16/11/2011
Una entrevista de trabajo es mucho más que responder preguntas. Es una interacción completa donde tu comunicación no verbal juega un papel crucial. Tus gestos, posturas y expresiones pueden decir tanto o más sobre ti que tus propias palabras. Por ello, es fundamental ser consciente del mensaje que envía tu cuerpo y evitar aquellos gestos que podrían restarte puntos o, peor aún, arruinar tus posibilidades de ser seleccionado.

Según estudios sobre comunicación, una gran parte del impacto que generamos en otros proviene de la paralingüística (tono, volumen, ritmo) y el lenguaje corporal, dejando un porcentaje menor al contenido verbal explícito. Esto subraya la importancia de la primera impresión y de cómo te presentas físicamente desde el momento en que entras a la sala de entrevistas. Transmitir una imagen de profesionalismo, seguridad y actitud positiva es tu primer objetivo.

Los Gestos Más Perjudiciales en una Entrevista
Existen ciertos comportamientos no verbales que los reclutadores suelen interpretar negativamente. Evitar estos gestos te ayudará a proyectar una imagen más sólida y confiable. A continuación, analizamos los más comunes y por qué deberías evitarlos:
Evitar el Contacto Visual
La mirada es una de las herramientas más poderosas de la comunicación interpersonal. Mantener un contacto visual adecuado con el entrevistador transmite confianza, sinceridad e interés genuino en la conversación y en el puesto. Si evitas mirar a los ojos, puedes parecer nervioso, inseguro, distraído o incluso deshonesto. Un contacto visual excesivo y fijo también es contraproducente, ya que puede resultar intimidante o agresivo. La clave está en encontrar un equilibrio: mirar a los ojos mientras hablas y escuchas, pero permitiéndote desviar la mirada brevemente de forma natural de vez en cuando.
Mirar Constantemente el Teléfono Móvil
Este es, sin duda, uno de los errores más graves y fáciles de evitar. Consultar o incluso tener el teléfono visible durante una entrevista es una falta de respeto enorme hacia el entrevistador y demuestra una total falta de profesionalismo e interés en el proceso. Te distrae, interrumpe el flujo de la conversación y da la impresión de que tienes prioridades más importantes que la entrevista. La solución es simple: apaga o silencia completamente tu teléfono antes de entrar y guárdalo en un lugar donde no te moleste ni te tiente sacarlo.
Adoptar una Mala Postura
Tu postura en la silla comunica mucho sobre tu actitud y estado emocional. Una postura encorvada o excesivamente relajada (recostado hacia atrás) puede interpretarse como falta de interés, pereza o arrogancia. Por otro lado, inclinarse demasiado hacia adelante puede parecer agresivo o excesivamente ansioso. Apoyar la cabeza en la mano sugiere aburrimiento o cansancio. La postura ideal es sentarse erguido, con la espalda recta pero no rígida, los hombros relajados y ambos pies apoyados en el suelo. Esta postura transmite seguridad, atención y energía.
Jugar con Objetos o Tocarse Constantemente
Muchas personas, cuando están nerviosas, recurren a gestos de auto-contacto o manipulación de objetos para liberar tensión. Jugar con un bolígrafo, un anillo, tocarse el pelo, la cara, morderse las uñas o los labios son ejemplos comunes. Si bien son respuestas naturales al estrés, en una entrevista pueden ser interpretados como signos de inseguridad, nerviosismo extremo, distracción o falta de seriedad. Estos gestos desvían la atención del entrevistador de lo que estás diciendo y pueden dar una imagen de inmadurez. Intenta mantener las manos visibles, quizás apoyadas suavemente sobre la mesa o en tu regazo, de forma relajada.
Interrumpir al Entrevistador
Aunque no es estrictamente un gesto físico, interrumpir constantemente a la persona que te entrevista es una forma de comunicación no verbal (y verbal) muy negativa. Demuestra falta de respeto, impaciencia y una incapacidad para escuchar activamente. Genera un ambiente tenso y dificulta el diálogo constructivo. Es fundamental esperar a que el entrevistador termine su idea o pregunta antes de intervenir. Si necesitas aclarar algo o hacer una pregunta en medio de su explicación, puedes esperar una pausa y pedir permiso de forma cortés, por ejemplo, diciendo: "¿Puedo hacer una pregunta sobre eso?".
El Lenguaje de las Manos: Un Foco de Atención
Como se mencionó anteriormente, el lenguaje corporal es crucial, y las manos a menudo son un punto clave en el que los entrevistadores (especialmente aquellos con formación en psicología o recursos humanos) se fijan. ¿Por qué? Porque las manos son muy expresivas y, a menudo, sus movimientos son menos conscientes que otros gestos, revelando estados internos como nerviosismo, honestidad o seguridad. Una buena gestión de las manos puede reforzar tu mensaje verbal, mientras que una mala gestión puede contradecirlo.
Cómo Usar las Manos de Forma Positiva
Tus manos deberían ser una extensión de tu comunicación verbal, ayudando a enfatizar puntos clave o a ilustrar ideas. Los movimientos deben ser controlados, naturales y no excesivos. Mantener las manos visibles sobre la mesa o en tu regazo transmite honestidad y apertura. Puedes usar gestos moderados para acompañar tu discurso, como contar con los dedos (para enumerar puntos), o juntar las puntas de los dedos (gesto conocido como "steeple", que puede transmitir confianza y autoridad, aunque debe usarse con moderación). La clave es la naturalidad y la coherencia con lo que dices.

Gestos Específicos con las Manos a Evitar
Además de jugar con objetos, hay otros gestos con las manos que son particularmente perjudiciales:
- Apretar las manos fuertemente: Este gesto, ya sea entrelazando los dedos con fuerza o frotando las palmas vigorosamente, es un claro signo de nerviosismo y ansiedad. Puede hacer que el entrevistador dude de tu capacidad para manejar la presión o incluso sospeche que estás ocultando algo.
- Hacer 'clicks' con un bolígrafo: Si decides usar un bolígrafo como apoyo (lo cual es aceptable si lo usas para tomar notas o simplemente lo sostienes), evita la tentación de hacer 'clicks' repetidamente con el mecanismo. Es extremadamente molesto y distrae, transmitiendo impaciencia o falta de control.
- Manos en los bolsillos: Colocar las manos en los bolsillos transmite informalidad, desinterés, pereza o incluso una actitud defensiva o evasiva. En una entrevista formal, las manos deben estar siempre visibles y fuera de los bolsillos, ya sea sentado o de pie.
- Brazos cruzados: Aunque a veces se interpreta como una postura seria, cruzar los brazos es más comúnmente percibido como una barrera, una señal de estar cerrado, a la defensiva, o en desacuerdo con lo que se está diciendo. Mantén los brazos relajados a los lados o usa las manos para gesticular.
- Rascarse: Rascarse de forma evidente puede ser interpretado como un signo de nerviosismo, incomodidad o, en el peor de los casos, falta de higiene. Intenta evitarlo.
Comparando Lenguaje Corporal Negativo vs. Positivo
Para ilustrar mejor la diferencia, veamos una tabla comparativa de algunos ejemplos:
| Lenguaje Corporal Negativo | Posible Interpretación | Lenguaje Corporal Positivo | Posible Interpretación |
|---|---|---|---|
| Evitar contacto visual | Inseguridad, deshonestidad, desinterés | Mantener contacto visual adecuado | Confianza, sinceridad, interés |
| Mirar el móvil | Falta de respeto, desinterés, distracción | Móvil guardado y silenciado | Profesionalismo, concentración |
| Postura encorvada o reclinada | Pereza, desinterés, arrogancia | Postura erguida y relajada | Seguridad, atención, profesionalismo |
| Jugar con objetos/pelo | Nerviosismo, inseguridad, distracción | Manos visibles y relajadas | Control, honestidad, serenidad |
| Manos en los bolsillos | Informalidad, desinterés, evasión | Manos sobre la mesa o regazo | Apertura, honestidad, respeto |
| Brazos cruzados | Defensa, cierre, desacuerdo | Brazos relajados, gesticulación moderada | Apertura, confianza, participación |
| Interrupciones constantes | Falta de respeto, impaciencia | Escucha activa, esperar turnos | Respeto, interés, profesionalismo |
Preguntas Frecuentes sobre Gestos en Entrevistas
¿Es normal estar nervioso en una entrevista?
Absolutamente. Es completamente normal sentir nerviosismo. El objetivo no es eliminarlo por completo, sino gestionarlo para que no se manifieste a través de gestos incontrolados que den una mala imagen. Practicar, prepararse bien y ser consciente de tu cuerpo ayuda mucho.
¿Debo gesticular con las manos?
Sí, es recomendable gesticular de forma moderada y natural. La gesticulación ayuda a enfatizar tu mensaje y a mostrar entusiasmo y energía. La clave está en la moderación; evita los gestos excesivos, amplios o que puedan ser percibidos como agresivos o infantiles.
¿Qué hago si tiendo a tocarme el pelo o la cara?
Sé consciente de esta tendencia. Antes de la entrevista, recuérdate a ti mismo mantener las manos quietas. Durante la entrevista, si notas que estás empezando a hacerlo, baja las manos conscientemente y colócalas en una posición neutral (sobre la mesa o regazo). Tener un bolígrafo o una libreta para tomar notas puede ayudarte a mantener las manos ocupadas de forma productiva.
¿Cómo puedo practicar mi lenguaje corporal?
Puedes practicar grabando simulacros de entrevista o ensayando frente a un espejo. Pide a un amigo o familiar que actúe como entrevistador y te dé retroalimentación sobre tus gestos y postura. La práctica te hará más consciente de tus hábitos y te permitirá corregirlos.
¿Qué postura es la mejor para sentarse?
Una postura erguida, con la espalda apoyada en el respaldo de la silla (si lo tiene), los hombros relajados y ambos pies firmemente apoyados en el suelo. Esta postura proyecta seguridad y atención. Evita cruzar las piernas de forma tensa o cambiar constantemente de posición.
Conclusión: Tu Lenguaje Corporal es Tu Aliado
Tu lenguaje corporal es una herramienta poderosa en la entrevista de trabajo. Al ser consciente de los gestos que debes evitar y practicar aquellos que transmiten confianza y profesionalismo, puedes mejorar significativamente la impresión que causas. Recuerda, la preparación no es solo sobre qué decir, sino también sobre cómo te presentas. Presta atención a tu postura, tu mirada y el manejo de tus manos. Cuidar estos detalles puede marcar una gran diferencia y acercarte un paso más a conseguir el empleo que deseas.
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