Prepárate: Preguntas Frecuentes Entrevista

30/05/2010

Valoración: 4.4 (1908 votos)

¿Te han programado una entrevista de trabajo para conseguir ese empleo que has estado buscando, y ahora no estás muy seguro de qué es lo que viene? Es normal sentir cierta incertidumbre ante este paso crucial en la búsqueda laboral. La entrevista es tu oportunidad de brillar, de mostrar quién eres más allá del currículum y de convencer al reclutador de que eres la persona indicada para el puesto. Pero, ¿cómo anticiparse a lo que te preguntarán y cómo responder de la mejor manera? No te preocupes, estamos aquí para prepararte.

¿Qué me pueden preguntar en una entrevista de trabajo?
ASÍ QUE, ¡COMIENZA A ENSAYAR TUS RESPUESTAS!Háblame de ti. ...¿Por qué quieres trabajar aquí? ...Da un ejemplo de cuándo has podido usar tus habilidades de liderazgo. ...¿Cuáles son tus fortalezas y debilidades? ...¿Dónde te ves en cinco años? ...¿Cuál es tu mayor logro? ...¿Por qué debemos contratarte?

Hemos recopilado varias de las preguntas que más hacen los reclutadores a los candidatos en las entrevistas laborales, desde las más sencillas hasta las que buscan indagar en tu personalidad y experiencia. Pero, más importante aún, hemos formulado las respuestas más apropiadas para que las uses como referencia a la hora de contestar. Con este artículo, queremos prepararte lo mejor posible para evitar que las preguntas te tomen por sorpresa y que los nervios no jueguen en tu contra. Ponte frente al espejo, porque ha llegado la hora de practicar las preguntas y respuestas a las que muy probablemente te enfrentarás en tu próxima entrevista de trabajo. Recuerda que la preparación es la clave para el éxito.

Un currículum vitae bien elaborado es tu primera carta de presentación, pero la entrevista es donde realmente cobras vida. Asegúrate de que lo que dices en la entrevista sea coherente con la información que has plasmado en tu CV.

Índice de Contenido

Las Preguntas Más Frecuentes en una Entrevista de Trabajo

Las entrevistas suelen seguir un patrón, aunque cada una tiene sus particularidades. Conocer las preguntas comunes te permite estructurar tus respuestas de antemano y sentirte más seguro. Aquí te presentamos algunas de las preguntas más frecuentes y cómo abordarlas.

1. Preguntas Rompehielos

Lo más frecuente es que la entrevista comience con un rompehielos, haciendo una pregunta casual como: ¿Te fue difícil llegar aquí?, ¿Había mucho tráfico?, ¿De dónde eres? Esto es con la intención de que te relajes y se dé pie a la conversación. El reclutador busca crear un ambiente cómodo inicialmente. Nosotros recomendamos detectar una de estas preguntas, tomarla como un recordatorio de que debes respirar y relajarte para que todo fluya mejor y los nervios no jueguen en tu contra. Responde brevemente y con una sonrisa, mostrando una actitud positiva desde el inicio.

2. Háblame de ti

Esta es una de las preguntas más abiertas y, a menudo, la primera significativa. No es una invitación a contar toda tu vida. En la pregunta sobre ti, piensa que tendrás que dar una introducción sobre quién eres y tu trayectoria profesional relevante para el puesto. Trata de que lo que respondas sea congruente con lo que ya has escrito en la sección del 'sobre mí' de tu currículum. Esta pregunta está estructurada de manera vaga a propósito, para ver las características que cada candidato considera más importantes sobre su persona. Mantén tu respuesta dentro del ámbito profesional, pero no te dediques solo a hablar sobre tus trabajos anteriores o experiencias. Trata de describirte como persona mencionando las características y habilidades que se alineen mejor al puesto de trabajo que estás solicitando. La clave es conectar tu historia personal y profesional con la oportunidad actual. Trata de tocar brevemente tu pasado (cómo llegaste aquí), presente (lo que haces ahora y por qué buscas este cambio) y futuro (lo que esperas lograr). Un ejemplo podría ser:

Comencé mi carrera como camarero hace 4 años desde cero en un restaurante de tapas de mi barrio, iba a ser un trabajo temporal, pero me gustó tanto el sector gastronómico y de hostelería que seguí; hasta ahora que soy jefe de camareros en un restaurante internacional en la Gran Vía, donde también desempeño actividades de mixología y barra. He desarrollado conocimientos de maridaje y comida de varias partes del mundo, pero ahora quiero un reto nuevo dónde pueda demostrar mi vocación de servicio y habilidades en un entorno diferente.

3. ¿Dónde te ves en 5 años?

Esta pregunta también es estratégica. La respuesta que des dirá mucho de tus expectativas y ambiciones, pero también podría revelar algún plan que no concuerde con las expectativas de la empresa a largo plazo. Por ejemplo: “Estudiando una maestría en el extranjero” podría ser una respuesta poco favorable en una empresa que esté buscando un candidato para que forme parte de su equipo a largo plazo. El secreto para responder a esta pregunta es plantear planes realistas que demuestren que tienes metas y eres ambicioso, pero a la vez que estás alineado con lo que la empresa está buscando, siempre y cuando así sea. Investiga sobre las posibilidades de crecimiento dentro de la empresa y adapta tu respuesta. Como puedes ver, se vale mostrar ambiciones, pero de preferencia que estas estén con los pies firmes en la tierra. Más allá de tus planes personales, enfócate en describir cómo se ve el crecimiento profesional para ti dentro de un contexto similar al de la empresa a la que aspiras. Un ejemplo de respuesta podría ser:

En 5 años, me encantaría ser una persona con conocimientos más profundos sobre equipos SCRUM y haber adquirido mayores responsabilidades, de las que hoy me encuentro solicitando. Haber desarrollado más habilidades que me beneficien como un líder capaz dirigir algunos proyectos y de brindar capacitación a otros miembros de mi equipo dentro de esta organización.

4. ¿Cuáles son tus principales fortalezas?

Cuando te pregunten cuáles son tus mayores fortalezas, también deberás escoger sabiamente cuáles serán las que dirás. No se trata de recitar una lista genérica de adjetivos. Nosotros te sugerimos que leas cuidadosamente los requisitos de la vacante que estás solicitando y que trates de emparejar las fortalezas que menciones tener con los requisitos y necesidades de la vacante. Podrías tener las cualificaciones perfectas para el puesto, pero si no las mencionas a la hora de la entrevista, podrían pasar desapercibidas por el reclutador y esto podría perjudicarte. Piensa en ejemplos concretos donde hayas demostrado esas fortalezas en situaciones laborales pasadas. Ser proactivo, tener habilidades de comunicación, capacidad de resolución de problemas, liderazgo, o una sólida ética de trabajo son ejemplos de fortalezas valoradas, pero siempre contextualízalas.

5. ¿Cuáles son tus principales debilidades?

Algo importante que nos gustaría aclarar es que los reclutadores saben perfectamente que tú, como cualquier otro humano, tienes defectos. Ellos no están buscando al candidato sin defectos. La finalidad real de esta pregunta es ver si eres consciente de qué áreas necesitas mejorar y si pones remedio para hacerlo. Si no sabes indicar ningún defecto, esto demuestra que o bien no conoces tus puntos a mejorar y, por lo tanto, no los fortaleces, o bien, pretendes ofrecer una idea de candidato perfecto que no te ayudará en la valoración. Respecto a las debilidades, sé sincero en mencionar debilidades reales y evita las debilidades falsas como: “soy muy perfeccionista” o “soy adicto al trabajo”. Mejor elige aquellas debilidades que hayas detectado en tu persona y explica cómo es que ya estás trabajando en ellas para superarlas o mitigarlas. Trata de que esas debilidades que escojas tampoco estén relacionadas directamente con las principales fortalezas que se requieren para el puesto. Por ejemplo, un candidato para creativo de una agencia de publicidad no debería tener como debilidad la “falta de creatividad” o “el ser poco flexible”. Un buen ejemplo podría ser:

Soy olvidadizo por lo que llevo tiempo apoyándome de escribir todos mis pendientes en una libreta que llevo a todas partes para tener siempre una fuente confiable donde consultar cosas que pude haber olvidado. Esta práctica me ha ayudado a ser mucho más organizado y a cumplir con mis plazos de manera efectiva.

6. ¿Qué haces en tu tiempo libre?

Si bien ningún reclutador debería juzgar a los candidatos por lo que hagan para entretenerse al salir de la oficina, si sabes sacarle provecho a esta pregunta, podrías sumarle puntos a tu candidatura. No se trata de qué actividad practiques, el “truco” está en que sepas demostrar cómo tus intereses y hobbies son útiles para tu candidatura. ¿Cómo se relaciona al desarrollo de alguna habilidad o conocimiento que podría ser útil en el puesto de trabajo que buscas? Practicar deporte de grupo puede desarrollar habilidades y cualidades como: disciplina, pensamiento estratégico y trabajo en equipo. Leer puede indicar curiosidad y deseo de aprender. Actividades creativas pueden demostrar innovación. Entonces, te aconsejamos que no cometas el error de contestar únicamente con el nombre de la actividad que practicas en tu tiempo libre a secas, mejor añádele las habilidades y cualidades transferibles que has adquirido con base en dichos hobbies.

7. Cuéntame sobre tus trabajos previos...

Cuando llegue el momento de hablar sobre tu experiencia profesional previa, trata de enfocarte en responder y contarles acerca de tus logros, los retos que enfrentaste, cómo los solucionaste y los resultados positivos que obtuviste. Utiliza el método STAR (Situación, Tarea, Acción, Resultado) para estructurar tus respuestas y hacerlas más claras y convincentes. Evita a toda costa hablar cosas negativas tanto de tus compañeros o ex jefes, así como de la empresa, ya que eso solamente te hará ver mal a ti. Si hay baches o algún asunto conflictivo dentro de tu trayectoria, como un despido, no lo saques al tema a menos de que el entrevistador te haga la pregunta directamente. Si lo hace, da una breve explicación en la que, sin decir mentiras, detalles lo menos posible y enfócate en describir más la solución que le diste al problema, que en el problema en sí. Si en tu trabajo pasado recibiste algún tipo de despido por alguna falta que hayas cometido, no mientas acerca de ello, reconoce el error y enfócate en cómo lo has mejorado o cómo has trabajado en ello, sin culpar nunca a la empresa, ni tratar de justificarte. Dale valor al aprendizaje o lección que te trajo ese error y por qué ya no lo cometerías nuevamente. La honestidad, la madurez y la capacidad de aprender de los errores son muy valoradas.

8. ¿Por qué dejaste tu último trabajo?

Una vez más, volvemos a una situación en la que debes a toda costa evitar hablar mal de un trabajo o de tus excompañeros o ex jefes. Este tipo de preguntas buscan realmente sacar ese lado tuyo, para ver qué tanto asumes tu responsabilidad frente a una situación, como lo es terminar una relación laboral con una empresa. Es por ello que deberás enfocar tu respuesta a lo positivo que obtuviste de dicho trabajo, aún cuando tu relación con ellos haya terminado por causas que tú consideres injustas o no hayas terminado en los mejores términos. En la entrevista deberás mencionar solo lo positivo que te trajo dicho empleo, por ejemplo: aprendizajes, desarrollo de capacidades, proyectos interesantes, etc. Si la razón fue buscar nuevas oportunidades o crecimiento, explícalo de forma positiva. Un ejemplo de esto podría ser:

En mi anterior empleo el nivel de responsabilidad era tan alto que desarrollé mi capacidad para manejar el estrés y aprendí a tomar decisiones bajo presión. Aprendí mucho, pero llegó un punto en el que mi carrera profesional requiere de una nueva experiencia que me ofrezcan nuevos retos y nuevas oportunidades y que se encuentre más enfocada en [menciona el área o tipo de puesto al que aplicas], algo que considero puedo encontrar aquí.

9. Cuenta una situación en la que tuviste un conflicto en el trabajo.

Esta pregunta tiene truco, ya que redactada como la acabas de leer, hace referencia hacia algo negativo: un conflicto, un problema, un malentendido. Entonces, si tú también enfocas tu respuesta a ese mismo aspecto negativo, no habrás respondido exitosamente. Lo importante en este caso es nombrar sin dar muchos detalles la situación conflictiva que enfrentaste en algún momento de tu carrera, para pasar rápidamente a explicar cómo fue que la resolviste. Tomando esto en cuenta, trata de recordar aquellas situaciones problemáticas que hayas pasado y selecciona aquellas que mejor solucionaste, demostrando tus habilidades para la resolución de conflictos y el trabajo en equipo. Ni por error vayas a limitar tu respuesta solo a describir la parte negativa y evita dar muchos detalles del conflicto; especialmente, nunca hables mal de las personas involucradas, ni trates de encontrar culpables para restarte responsabilidad. Enfócate en la solución y el aprendizaje. Por ejemplo:

En una ocasión, planificando un evento para el lanzamiento de uno de nuestros clientes más valiosos, el proveedor de la locación nos canceló 2 días antes. Sin embargo, logré negociar junto con mi equipo de relaciones públicas con él para que nos consiguiera una locación mejor y más grande con el mismo presupuesto. Lo que al final fue muy favorable para el evento, ya que pudimos invitar a más medios de comunicación e influencers, logrando una cobertura 3 veces mayor a nuestra meta de ROI inicial.

Como ves, apenas se ha mencionado el problema, sin dar mayor detalle ni señalar culpables, y después se enfoca en la solución y los resultados obtenidos, destacando la capacidad para manejar crisis y obtener resultados positivos.

10. ¿Qué te gustó menos de tu trabajo anterior?

Una vez más, estarás enfrentándote a una pregunta elaborada para sacar lo peor o lo mejor de los candidatos. Existen dos tipos de respuestas que esperan oír los reclutadores al hacer estas preguntas: Negativas (aquellos candidatos que terminaron mal o que carecen de inteligencia emocional y madurez, quienes comenzarán a despotricar todo lo malo que fue su trabajo anterior) y Positivas (no se trata de fingir que todo fue color de rosa, pero sí de mencionar lo que menos te gustó de manera objetiva y breve, es decir, sin hacer demasiado drama ni detallar en la lista de quejas que tenías respecto a tu puesto anterior). Nosotros te sugerimos que evites mencionar las actitudes o personas que no eran de tu agrado. Enfócate en aspectos objetivos del puesto o la organización que no se alineaban con tus objetivos profesionales o con el tipo de ambiente en el que mejor te desarrollas, siempre de manera constructiva. De ser posible, sin caer en la hipocresía, trata de rescatar algún elemento dentro de lo que no disfrutabas que te enseñó algo o te hizo crecer. Por ejemplo:

Mi trabajo anterior representaba muchos retos que me ayudaban a salir constantemente de mi zona de confort, uno de los más grandes era a mitad de año cuando los procesos de facturación se triplicaban. Lo cual en lo personal era de lo que menos disfrutaba porque me considero alguien muy perfeccionista a quien no le gusta trabajar bajo tiempos muy reducidos, pero al final esta época me ayudaba a agudizar mi atención al detalle para mantener la calidad del trabajo en menos tiempo.

11. Cuéntanos sobre tu mayor logro profesional

A veces puede resultar mucho más difícil hablar sobre las cosas que hacemos bien, que sobre lo que nos ha salido mal. Sin embargo, tus logros profesionales son información crucial que le interesa al empleador, ya que le da una idea de lo que has obtenido a cambio de trabajar duro y de tu potencial contribución a su empresa. Lo más importante a la hora de mencionar tus principales logros será siempre: poder demostrarlos. Dale prioridad a los logros más objetivos de tu carrera profesional, es decir, aquellos que se confirman con hechos y resultados medibles. Utiliza el método STAR o un enfoque similar para describir la situación, la tarea, tu acción y el resultado obtenido. Cuándo tengas duda sobre cómo formular tus logros, solo contesta a dos preguntas: ¿qué hice?, ¿para qué? y ¿cuánto? Por ejemplo:

¿Qué hice?: Logré implementar un sistema para contabilizar el inventario del almacén. ¿Para qué?: Ahorrar tiempo. ¿Cuánto? Más de 40 horas al mes que se invertían al hacerlo manualmente.

¿Qué me pueden preguntar en una entrevista de trabajo?
ASÍ QUE, ¡COMIENZA A ENSAYAR TUS RESPUESTAS!Háblame de ti. ...¿Por qué quieres trabajar aquí? ...Da un ejemplo de cuándo has podido usar tus habilidades de liderazgo. ...¿Cuáles son tus fortalezas y debilidades? ...¿Dónde te ves en cinco años? ...¿Cuál es tu mayor logro? ...¿Por qué debemos contratarte?

El “qué” se responde con la acción llevada a cabo en concreto. “¿Para qué?” se refiere a los beneficios que se lograron a través de dicha acción. “¿Cuánto?” Los resultados medibles obtenidos para poner en perspectiva qué tan grande fue el logro. Cuantificar tus logros siempre les da más peso y credibilidad.

12. ¿Cómo sería el jefe perfecto con el que te gustaría trabajar?

Esta pregunta está formulada para conocer cuál es tu concepto de liderazgo ideal y cómo te relacionas con la autoridad. También demuestra la manera en la que te gusta trabajar, por ejemplo, si prefieres un jefe que sea más "protector" o que te dé más libertad para tomar decisiones. Nosotros te recomendamos contestar basándote en lo que te ha gustado de tus jefes anteriores y que sean cualidades que te permiten crecer al trabajar con ellos. Enfócate en cualidades de liderazgo positivas y en cómo te gusta ser gestionado para ser más productivo y desarrollarte profesionalmente. Evita describir a un jefe que sea tu amigo o que te resuelva todos los problemas. Por ejemplo:

Mi jefe ideal es una persona líder que le guste capacitar a los que trabajamos para él y nos enseñe día a día cómo mejorar, para ir adquiriendo mayores responsabilidades y tener oportunidades de ganarnos más confianza para crecer profesionalmente dentro de la empresa. Me gusta cuando un líder nos mantiene motivados y genera competencia con uno mismo, en vez de con los otros empleados del departamento, fomentando un ambiente de mejora continua y colaboración.

13. ¿Cómo describirías tu ambiente de trabajo ideal?

Con esta pregunta, el reclutador busca conocer más de ti de manera indirecta. Aunque la pregunta parece estar enfocada en el ambiente laboral que consideras ideal, el empleador busca conocer a través de lo que respondas más sobre tu personalidad dentro del ambiente de trabajo y qué tan bien te adaptarías a la cultura de su empresa. Este es el tipo de preguntas que te recomiendo contestar con plena sinceridad, ya que justamente están creadas para conocer qué tan afín eres con el puesto vacante y, siendo sinceros, no te conviene pretender ser alguien diferente para encajar en un empleo que probablemente no está hecho para ti. Si tus preferencias no se alinean con la cultura de la empresa, es mejor saberlo antes de aceptar el empleo. Por ello, nosotros te recomendamos decir la verdad respecto a lo que consideras el ambiente de trabajo ideal, y solo trata de mencionar los elementos más valiosos profesionalmente, como la colaboración, la comunicación abierta, las oportunidades de aprendizaje, etc. Por ejemplo:

Mi ambiente de trabajo ideal sería con un equipo de trabajo mediano, multicultural y multidisciplinario; en donde todos colaboremos para generar una estrategia aportando desde nuestro campo de trabajo. Me gustaría que mis superiores tuvieran apertura para enseñarme y explicarme los diferentes procesos del área y, sobre todo, que me brindaran capacitación continua y oportunidades de desarrollo profesional.

Recuerda que para estas preguntas no hay respuestas correctas ni incorrectas en un sentido absoluto. Simplemente, habrá candidatos con respuestas que reflejen una afinidad mayor con el puesto y la cultura de la empresa que otros.

14. ¿Por qué deberíamos contratarte?

Otra versión de esta pregunta podría ser: ¿Por qué eres el mejor candidato para este puesto de trabajo? Esta es tu oportunidad de venderte y de resumir por qué eres la mejor opción. El principal temor de los candidatos al contestar esta pregunta es sonar demasiado presumidos o egocéntricos. Pero te voy a decir la diferencia entre un candidato creído y uno con confianza: El primero habla y habla de cómo hace todo bien sin pruebas, mientras que el segundo lo demuestra con ejemplos y resultados concretos. Entonces, para contestar a esta pregunta, asegúrate de mencionar tus cualidades más interesantes y relevantes para el puesto; pero solo si son comprobables con tu experiencia, habilidades y logros. Conecta tus cualificaciones directamente con los requisitos del puesto y explica cómo puedes aportar valor a la empresa. En seguida te muestro un ejemplo claro donde podrás notar la diferencia:

Yo pienso que deberían contratarme porque, mis [#] años de experiencia en el sector [menciona el sector] me han demostrado que la industria del entretenimiento siempre está en continuo cambio y yo estoy abierto siempre a aprender nuevas cosas y adaptarme a los nuevos canales de comunicación. Mi capacidad para [menciona una habilidad clave] demostrada en [ejemplo concreto] y mi enfoque en [menciona un resultado] se alinean perfectamente con las necesidades de este puesto. Por eso, creo que estoy preparado para adquirir nuevas responsabilidades como las que este trabajo implica y contribuir significativamente al éxito de su equipo.

15. ¿Qué puedes ofrecernos diferente a los demás?

Esta pregunta busca identificar tu propuesta de valor única. La mejor referencia para encontrar lo que te diferencia del resto de la competencia es la descripción de la vacante. Cualquier cualidad extra que tengas será un excelente diferenciador, siempre y cuando siga alineado a las necesidades de la empresa. Lo que te hace único es tu experiencia laboral, nadie ha vivido lo mismo que tú. Así que encárgate de enlistar lo que has logrado, los problemas que has enfrentado, las soluciones que has utilizado e incluso los aprendizajes que has obtenido a partir de tus errores. Piensa en habilidades, experiencias o perspectivas que no son comunes entre los candidatos o que te dan una ventaja. Otro as bajo la manga que te vuelve único es tu personalidad y la actitud con la que enfrentes la entrevista. Por eso es importante prepararse, pero también responder con autenticidad.

16. ¿Qué es lo que más te interesa de este puesto de trabajo?

Las empresas buscan empleados comprometidos que realmente quieran ser parte del equipo de trabajo y asumir los valores y objetivos de la compañía como propios. Entonces, cuando hacen este tipo de preguntas, lo que ellos esperan escuchar es a un candidato bien informado de lo que trata el puesto vacante y de lo que hace la empresa empleadora. Si tus motivos para solicitar ese empleo son ajenos al lugar de trabajo o a las funciones específicas del puesto, omítelos. Nosotros te sugerimos que no nombres intereses personales del tipo “me interesa este empleo porque necesito pagar una deuda” o “me interesa este puesto porque el lugar de trabajo queda muy cerca de mi casa”. Lo ideal es que, si no es el empleo de tu vida con el que siempre has soñado, sí trates de hacer un poco de investigación previa sobre la empresa y escarbes en sus valores, cultura, proyectos y características con el fin de encontrar algo que te pueda parecer genuinamente interesante para trabajar ahí. Conecta tu interés con la misión de la empresa, la naturaleza del puesto o las oportunidades de desarrollo. Por ejemplo:

Me interesa el puesto de trabajo como diseñador gráfico junior en Adidas porque he leído mucho sobre el gran peso que tiene su departamento creativo dentro de la empresa, y sobre todo creo que es una gran oportunidad para trabajar de la mano con sus creativos e ilustradores que son muy reconocidos en España. La posibilidad de contribuir a una marca global con un legado tan fuerte en el diseño es algo que me entusiasma enormemente.

17. ¿Tienes alguna pregunta?

¡Sí, siempre! Esta es tu oportunidad de demostrar interés, de obtener información valiosa y de causar una buena última impresión. ¿Qué sucede cuando los papeles se invierten y tienes ahora tú la oportunidad de ser quién hace las preguntas? La recomendación es que te atrevas a preguntar cualquier cosa que te interese saber sobre el puesto de trabajo, el equipo, la cultura de la empresa o los próximos pasos del proceso. Esto demostrará tu proactividad e interés genuino. Prepara algunas preguntas con antelación. Evita preguntar cosas que podrías haber encontrado fácilmente en la página web de la empresa o en la descripción del puesto. Algunas opciones de pregunta pueden ser:

  • ¿Cómo es un día habitual de trabajo en este puesto?
  • ¿Cuáles son las oportunidades de progreso o desarrollo profesional dentro de la empresa?
  • ¿Qué puedes contarme sobre la cultura corporativa de la empresa?
  • ¿Cuáles son los mayores desafíos que enfrenta el equipo actualmente?
  • ¿Cómo se mide el éxito en esta posición?
  • ¿Cuáles son los próximos pasos en el proceso de selección?

Hacer preguntas reflexivas y pertinentes te posiciona como un candidato interesado y comprometido.

Estrategias de Conducta en una Entrevista de Trabajo

No basta con memorizar las respuestas a las preguntas más frecuentes. Tu lenguaje corporal y comportamiento durante la entrevista son igual de importantes. Según cifras, un porcentaje significativo de candidatos son rechazados debido al nivel general de confianza, la calidad de la voz o la falta de sonrisa. Así que, trabaja en tu presencia.

  • Mantén un tono positivo: Trata de mantener siempre un tono positivo, amistoso y lleno de confianza. Recuerda siempre sonreír durante estas reuniones, esto ayuda a crear una conexión.
  • Relájate: Respira profundo y trata de concentrar tu mente en el presente. No dejes que entren pensamientos negativos o la ansiedad te domine. La preparación ayuda mucho a controlar los nervios.
  • Sé auténtico: No trates de impresionar o agradar fingiendo algo que no eres o sobreactuando. La autenticidad es valorada.
  • Sé honesto: No mientas en ninguna de tus respuestas. Simplemente trata de elegir aquellas que estén más alineadas a lo que el puesto necesita, pero no inventes información falsa. La honestidad genera confianza.
  • No temas tú también preguntar: Siempre que no entiendas algo o que tengas dudas, dilo. No sientas vergüenza, ni temas expresarte cuando no te ha quedado algo claro, ya sea sobre la pregunta o sobre la información que te dan.
  • Muéstrate empático: Trata de ser entusiasta en tus respuestas y de generar empatía (sin fingir) con tu entrevistador. La amabilidad y educación siempre deben estar presentes en la conversación. Escucha activamente.
  • No des respuestas monosilábicas: Evita a toda costa contestar con un simple “Sí” o “No”. Siempre continúa la respuesta con un “Sí, porque....” o “No, sin embargo...”, elaborando y proporcionando contexto.
  • Evita salirte del tema: El otro extremo que debes evitar es el de desviarte del tema de la pregunta que te han hecho o incluso salirte del campo profesional. Mantente enfocado en la relevancia para el puesto.
  • Sé congruente con tu CV: Lee tu currículum antes de la entrevista para tener fresca la memoria sobre la información que has puesto en él, ya que el reclutador te hará la entrevista con base en lo que le has mandado previamente. Si contestas algo diferente, podría malinterpretarse como que estás mintiendo o que no eres coherente en tu discurso.
  • Nunca hables mal de empleos pasados: Hablar mal de otras personas u otros trabajos solo hablará mal de ti y te hará parecer poco profesional o resentido.

¿Cómo Prepararte Específicamente para una Entrevista de Trabajo?

La mejor manera de evitar estar nervioso en una entrevista de trabajo es ir preparado. Eso no quita que en la entrevista pueda haber varias preguntas en las que tengas que improvisar, ya que muchas veces ponerte en una situación incómoda para ver cómo reaccionas es parte del plan del reclutador. Pero también es una realidad que habrá temas en los que puedes ir sumamente preparado, para evitar que te agarren desprevenido y contestes cualquier otra cosa por la premura. Trata de preparar los siguientes puntos:

  1. Lee sobre la empresa: Aunque no te vuelvas un experto que sepa todos los números de la empresa de memoria, sí deberías leer sobre su misión, visión, valores y también tratar de enterarte de su situación actual, si es que hay información en la prensa sobre proyectos a futuro o algún tipo de expansión. También es muy bueno que entiendas el concepto de la empresa y muestres que tus objetivos profesionales y metas también están alineados con los de ellos. Esto demuestra un interés genuino y que has hecho tu tarea.
  2. Vuelve a leer tu curriculum vitae: Aunque parezca imposible, muchas veces se te puede olvidar lo que tú mismo has escrito en tu currículum. Así que trata de leer varias veces los documentos de tu candidatura antes de iniciar la entrevista para evitar dar respuestas diferentes. Ya hemos mencionado que esto podría malinterpretarse como que estás mintiendo o que no eres coherente en tu discurso. Ten claros los detalles de tu experiencia y logros.
  3. Anticipa las preguntas: Recuerda que esto no es un interrogatorio donde debas limitarte a responder lo mínimo. La entrevista fluirá mejor si tienes una buena disposición para aportar información relacionada con el tema por tu cuenta cuando sea relevante. De esta manera, no te quedarás con información que quieras compartir, aun cuando no te hayan preguntado directamente. Practica tus respuestas a las preguntas comunes que hemos visto.
  4. Prepara tu documentación necesaria: Lleva contigo a una entrevista de trabajo; una identificación oficial, tu CV impreso (si es presencial) o asegúrate de tener acceso a una copia digital (si es virtual), y si quieres mostrar algún tipo de portafolio o proyectos en los que has trabajado, ten a mano el link o el material físico organizado. Estar preparado logísticamente reduce el estrés.

La preparación es clave para una entrevista exitosa. Practica respuestas a preguntas comunes para dar ejemplos concretos que demuestren tus logros y habilidades. Simula la entrevista con un amigo o frente al espejo. Revisa tu lenguaje corporal. Cuanto más practiques, más natural sonarán tus respuestas.

Preguntas Frecuentes sobre Entrevistas de Trabajo

Abordemos algunas dudas comunes que surgen al prepararse para una entrevista:

¿Cuánto debe durar la respuesta a cada pregunta?

No hay un tiempo exacto, pero busca ser conciso y claro. Para preguntas complejas como "Háblame de ti" o "Cuéntame sobre un conflicto", unos 1-3 minutos suelen ser adecuados. Para preguntas más directas, respuestas más cortas y al punto son suficientes. Evita divagar.

¿Es malo quedarse en blanco?

Puede suceder por los nervios. Si te pasa, respira hondo, pide un momento para pensar si lo necesitas y retoma la pregunta. Es mejor tomarte unos segundos para dar una respuesta pensada que decir lo primero que se te ocurra o entrar en pánico.

¿Qué hago si no entiendo la pregunta?

No adivines. Pide amablemente al entrevistador que te aclare o reformule la pregunta. Es perfectamente válido decir: "¿Podría explicarme un poco más a qué se refiere con eso?" o "¿Podría reformular la pregunta, por favor?".

¿Debo preguntar sobre el salario?

Generalmente, es mejor esperar a que el entrevistador mencione el tema salarial o preguntar sobre ello al final de la entrevista, en la sección de "Tienes alguna pregunta", si no ha sido abordado. Investiga el rango salarial para puestos similares en tu área y ten una expectativa clara.

¿Cómo manejo los nervios?

La preparación es tu mejor aliado. Conocer las preguntas comunes, practicar tus respuestas y saber sobre la empresa reduce la incertidumbre. Durante la entrevista, enfócate en la conversación, respira hondo, mantén contacto visual y recuerda que el entrevistador también es una persona.

Ahí lo tienes. Siguiendo estos consejos, irás preparado para esa entrevista y lograrás contestar todas las preguntas que te hagan de la mejor manera, mostrando tu potencial y profesionalismo. Recuerda que cada entrevista es una oportunidad de aprendizaje. Analiza qué salió bien y qué podrías mejorar para la próxima. ¡Mucha suerte en tu búsqueda de empleo!

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Prepárate: Preguntas Frecuentes Entrevista puedes visitar la categoría Empleo.

Subir