¿Qué es un guarda de puesto?

Reserva de Puesto y Excedencia Laboral

16/01/2020

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En el mundo laboral, existen situaciones en las que un trabajador necesita ausentarse de su puesto por un tiempo prolongado, ya sea por motivos de salud, personales o profesionales, sin que ello signifique necesariamente el fin de su relación con la empresa. Conceptos como la "guarda de puesto", "reserva de puesto" o "excedencia laboral" surgen para regular estas circunstancias, permitiendo la conservación del empleo bajo ciertas condiciones. Es fundamental comprender estos mecanismos para saber cómo proceder cuando la continuidad en el trabajo se ve temporalmente interrumpida.

¿Cómo se llama cuando te guardan el puesto de trabajo?
La excedencia laboral es la suspensión temporal del contrato, con el derecho de reincorporarse cuando finalice.

Si bien los nombres y las regulaciones específicas pueden variar ligeramente según el país y su legislación laboral, la idea central es la misma: establecer un marco legal que permita al trabajador ausentarse y, posteriormente, tener la posibilidad de reincorporarse. A continuación, exploraremos algunos de estos conceptos basándonos en la información proporcionada, destacando cómo operan y qué implican tanto para el empleado como para el empleador.

Índice de Contenido

Guarda o Reserva de Puesto por Enfermedad o Accidente Inculpable

Una situación común que lleva a la necesidad de "guardar" o "reservar" un puesto de trabajo ocurre cuando un empleado sufre un accidente o enfermedad que le impide trabajar por un tiempo prolongado, incluso después de que se agota el período de licencia remunerada al que tiene derecho. La ley laboral contempla que, una vez finalizada esa licencia paga, si el trabajador aún no está en condiciones de regresar a su empleo, el empleador tiene la obligación de conservación del empleo durante un plazo adicional. Este periodo es un derecho del trabajador.

Según el marco legal mencionado, este plazo adicional de reserva del puesto es de un año. Este año comienza a contarse a partir del día siguiente al vencimiento de la licencia paga por el mismo motivo (accidente o enfermedad inculpable). Durante este año de guarda o reserva de puesto, es importante destacar que la relación de empleo subsiste, pero el trabajador no percibe salario. Es una extensión de la licencia, pero sin goce de haberes.

¿Qué sucede una vez que este año de reserva de puesto sin goce de sueldo finaliza? La normativa indica que, vencido este último plazo, la relación de empleo no se extingue automáticamente. Continúa existiendo hasta que alguna de las partes (el trabajador o el empleador) tome la decisión de finalizarla y se lo notifique a la otra parte. La particularidad de esta situación es que, si la extinción se produce una vez finalizado el año de reserva, tanto el empleador como el trabajador quedan eximidos de responsabilidad indemnizatoria. Esto significa que, si la empresa decide terminar el vínculo en ese momento, no deberá pagar una indemnización por despido, y si el trabajador renuncia, tampoco habrá indemnización a su favor relacionada con esta situación específica.

Un aspecto crucial durante este período de guarda o reserva de puesto por enfermedad o accidente inculpable, a pesar de no percibir salario, es la cobertura de la Obra Social. La ley garantiza que, durante este plazo de conservación del empleo, el trabajador mantiene su calidad de beneficiario de la Obra Social. Esto es así incluso sin percibir remuneración y, lo que es más importante, sin la obligación de efectuar aportes personales con destino a la Obra Social. De la misma manera, el empleador tampoco debe ingresar contribuciones al Sistema Nacional de Obras Sociales, ya que al no haber base imponible (salario), no corresponde hacerlo. Sin embargo, el empleador sí tiene la obligación formal de informar la situación del trabajador ante los organismos fiscales correspondientes, utilizando un código específico que identifica la "Conservación del empleo P/accidente o enfermedad inculpable".

Excedencia Laboral: Una Pausa Voluntaria o Forzosa

Otro concepto que se relaciona con la posibilidad de ausentarse temporalmente del trabajo manteniendo un vínculo con la empresa es la excedencia laboral. Este es un derecho reconocido a los trabajadores en ciertas legislaciones, como la española según el Estatuto de los Trabajadores. A diferencia de la guarda de puesto por enfermedad, que surge de una incapacidad médica, la excedencia puede solicitarse por diversos motivos, algunos voluntarios y otros impuestos por circunstancias externas.

La excedencia laboral implica la suspensión temporal del contrato de trabajo. Esto significa que, durante el tiempo que dure la excedencia, el trabajador no presta servicios a la empresa y, como regla general, tampoco percibe su salario. Es una pausa en las obligaciones mutuas principales (trabajar y pagar salario), pero el vínculo contractual no se rompe de forma definitiva.

La excedencia laboral presenta varias características importantes:

  • Es un derecho del trabajador en la mayoría de los casos.
  • No siempre requiere una justificación detallada por parte del empleado que la solicita, especialmente en la excedencia voluntaria.
  • La posibilidad de reincorporarse al mismo puesto de trabajo que se tenía antes de la excedencia varía considerablemente según el tipo de excedencia.
  • Existen limitaciones en cuanto a la duración mínima y máxima de la excedencia, dependiendo de su naturaleza.
  • Aunque no se cobre salario ni se trabaje, el tiempo de excedencia puede, en algunos casos, computar a efectos de antigüedad en la empresa.

Excedencia vs. Otras Ausencias: Clarificando Conceptos

Es fundamental diferenciar la excedencia laboral de otras situaciones comunes de ausencia del trabajo, como las vacaciones o una baja/dimisión.

La excedencia laboral es una suspensión temporal del contrato con derecho a reincorporación al finalizar el período (aunque el puesto específico no siempre esté garantizado). El trabajador no cobra salario durante este tiempo.

La baja o dimisión, por otro lado, implica la decisión del empleado de romper la relación laboral de forma definitiva. El contrato finaliza, el trabajador recibe el finiquito (liquidación de haberes pendientes) y no hay expectativa de regreso.

Las vacaciones son períodos de descanso obligatorios y remunerados. La relación laboral y el contrato permanecen plenamente vigentes. El trabajador cobra su salario habitual y tiene la obligación de regresar al finalizar el período de descanso.

Tipos de Excedencia Laboral en la Práctica

La legislación contempla distintas modalidades de excedencia, cada una con sus propias características, requisitos y efectos. Los tipos principales son la voluntaria, la forzosa, la motivada por cuidado de hijos y la pactada.

Excedencia Voluntaria

Es aquella que el empleado solicita por decisión propia, sin necesidad de justificar un motivo específico (más allá de su voluntad de tomar una pausa). Durante este tipo de excedencia, el trabajador no trabaja ni cobra, y la empresa no realiza cotizaciones a la seguridad social. Esto implica, por ejemplo, que el período no genera derecho a prestaciones por desempleo.

Sus requisitos suelen incluir tener una antigüedad mínima en la empresa (por ejemplo, doce meses) y no haber solicitado otra excedencia voluntaria en un período reciente (como los últimos cuatro años). La duración mínima para una excedencia voluntaria es típicamente de cuatro meses, y la máxima puede extenderse hasta cinco años. Una característica clave y a menudo diferenciadora es que la excedencia voluntaria no garantiza el mismo puesto de trabajo a la vuelta. El trabajador tiene un derecho preferente a reincorporarse si existe una vacante en un puesto de su misma categoría o similar al que ocupaba, pero si no hay vacantes, la reincorporación puede no ser inmediata o ser a un puesto distinto.

Excedencia Forzosa

Este tipo de excedencia se produce cuando el trabajador debe ausentarse de su puesto para ocupar un cargo público que haga incompatible su asistencia al trabajo habitual. Es una excedencia impuesta por la circunstancia de acceder a un cargo público.

La duración de la excedencia forzosa no tiene un límite preestablecido en meses o años; dura el tiempo que el trabajador se mantenga en el cargo público. Una diferencia fundamental con la voluntaria es que, en la excedencia forzosa, la empresa sí tiene la obligación de reservar el puesto de trabajo que el empleado ocupaba antes de ausentarse. El tiempo que dure esta excedencia sí computa a efectos de antigüedad en la empresa, a pesar de no prestar servicios. Para reincorporarse, el trabajador debe avisar a la empresa con antelación, generalmente un mes, una vez finalizado el motivo que originó la excedencia.

Excedencia por Cuidado de Hijos

Aunque se considera una modalidad de excedencia voluntaria, tiene características específicas y un tratamiento legal diferenciado debido a su finalidad social. Permite a los empleados ausentarse para dedicarse al cuidado de sus hijos.

El derecho a esta excedencia surge desde el nacimiento del hijo (natural o adoptado) y puede extenderse por un período máximo de tres años por cada hijo. Si nace otro hijo durante una excedencia en curso, se puede solicitar una nueva excedencia o modificar la existente. Un punto importante es la reserva del puesto de trabajo: la reserva del mismo puesto que se tenía antes de la excedencia está garantizada, pero solo durante los primeros doce meses. Este plazo se puede ampliar en el caso de familias numerosas (a quince meses para familias numerosas de categoría general y a dieciocho meses para familias numerosas de categoría especial). Una vez superados estos plazos, el derecho de reincorporación se convierte en un derecho a un puesto similar o de la misma categoría, similar a la excedencia voluntaria general. El tiempo que dure la excedencia por cuidado de hijos sí computa a efectos de antigüedad. Además, el trabajador tiene derecho a asistir a cursos de formación profesional durante este período.

¿Qué significa estar en reserva de puesto de trabajo?
📢 ¿Qué es la reserva de puesto de trabajo? 🤔 Si sufriste un accidente laboral o estás bajo tratamiento médico por una enfermedad profesional, tu empleador tiene la obligación de reservar tu puesto de trabajo durante un tiempo determinado.

Excedencia Pactada

Este tipo de excedencia surge de un acuerdo entre la empresa y el trabajador. Las condiciones, duración y efectos de la excedencia pactada se establecen libremente por ambas partes en el momento del acuerdo, el cual debe formalizarse por escrito, ya sea en el contrato de trabajo inicial o en un pacto posterior. Las reglas específicas sobre duración, si computa para antigüedad o si hay reserva del puesto dependerán exclusivamente de lo que se haya acordado.

Requisitos Generales para Solicitar Excedencia

Los requisitos para solicitar una excedencia dependen directamente del tipo. La excedencia pactada es la más flexible, rigiéndose por el acuerdo mutuo. La forzosa requiere únicamente el acceso a un cargo público incompatible. La voluntaria general exige antigüedad (ej. 1 año) y no haber tenido una voluntaria reciente (ej. 4 años), además de cumplir los plazos mínimos y máximos. La de cuidado de hijos permite hasta 3 años por hijo.

En el caso de las excedencias voluntarias (general y por cuidado de hijos, aunque con matices en esta última), se suele requerir una antigüedad mínima en la empresa. La excedencia voluntaria general también prohíbe haber disfrutado de otra excedencia voluntaria en los cuatro años anteriores. Las duraciones varían según el tipo, con mínimos y máximos establecidos legalmente para la voluntaria y de cuidado de hijos, mientras que la forzosa dura lo que dure el cargo público y la pactada lo que se acuerde.

Obligaciones Recíprocas durante la Excedencia

Durante el período de excedencia, tanto la empresa como el trabajador tienen ciertas obligaciones.

La empresa tiene la obligación de conceder la excedencia cuando se cumplen los requisitos legales para el tipo solicitado. Adicionalmente, debe ofrecer al trabajador la posibilidad de asistir a cursos de formación profesional, especialmente en el caso de la excedencia por cuidado de hijos. Al finalizar la excedencia, la empresa debe asignar un puesto de trabajo al empleado, aunque, como se mencionó, no siempre será el mismo que tenía antes (excepto en la excedencia forzosa y la de cuidado de hijos en su primer año). Finalmente, la empresa debe respetar cualquier condición adicional que esté estipulada en el convenio colectivo aplicable.

Por su parte, el trabajador tiene la obligación de cumplir con los plazos de duración establecidos legalmente para cada tipo de excedencia, o los acordados en caso de excedencia pactada. Es crucial que el empleado comunique a la empresa su intención de reincorporarse con la antelación mínima requerida por la ley o el convenio colectivo (generalmente un mes) antes de que finalice su período de excedencia. Asimismo, debe consultar y cumplir cualquier condición específica relacionada con la excedencia que pueda figurar en el convenio colectivo de su sector o empresa.

Formalización y Proceso de Reincorporación

Para solicitar una excedencia laboral de manera formal y legal, el proceso debe quedar documentado por escrito. Aunque no existe un modelo único estándar de solicitud, es recomendable que el documento incluya datos esenciales como la identificación del empleado y la empresa, la fecha de inicio del contrato y la antigüedad, la categoría profesional o tareas desempeñadas, la fecha de inicio y la fecha prevista de finalización de la excedencia, y cualquier referencia a normas de convenio colectivo aplicables.

Una vez elaborada, la solicitud debe presentarse a la empresa con la antelación debida (usualmente, al menos un mes antes de la fecha deseada de inicio), para permitir a la empresa evaluar la solicitud y organizar la sustitución o reorganización de tareas. La empresa, por norma general, debe aceptar la solicitud si el trabajador cumple con los requisitos legales. Sin embargo, si la empresa considera que no se cumplen las condiciones o que se vulneran sus derechos, podría impugnar la solicitud y el caso podría resolverse en los tribunales. Mientras no haya un fallo judicial, el trabajador debería continuar prestando servicios con normalidad.

Una vez que comienza el período de excedencia, el trabajador se ausenta de su puesto. Hacia el final del período, es responsabilidad del empleado recordar a la empresa su intención de reincorporarse y la fecha en que esto ocurrirá. Si el trabajador deseara reincorporarse antes de la fecha inicialmente solicitada o pactada, la empresa no está obligada a aceptarlo y podría esperar hasta la fecha de finalización original. Finalmente, llegado el día acordado o legalmente establecido, el trabajador se reincorpora a su puesto (el mismo u otro, según el tipo de excedencia).

¿Es Obligatoria la Readmisión? ¿Y el Puesto?

La readmisión de un trabajador tras una excedencia laboral es, en la mayoría de los casos, obligatoria para la empresa. Lo que sí varía, como se ha explicado, es si la reincorporación será al mismo puesto de trabajo que se ocupaba antes de la excedencia.

La reserva del puesto de trabajo específico está asegurada en la excedencia forzosa. También lo está en la excedencia por cuidado de hijos, pero solo durante el primer año (ampliable para familias numerosas). En las demás excedencias voluntarias (incluyendo la general), el trabajador tiene un derecho de preferencia a reincorporarse. Esto significa que tiene prioridad para ocupar una vacante que pueda surgir en la empresa, ya sea en su antiguo puesto o en uno similar, si cumple los requisitos para el mismo. Sin embargo, si al momento de solicitar la reincorporación no existen vacantes adecuadas, la empresa no tiene la obligación inmediata de crear un puesto para él, aunque el derecho de preferencia se mantiene para futuras vacantes.

En cuanto a la legislación, conceptos como la excedencia laboral en España están regulados principalmente en el Real Decreto Legislativo 2/2015, de 23 de octubre, que aprueba el texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores, el cual establece los distintos tipos, requisitos y efectos de estas pausas contractuales.

Gestión de Ausencias con Tecnología

Para las empresas, gestionar las ausencias prolongadas como las excedencias puede ser complejo, especialmente en organizaciones grandes o en crecimiento. Llevar un registro preciso de los tipos de excedencia, sus duraciones, fechas de inicio y fin, y los derechos de reincorporación de cada empleado requiere sistemas eficientes. El uso de software de Gestión de Recursos Humanos puede ser de gran ayuda en este sentido.

Estas herramientas permiten centralizar la información de los empleados, registrar y hacer seguimiento de las excedencias, configurar recordatorios automáticos para las fechas clave (inicio, fin, preaviso de reincorporación), y facilitar la documentación y formalización de los acuerdos, incluso mediante firmas telemáticas. Al automatizar estos procesos administrativos, el departamento de RRHH puede agilizar trámites, asegurar el cumplimiento normativo y mejorar la comunicación interna, informando a los equipos y jefes sobre la situación de los compañeros ausentes y facilitando la coordinación y delegación de tareas. En definitiva, un buen software de RRHH contribuye a una gestión más eficiente y organizada de las ausencias prolongadas.

Preguntas Frecuentes

A continuación, abordamos algunas dudas comunes sobre la excedencia laboral:

¿La empresa debe aceptar obligatoriamente una excedencia voluntaria?

Sí, generalmente la empresa está obligada a conceder una excedencia voluntaria si el trabajador cumple con los requisitos legales establecidos (antigüedad, no haber solicitado otra recientemente, etc.). Solo podría negarse si considera que el trabajador no cumple las condiciones o si la concesión vulnerase algún derecho de la empresa, en cuyo caso la decisión podría terminar en los tribunales.

¿Se puede despedir a un empleado en excedencia laboral?

Durante una excedencia, el contrato de trabajo está suspendido, por lo que, en principio, no se puede despedir al trabajador por causas relacionadas con su rendimiento o presencia en el puesto, ya que no está trabajando. Si la empresa rescinde el contrato sin una causa legal justificada que no esté relacionada con la excedencia en sí misma (por ejemplo, un despido disciplinario basado en hechos anteriores o un despido objetivo por causas económicas que afecten a la estructura de la empresa), el trabajador podría impugnar el despido y solicitar su nulidad. Es importante notar que, en caso de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afecte a su puesto durante una excedencia voluntaria (no forzosa ni de cuidado de hijos con reserva), el trabajador podría no tener derecho a recibir la indemnización por despido, al no estar prestando servicios ni percibiendo salario en ese momento.

¿Cuando se pide una excedencia se pierde la antigüedad?

No se pierde la antigüedad acumulada hasta el momento de iniciar la excedencia. Lo que varía según el tipo de excedencia es si el período de ausencia computa, es decir, si suma para el cálculo de la antigüedad total en la empresa. En las excedencias voluntarias "puras", el tiempo de excedencia no computa a efectos de antigüedad. Sin embargo, en la excedencia forzosa y en la excedencia por cuidado de hijos, el período de duración de la excedencia sí computa a efectos de antigüedad. En la excedencia pactada, si el tiempo computa o no dependerá de lo que se haya acordado expresamente entre la empresa y el trabajador en el pacto que la formaliza.

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