivos y encontrar una nueva dirección que te apasione. El mercado laboral está en constante movimiento, y con la preparación adecuada, puedes convertir esta experiencia en el trampolín hacia la carrera que siempre quisiste.
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