¿Volver a tu antiguo trabajo? Guía completa

26/02/2013

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En el dinámico mercado laboral actual, un fenómeno cada vez más común y reconocido por los expertos en recursos humanos es el de los «empleados bumerán». Se trata de aquellos profesionales que, tras dejar voluntariamente una empresa, deciden tiempo después regresar a ella. Si te encuentras en la situación de pensar «quiero volver a mi antiguo trabajo», debes saber que no estás solo y que esta opción, lejos de ser un retroceso, puede ser una vía viable y, en muchos casos, muy conveniente tanto para el trabajador como para la organización.

¿Es bueno regresar a un trabajo anterior?
En relación con la primera pregunta, la respuesta corta es sí. Y es que, según muchos expertos, para una empresa el regreso de un antiguo empleado en general representa algo positivo. Al fin y al cabo, está reabsorbiendo un recurso que ya conoce bien la empresa y su realidad, de modo que ahorrará en formación.

La decisión de dejar un empleo nunca es trivial. Implica evaluar expectativas, sopesar oportunidades y, a menudo, salir de una zona de confort. Sin embargo, no siempre las nuevas experiencias laborales cumplen con lo prometido. Puede que el nuevo puesto no sea lo que esperabas, que la cultura de la nueva empresa no encaje contigo, o simplemente que te des cuenta de que valorabas más de lo que creías lo que tenías. Este arrepentimiento post-renuncia es el caldo de cultivo para el nacimiento del empleado bumerán.

Índice de Contenido

¿Qué es un empleado bumerán y por qué surgen?

El término «empleado bumerán» describe precisamente a la persona que regresa a trabajar para un empleador anterior. Este no es un evento aislado ni vergonzoso; de hecho, su creciente frecuencia ha llevado a su formalización como concepto en el ámbito de la gestión de talento. La mayoría de los trabajadores que cambian de empleo intentan mantener una buena relación con su antigua empresa, precisamente para no «quemar los puentes» y dejar abierta la posibilidad de un futuro regreso. Esta prudencia es la base que facilita el fenómeno bumerán.

Las razones que llevan a un empleado a querer volver pueden ser variadas y complejas. Algunos escenarios comunes incluyen:

  • Decisiones tomadas bajo presión: Renunciar impulsivamente durante un período de alto estrés o conflicto sin una reflexión adecuada.
  • Expectativas defraudadas: Aceptar un nuevo trabajo con promesas de mejor salario, mayores responsabilidades o un mejor ambiente, solo para descubrir que la realidad es diferente o que el puesto no era a largo plazo (por ejemplo, no superar el período de prueba).
  • Subestimar el valor del antiguo puesto: Darse cuenta, una vez fuera, de que el trabajo anterior ofrecía un equilibrio, seguridad o satisfacción que no se encuentra fácilmente en otro lugar, incluso si el salario era menor.
  • Cambio de circunstancias personales o profesionales: La vida evoluciona, y lo que era prioritario en un momento (como un gran salario) puede dejar de serlo, haciendo que las ventajas del antiguo empleo (como la flexibilidad o la cercanía) vuelvan a ser atractivas.

Es crucial entender que querer regresar no es necesariamente un signo de fracaso, sino una reevaluación de prioridades y una respuesta a las lecciones aprendidas en el nuevo camino. La experiencia adquirida fuera, sea positiva o negativa, transforma al profesional.

Ventajas de contratar empleados bumerán para la empresa

Desde la perspectiva de la empresa, la recontratación de un antiguo empleado suele verse con buenos ojos. Existen beneficios tangibles que justifican esta apertura:

  • Conocimiento previo: El empleado ya conoce la cultura de la empresa, sus procesos, herramientas, sistemas y a muchos de sus compañeros. Esto reduce drásticamente la curva de aprendizaje.
  • Ahorro en formación y adaptación: Al no ser un profesional completamente nuevo, la inversión en inducción y capacitación inicial es significativamente menor.
  • Rapidez en la integración y productividad: Un bumerán puede ser productivo mucho más rápido que un nuevo empleado, ya que no necesita tiempo para familiarizarse con el entorno.
  • Validación de la cultura empresarial: El regreso de un empleado puede ser visto como una señal positiva sobre el ambiente de trabajo y las oportunidades que ofrece la empresa.
  • Nuevas perspectivas y habilidades: El empleado bumerán a menudo regresa con nuevas experiencias, conocimientos y habilidades adquiridas en su tiempo fuera, quizás incluso trabajando para la competencia, lo que puede aportar valor adicional.
  • Reducción del riesgo: La empresa ya conoce el desempeño, la ética de trabajo y la personalidad del empleado. Hay menos incertidumbre que al contratar a un desconocido.

En un mercado laboral donde la escasez de talento cualificado es una realidad, las empresas inteligentes valoran a los buenos profesionales, independientemente de si se fueron o no. Si un empleado se marchó en buenos términos y demostró su valía, su regreso es a menudo una oportunidad que la empresa no debería desaprovechar.

Beneficios y consideraciones para el trabajador bumerán

Para el profesional que considera regresar, las ventajas también son claras, pero vienen acompañadas de importantes reflexiones:

  • Zona de confort conocida: Regresar a un entorno familiar reduce la ansiedad asociada a un nuevo comienzo. Ya conoces a la gente, los procesos y las expectativas.
  • Integración rápida: Reconstruir tu red de contactos internos y adaptarte al ritmo de trabajo es mucho más fácil.
  • Potencial de negociación: Si tu salida fue por motivos de salario o puesto y la empresa te quiere de vuelta, puedes tener una mejor posición para negociar un mejor paquete salarial o un rol con más responsabilidad que el que tenías o incluso que el que dejaste. La empresa valora tu conocimiento previo y tu tiempo fuera te ha dado nueva experiencia.
  • Validación personal: Ser recontratado puede sentirse como una validación de tu valor profesional.
  • Aplicación de nuevas habilidades: Puedes aplicar los conocimientos y la experiencia adquirida en tu tiempo fuera para mejorar procesos o aportar nuevas ideas en tu antiguo/nuevo puesto.

Sin embargo, no todo es positivo. Es fundamental ser honesto contigo mismo sobre los motivos de tu deseo de regresar. Si buscas simplemente un «espacio seguro» porque fracasaste o te sentiste incómodo en tu nuevo trabajo, podrías estar volviendo a los mismos problemas que te llevaron a irte. Si dejaste el trabajo anterior por conflictos irresolubles, falta de oportunidades de crecimiento que no se han abordado, o una cultura tóxica, es probable que esos problemas persistan y regresar no sea una solución a largo plazo.

Además, existe el factor emocional y social. Algunos profesionales sienten vergüenza o que su regreso es visto como un fracaso por antiguos compañeros o amigos. Es importante recordar que esta es una decisión personal sobre tu carrera y tu bienestar. Si tras una reflexión honesta concluyes que es el camino correcto para ti, la opinión de los demás debería ser secundaria.

Cómo abordar el regreso a tu antiguo empleo

Si has sopesado cuidadosamente los pros y los contras y decidido que quieres intentar regresar, el siguiente paso es la acción. Aquí te indicamos cómo proceder:

  1. Reflexiona profundamente: Antes de contactar a nadie, sé absolutamente sincero sobre por qué quieres volver. ¿Se han resuelto los problemas que te hicieron irte? ¿Qué esperas conseguir al regresar? ¿Es una solución a largo plazo o solo un refugio temporal?
  2. Identifica a la persona de contacto: Lo más natural es contactar a tu antiguo jefe o a alguien del departamento de Recursos Humanos con quien tenías una buena relación. Si no te sientes cómodo contactando directamente a tu exjefe, RRHH puede ser un buen punto de partida.
  3. Elige el medio adecuado: Un correo electrónico suele ser una forma menos incómoda de iniciar la conversación. Debe ser profesional, sincero y directo, sin sonar desesperado. Puedes expresar tu aprecio por el tiempo que trabajaste allí y mencionar que, tras tu experiencia fuera, has reevaluado tus objetivos profesionales y crees que podrías aportar valor nuevamente a la empresa. Evita sonar como un solicitante de empleo genérico; resalta tu conocimiento previo de la empresa.
  4. Prepara tu explicación: Es fundamental que tengas clara y ensayada la explicación de por qué te fuiste y por qué quieres volver. Sé honesto pero profesional. Enfócate en lo que aprendiste fuera y cómo eso te hace un candidato más valioso ahora, en lugar de simplemente quejarte de tu trabajo actual.
  5. Investiga las vacantes actuales: Antes de contactar, mira si la empresa tiene puestos vacantes que encajen con tu perfil. Esto te dará una base más sólida para tu conversación. Incluso si no hay una vacante exacta, tu contacto puede tener en cuenta tu interés para futuras oportunidades.
  6. Sé paciente y profesional: No te desanimes si no hay una oportunidad inmediata. Mantén una actitud profesional en toda comunicación.

Comparativa: Regresar vs. Quedarse vs. Buscar Nuevo Empleo

Para ayudarte a visualizar las opciones, aquí tienes una tabla comparativa:

AspectoRegresar a Antiguo EmpleoQuedarse en Empleo Actual (si es nuevo y no satisface)Buscar un Nuevo Empleo (diferente a los anteriores)
Curva de AprendizajeBaja (ya conoces la empresa)Alta (si aún te estás adaptando) o Baja (si ya te adaptaste pero sigues insatisfecho)Alta
RiesgoModerado (depende de por qué te fuiste y si eso ha cambiado)Alto (si la insatisfacción persiste, puede llevar a agotamiento)Moderado (la nueva empresa puede no ser lo que esperas)
Potencial de NegociaciónPuede ser alto (si la empresa valora tu regreso y experiencia externa)Bajo (si estás insatisfecho y no buscas activamente mejorar tu situación)Moderado a Alto (depende de tu experiencia y el mercado)
Seguridad EmocionalAlta (entorno conocido)Baja (si hay insatisfacción o ansiedad)Baja (incertidumbre del nuevo entorno)
Percepción ExternaPuede generar preguntas (visto a veces como retroceso)Puede generar preguntas (si te ven insatisfecho o estancado)Generalmente visto como progreso (cambio hacia adelante)
Velocidad de IntegraciónAltaYa integradoBaja

Esta tabla es una simplificación, y la mejor opción siempre dependerá de tus circunstancias personales y profesionales únicas.

Preguntas Frecuentes sobre el Regreso Laboral

Considerar volver a donde ya estuviste genera muchas dudas. Aquí abordamos algunas de las más comunes:

¿Es normal querer volver a un trabajo anterior?

Absolutamente. Como mencionamos, el fenómeno del «empleado bumerán» es cada vez más común. Sentir arrepentimiento después de cambiar de trabajo, especialmente si las expectativas del nuevo puesto no se cumplen, es una experiencia compartida por muchas personas. Es una señal de que estás evaluando tus opciones y buscando lo que mejor se adapta a ti.

¿Mi antigua empresa me aceptará de vuelta?

Depende de varios factores: cómo te fuiste (si mantuviste una buena relación, cumpliste con los avisos, etc.), si hay vacantes que encajen con tu perfil, las necesidades actuales de la empresa, y si tu experiencia fuera ha añadido valor. Muchas empresas valoran el conocimiento previo y la lealtad demostrada. Si te fuiste en buenos términos, las posibilidades son significativamente mayores.

¿Debería sentir vergüenza por querer regresar?

No deberías. Decidir sobre tu carrera es una cuestión personal. Si tras una reflexión honesta concluyes que regresar es la mejor opción para tu desarrollo y bienestar, es una decisión valiente. Las percepciones externas a menudo no reflejan la complejidad de tu situación ni los aprendizajes que has obtenido.

¿Cómo justifico mi regreso a mis antiguos compañeros y jefe?

La sinceridad es la mejor política. Puedes explicar que la experiencia fuera te hizo darte cuenta de lo mucho que valorabas la cultura, el equipo o las oportunidades en tu antigua empresa, o que aprendiste nuevas habilidades que ahora quieres aplicar allí. Si te fuiste por un motivo específico que se ha resuelto o ya no es relevante, puedes mencionarlo brevemente. La clave es ser profesional y enfocarte en lo positivo de tu regreso y lo que puedes aportar.

¿Qué pasa si mi antigua empresa no tiene vacantes?

Aun así, vale la pena contactar a tu red en la empresa. Hazles saber que estás abierto a futuras oportunidades y que tu experiencia fuera te ha fortalecido. Mantener el contacto puede abrir puertas más adelante, o incluso podrían considerar crear un puesto si tu perfil es muy valioso.

¿Puedo negociar mi salario o puesto al regresar?

Sí, a menudo tienes una posición negociadora más fuerte. La empresa se ahorra costos y tiempo de reclutamiento y capacitación. Además, tu experiencia fuera te ha hecho más valioso. Puedes negociar un mejor salario, un puesto de mayor nivel, o mejores condiciones laborales como flexibilidad. Investiga el rango salarial actual para puestos similares dentro y fuera de la empresa.

Conclusión

Regresar a un antiguo trabajo, el camino del empleado bumerán, es una opción legítima y cada vez más frecuente en el panorama laboral. No es inherentemente un paso atrás, sino que puede ser un movimiento estratégico que te permita aplicar nuevas habilidades, capitalizar tu conocimiento previo de la empresa y, potencialmente, avanzar en tu carrera de formas que no estaban disponibles cuando te fuiste. La clave reside en una introspección honesta sobre los motivos de tu salida y tu deseo de regresar, una comunicación profesional y estratégica con tu antigua empresa, y la confianza en tu decisión. Si te fuiste en buenos términos y la empresa valora tu perfil, la puerta a menudo está abierta y cruzarla de nuevo puede ser, sorprendentemente, un paso adelante.

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