¿Cuál es el tipo de entrevista de contratación más común?

¿Qué es una Entrevista y Cómo Funciona?

30/03/2022

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En nuestra vida cotidiana, la conversación es una herramienta fundamental para interactuar, compartir ideas y comprender el mundo que nos rodea. Sin embargo, existe un tipo particular de conversación que trasciende el simple intercambio informal: la entrevista. Definida como una conversación que se propone con un fin determinado distinto al simple hecho de conversar, la entrevista se erige como un instrumento técnico de gran utilidad, especialmente en el ámbito de la investigación cualitativa, pero con aplicaciones que se extienden a múltiples campos, incluida la búsqueda de empleo y la práctica profesional.

Este poderoso recurso permite recabar datos, explorar significados y obtener una comprensión profunda sobre un tema o una persona. A través de un diálogo estructurado o flexible, el entrevistador busca obtener respuestas verbales a interrogantes específicas, a menudo complementadas con otros estímulos para enriquecer la información.

¿Qué es una entrevista?
La entrevista se define como "una conversación que se propone con un fin determinado distinto al simple hecho de conversar". Es un instrumento técnico de gran utilidad en la investigación cualitativa, para recabar datos.
Índice de Contenido

Antecedentes Históricos de la Entrevista

Para comprender la relevancia actual de la entrevista, es fascinante echar un vistazo a sus orígenes. Algunos autores remontan sus raíces a la antigua Grecia con la mayéutica socrática. Este método, descrito en los diálogos de Platón, consistía en que el maestro, mediante una serie de preguntas hábiles, ayudaba al discípulo a 'dar a luz' el conocimiento que ya poseía de forma latente. Era un proceso de descubrimiento guiado por el cuestionamiento.

Otro antecedente significativo se encuentra en la práctica de la 'confesión' utilizada históricamente por instituciones religiosas y tribunales. Inicialmente centrada en revelar actos para la penitencia, esta práctica evolucionó, especialmente a partir del siglo XIX, para ser empleada en diversas relaciones sociales como la de padres e hijos, pedagogos y alumnos, o psiquiatras y pacientes. La confesión pasó del simple 'decir todo' a la codificación clínica del 'hacer hablar', buscando indagar la verdad, interpretar e intervenir mediante métodos como el interrogatorio, la hipnosis o los cuestionarios, sentando bases para lo que hoy conocemos como entrevista en el ámbito científico.

La Entrevista como Técnica de Recolección de Datos

La entrevista es una técnica primordial en la investigación cualitativa. Se le considera más eficaz que el cuestionario en muchos casos, ya que permite obtener información más completa y profunda. La naturaleza dinámica de la conversación ofrece la posibilidad de aclarar dudas en tiempo real, asegurando que las respuestas obtenidas sean lo más útiles y precisas posible para los objetivos del estudio o la situación planteada.

Es particularmente ventajosa en estudios descriptivos y en las fases iniciales de exploración de un tema. También es invaluable para diseñar instrumentos de recolección de datos más refinados. En la investigación cualitativa, la entrevista busca obtener información precisa, pero sobre todo, pretende conseguir los significados y las interpretaciones que los informantes atribuyen a los temas en cuestión. Para lograrlo, el entrevistador debe mantener una actitud activa, interpretando continuamente el discurso del entrevistado para obtener una comprensión profunda.

A menudo, la entrevista no se utiliza de forma aislada, sino que se complementa con otras técnicas de recolección de datos para ofrecer una visión más completa, adaptándose a la naturaleza específica de cada investigación o contexto.

Tipos de Entrevista: Estructura y Flexibilidad

Las entrevistas pueden clasificarse según el grado de planeación y flexibilidad que presenten. La clasificación más común distingue tres tipos principales:

  • Entrevistas Estructuradas o Enfocadas: En este tipo, las preguntas están fijadas de antemano en un orden determinado, y a menudo incluyen opciones de respuesta preestablecidas. Se aplican de manera rígida a todos los participantes. Su principal ventaja es la sistematización, que facilita la clasificación y el análisis de datos, además de ofrecer alta objetividad y confiabilidad. Sin embargo, su rigidez puede limitar la adaptación al entrevistado y la profundidad del análisis.
  • Entrevistas Semiestructuradas: Ofrecen un equilibrio entre la rigidez y la flexibilidad. Parten de una guía de preguntas planeadas, pero permiten al entrevistador ajustar el orden, el contenido e incluso formular nuevas preguntas según el curso de la conversación y las respuestas del entrevistado. Su gran ventaja es la capacidad de adaptarse a los sujetos, motivar al interlocutor, aclarar términos ambiguos y reducir formalismos, permitiendo una exploración más profunda.
  • Entrevistas No Estructuradas: Son las más informales y flexibles. Aunque puede haber un plan general, se adaptan completamente a los sujetos y las condiciones del momento. Los entrevistados tienen gran libertad para expresarse, pudiendo incluso desviarse del plan original. Su desventaja es que la flexibilidad puede generar lagunas en la información necesaria para la investigación, siendo más difíciles de sistematizar.

Se considera que las entrevistas semiestructuradas son particularmente valiosas en la investigación cualitativa, ya que logran un equilibrio entre uniformidad (para permitir comparaciones) y flexibilidad (para capturar la riqueza de los puntos de vista individuales). Este tipo se asocia con una mayor probabilidad de que los entrevistados expresen sus perspectivas de manera abierta y espontánea.

La Entrevista Semiestructurada en Detalle

Dada su importancia, especialmente en la investigación cualitativa y en contextos donde se busca comprender experiencias y significados, la entrevista semiestructurada merece una atención especial. Para llevarla a cabo de manera efectiva, se sugieren diversas recomendaciones:

  • Preparar una guía de entrevista con preguntas agrupadas por temas, basándose en los objetivos del estudio y la literatura existente.
  • Elegir un lugar adecuado, agradable y libre de distracciones que favorezca un diálogo profundo.
  • Explicar claramente al entrevistado el propósito de la entrevista y solicitar su autorización para grabar el audio o video.
  • Recopilar los datos personales necesarios para la investigación, siempre respetando la privacidad.
  • Mantener una actitud receptiva y sensible, sin mostrar juicio o desaprobación ante los testimonios.
  • Seguir la guía de preguntas de manera flexible, permitiendo que el entrevistado hable libremente. Si es necesario, modificar el orden o contenido de las preguntas.
  • Evitar interrumpir el flujo de pensamiento del entrevistado y permitir que aborde temas relacionados que considere importantes.
  • Invitar prudentemente a profundizar o aclarar aspectos relevantes para el estudio.

La entrevista semiestructurada exige un alto grado de sensibilidad por parte del entrevistador. Durante la conversación, es necesario tomar decisiones en tiempo real, como decidir si se repite una pregunta ya respondida indirectamente para obtener más detalles, o cómo manejar el tiempo limitado para cubrir todos los temas relevantes. Además, el entrevistador debe ser consciente de su propio lenguaje no verbal y reacciones para no influir o intimidar al entrevistado.

Este tipo de entrevista a menudo se denomina entrevista etnográfica, caracterizándose por ser una "conversación amistosa" donde el entrevistador actúa como un 'oidor', escuchando atentamente sin imponer interpretaciones, pero guiando la conversación hacia los temas de interés para comprender la vida social y cultural de un grupo a través de interpretaciones subjetivas.

Cabe mencionar también la entrevista en profundidad, que es a menudo no estructurada. En ella, el investigador parte de indicaciones muy generales sobre lo que busca, y son la propia dinámica y los temas que emergen durante la conversación los que guían el proceso. Son muy útiles en estudios exploratorios.

Fases de la Entrevista

Aunque cada tipo de entrevista tiene sus particularidades, el proceso de llevarla a cabo generalmente atraviesa por fases homogéneas:

a. Primera fase: Preparación. Este es el momento previo a la entrevista. Implica planificar todos los aspectos organizativos: definir los objetivos claros de la entrevista, redactar la guía de preguntas (si aplica), seleccionar a los participantes y coordinar la logística (lugar, fecha, hora). Una buena preparación es clave para el éxito.

b. Segunda fase: Apertura. Es el inicio de la interacción con el entrevistado. En esta fase, se establece el rapport (confianza y empatía), se reiteran los objetivos de la conversación, se informa sobre la duración estimada y se solicita formalmente el consentimiento para grabar o filmar, explicando cómo se manejará la información y garantizando la confidencialidad si es necesario.

c. Tercera fase: Desarrollo. Constituye el núcleo de la entrevista. Es el momento del intercambio de información propiamente dicho. Siguiendo la guía (si la hay) con la flexibilidad adecuada al tipo de entrevista, el entrevistador utiliza sus habilidades y recursos (escucha activa, preguntas de seguimiento, manejo del silencio) para obtener la información requerida, explorando los temas en profundidad.

d. Cuarta fase: Cierre. Es la fase final. Conviene anticipar el final para que el entrevistado pueda organizar sus pensamientos y tener la oportunidad de añadir algo importante que no haya mencionado o profundizar en algún punto. El entrevistador puede hacer una breve síntesis de los puntos clave abordados y, finalmente, agradecer sinceramente al entrevistado por su tiempo y participación.

Actitudes del Entrevistador y Formulación de Preguntas

El éxito de una entrevista depende en gran medida de la habilidad del entrevistador y de la calidad de las preguntas. La actitud general del entrevistador debe ser de escucha activa, empatía y respeto, creando un ambiente de confianza donde el entrevistado se sienta cómodo para expresarse libremente.

En las entrevistas cualitativas, especialmente las etnográficas, se identifican tipos de preguntas con propósitos específicos:

  • Preguntas Descriptivas: Buscan que el informante describa acontecimientos, lugares, personas o experiencias con sus propias palabras, revelando su lenguaje y perspectiva particular.
  • Preguntas Estructurales: Ayudan a entender cómo el entrevistado organiza mentalmente su conocimiento sobre un tema, identificando categorías y relaciones entre ellas.
  • Preguntas de Contraste: Permiten al entrevistado diferenciar entre objetos o eventos, revelando el significado que les atribuye y cómo los distingue dentro de su realidad.

Para formular buenas preguntas, se sugieren las siguientes pautas:

  • Ser sencillas, breves y comprensibles, pero adecuadas para el objetivo de investigación.
  • Ser válidas, es decir, que realmente exploren lo que se pretende medir o comprender.
  • Estar planteadas de forma que todos los entrevistados las entiendan de la misma manera.
  • Aunque estén escritas en una guía, deben sonar naturales, como lenguaje oral.
  • Referirse a un solo hecho o idea por pregunta.
  • No contener presuposiciones que puedan influir en la respuesta.
  • Adecuarse a la percepción, conocimiento y horizonte del entrevistado.
  • Evitar preguntas sugerentes que insinúen la respuesta deseada.

En investigación cualitativa, el número de entrevistas no se fija rígidamente de antemano, sino que se determina por el punto de saturación. Este ocurre cuando las nuevas entrevistas ya no aportan datos o ideas novedosas, indicando que la recolección de información es completa y se ha alcanzado una comprensión suficiente del fenómeno estudiado.

Análisis e Interpretación de los Datos de la Entrevista

Una vez realizadas las entrevistas, el siguiente paso crucial es el análisis e interpretación de los datos obtenidos. Idealmente, este proceso lo lleva a cabo el mismo investigador que realizó las entrevistas, ya que su comprensión del contexto y las sutilezas de la conversación es invaluable.

El proceso comienza con la grabación y transcripción detallada de las entrevistas. Luego, el investigador debe 'sumergirse' mentalmente en el material (transcripciones, notas, grabaciones), realizando una lectura general para obtener una visión de conjunto. A partir de ahí, se inicia un proceso iterativo de categorización: identificar temas recurrentes, conceptos clave y patrones en las respuestas. Estas categorías se van refinando y clasificando a medida que se revisa el material.

La interpretación implica ir más allá de la simple descripción de lo dicho. Es un proceso de teorización donde el investigador compara, contrasta, agrega y ordena categorías, establece relaciones entre ellas y especula sobre los significados subyacentes. La triangulación, que implica contrastar los hallazgos de las entrevistas con otros datos (documentos, observaciones, teoría), es una técnica poderosa para validar y enriquecer la interpretación.

Existen herramientas tecnológicas, como software especializado (mencionados en la fuente, como ATLAS ti® y Aquad®), que pueden asistir en la organización, categorización y análisis de grandes volúmenes de datos cualitativos, aunque la interpretación profunda sigue siendo una tarea humana.

Ventajas Clave de la Entrevista

El empleo de la entrevista como herramienta ofrece múltiples ventajas:

  • Amplio Espectro de Aplicación: Permite indagar sobre aspectos no directamente observables como sentimientos, motivos, opiniones, valores, emociones y significados personales.
  • Flexibilidad Espacio-Temporal: No se limita al presente; es posible preguntar sobre experiencias pasadas o planes futuros.
  • Posibilidad de Centrar el Tema: El entrevistador puede guiar la conversación hacia los objetivos o temas específicos de interés.
  • Observación Propia y Ajena: Permite obtener tanto la perspectiva del entrevistado sobre sí mismo (opiniones, motivaciones) como sus observaciones sobre otros o eventos.

En resumen, la flexibilidad y profundidad que ofrece la entrevista la convierten en una técnica indispensable para acceder a la complejidad de la experiencia humana y los fenómenos sociales.

Usos y Ejemplos en la Práctica Profesional

Aunque el texto fuente se centra en la investigación y la educación médica, los principios y tipos de entrevista son universalmente aplicables. La práctica profesional, en general, hace uso constante de esta herramienta.

En la medicina, por ejemplo, la historia clínica es una forma de entrevista, que puede combinar elementos estructurados (preguntar por antecedentes específicos), semiestructurados (interrogar por sistemas, adaptándose a las respuestas del paciente) y no estructurados (permitir al paciente expresar libremente sus preocupaciones). El diagnóstico médico, en gran medida, depende de la información obtenida a través de una entrevista efectiva. Se estima que un porcentaje significativo de los diagnósticos de médicos generales se logra gracias a la entrevista.

Incluso en estudios clínicos avanzados, la información obtenida de entrevistas a pacientes puede ser crucial, como se ejemplifica con el caso del virus de influenza aviar H7N9, donde un dato obtenido en entrevista sobre la falta de contacto con aves despertó la sospecha de transmisión entre humanos, confirmada luego por estudios moleculares.

Fuera del ámbito médico, la entrevista es fundamental en la selección de personal. Las entrevistas de trabajo buscan evaluar no solo las habilidades técnicas (que a menudo se verifican con pruebas o el currículum) sino también características no académicas o interpersonales: la personalidad, la comunicación, la motivación, la capacidad de resolución de problemas, el encaje cultural, etc. Instrumentos más estandarizados como las Mini Entrevistas Múltiples (MMI) buscan aumentar la validez predictiva de este proceso, demostrando ser incluso mejores predictores del desempeño profesional en algunos casos que las calificaciones académicas.

Otro ejemplo relevante, mencionado en el texto, es su uso en proyectos de gran escala para comprender fenómenos complejos, como el estudio sobre el concepto de 'Scholarship' en universidades de EUA. Gran parte de la información para redefinir este concepto, ampliándolo más allá de la investigación cuantitativa para incluir la docencia, el trabajo práctico y administrativo, provino de encuestas y entrevistas a profesores y académicos.

Preguntas Frecuentes sobre Entrevistas

Aquí respondemos algunas dudas comunes basándonos en la información proporcionada:

¿Cuál es el mejor tipo de entrevista?
No hay un tipo de entrevista universalmente 'mejor'. La elección depende del propósito. Las estructuradas son buenas para datos comparables y objetivos. Las no estructuradas son ideales para explorar temas desconocidos o muy complejos. Las semiestructuradas ofrecen un buen equilibrio para la mayoría de los estudios cualitativos, permitiendo profundidad y comparabilidad.

¿Cuántas entrevistas necesito realizar en un estudio?
En investigación cualitativa, el número no se fija rígidamente. Se realizan entrevistas hasta alcanzar el punto de saturación, es decir, cuando las nuevas entrevistas ya no aportan información o perspectivas novedosas relevantes para el estudio.

¿Cómo sé si mis preguntas son efectivas?
Las preguntas efectivas son sencillas, claras, se entienden igual por todos, no contienen suposiciones, se centran en un solo punto y son adecuadas al entrevistado. Además, deben ser válidas, es decir, que realmente ayuden a obtener la información necesaria para cumplir los objetivos.

¿Qué hago con la información después de la entrevista?
La información se graba (audio/video) y se transcribe. Luego se analiza e interpreta, buscando patrones, temas y significados. Este proceso implica categorizar la información y reflexionar sobre ella, a menudo con ayuda de software, para llegar a conclusiones.

¿La entrevista solo sirve para investigación?
No, la entrevista es una herramienta versátil utilizada en muchos campos: medicina (historia clínica, diagnóstico), selección de personal, consultoría, periodismo, trabajo social y cualquier situación donde se necesite obtener información detallada y comprender la perspectiva de una persona.

Conclusión

La entrevista, con sus profundas raíces históricas, sigue siendo una técnica esencial y vigente en la actualidad. Lejos de ser un simple formalismo, es un arte y una ciencia que, utilizada correctamente, permite acceder a niveles de información y comprensión que otras herramientas no alcanzan. Su flexibilidad para adaptarse al contexto y al entrevistado, así como su capacidad para explorar hechos no observables como motivaciones y significados, la convierten en un recurso invaluable en la investigación, la práctica profesional y, por supuesto, en la búsqueda de empleo. Dominar el arte de la entrevista, tanto desde el lado del entrevistador como del entrevistado, abre un mundo de posibilidades para la comunicación efectiva y la obtención de conocimiento.

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