¿Cuánto Cobra una Presencia en Boliche?

01/02/2019

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El vibrante mundo de la noche, con sus luces, música y energía, a menudo esconde dinámicas laborales que van más allá de los roles tradicionales como DJs, camareros o personal de seguridad. Uno de estos roles, quizás menos conocido por el público general, es el de la “presencia” en un boliche. No se trata de un relacionista público o un promotor en el sentido clásico, sino de personas contratadas específicamente por su imagen y atractivo para estar presentes en el local, influyendo así en la atmósfera y atrayendo a un determinado tipo de clientela.

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Esta figura, que según los reportes comenzó a popularizarse hace unos años, especialmente en zonas como Palermo en Buenos Aires, tiene un objetivo claro: hacer que el boliche sea más atractivo y, en consecuencia, más rentable. Se basa en una estrategia que, según se menciona, fue importada de boliches mexicanos. La idea es sencilla: si hay personas atractivas y carismáticas dentro, especialmente en áreas clave como el VIP, es más probable que otros clientes, particularmente los hombres que suelen ser quienes más consumen en la noche, elijan ese lugar y se sientan motivados a gastar más.

Índice de Contenido

¿Qué Significa Ser una "Presencia" en la Noche?

Ser una “presencia” en un boliche dista mucho de ser simplemente ir a bailar y divertirse. Es un trabajo con reglas y expectativas muy definidas. La información disponible describe a estas “presencias” como chicas jóvenes, generalmente de entre 20 y 27 años, que no necesariamente son famosas, pero sí consideradas atractivas. Su tarea principal es, simplemente, estar allí, ser visibles y accesibles.

A diferencia de un relacionista público (RRPP) que activamente promociona el lugar afuera, gestiona listas de invitados o reparte folletos, la “presencia” trabaja desde adentro. Su labor se centra en la interacción social dentro del local. Deben ser amables, hablar con quienes se les acerquen y contribuir a crear un ambiente deseable. No se trata de ventas directas, sino de marketing de atracción a través de la propia imagen y sociabilidad.

Este rol subraya la importancia que la imagen y el ambiente tienen en la industria del ocio nocturno. Un boliche no solo vende música y bebidas, sino también una experiencia, un estatus y la posibilidad de interactuar en un entorno percibido como atractivo. La “presencia” es una pieza fundamental en la construcción de esa percepción.

¿Cuánto Gana una "Presencia"? El Aspecto Económico

Una de las preguntas clave sobre este tipo de trabajo es, naturalmente, cuánto se paga por él. Según la información proporcionada, hace un par de años, las “presencias” en boliches de Buenos Aires cobraban entre $150 y $250 por pasar toda la noche en el local. Es importante notar que esta cifra corresponde a un período específico en el pasado y podría haber variado desde entonces debido a factores económicos y la demanda.

El pago se realiza por noche trabajada, cubriendo un horario determinado. Sin embargo, la percepción sobre si este pago es suficiente varía. La experiencia de Sofía, mencionada en el texto, indica que, si bien al principio podía parecer dinero fácil o divertido, con el tiempo la perspectiva cambia. Ella considera que “la plata es poca” en relación con lo que se exige y los costos asociados, como el transporte si no se tiene vehículo propio (un remís puede ser caro) y el desgaste personal.

El “cachet” o tarifa puede aumentar. El caso de Sofía, cuya tarifa subió después de aparecer en un programa de televisión popular como Show Match, demuestra que la visibilidad o cierto nivel de reconocimiento público puede incrementar el valor de una “presencia” para un boliche. Esto sugiere que, aunque no se requiera ser famoso inicialmente, tener cierta proyección puede ser beneficioso económicamente.

Las Estrictas Reglas y Requisitos del Rol

Ser una “presencia” no es tan simple como parece; implica adherirse a un conjunto de reglas bastante estrictas dictadas por los dueños de los boliches. Estas reglas están diseñadas para maximizar el propósito de su contratación: atraer y retener clientes masculinos que gasten.

  • Relaciones Personales: Una regla fundamental es que no pueden asistir al boliche con sus novios, amigovios o cualquier persona que pudiera mostrar celos o limitar su interacción con otros clientes. Deben estar disponibles para interactuar con cualquiera.
  • Sociabilidad y Amabilidad: Deben ser amables y estar dispuestas a conversar con cualquier persona que se les acerque, sin importar su apariencia. La idea es que sean accesibles y agradables con todos.
  • Límites de Interacción: Aunque deben ser amables, hay límites en lo que pueden ofrecer. El “máximo premio” que un cliente puede obtener es su número de teléfono o la posibilidad de esperarlas afuera al final de la noche. Esto mantiene una distancia profesional (o semi-profesional) y evita compromisos mayores dentro del local.
  • Promoción en Redes Sociales: Una parte crucial de su trabajo moderno es la promoción digital. Deben usar sus redes sociales (como Facebook, donde pueden tener miles de contactos) y servicios de mensajería (como el pin de BlackBerry, mencionado en el texto como herramienta de la época) para anunciar que estarán en determinado boliche esa noche e invitar a sus contactos. Esto apalanca su popularidad digital para atraer gente al local físico.
  • Horario Fijo: Deben cumplir un horario estricto. Según el texto, podían entrar hasta las 2:30 AM y debían quedarse hasta las 6:30 AM. Esto asegura que estén presentes durante las horas pico del boliche.
  • Días de Trabajo: Los días con mayor demanda para las “presencias” son los jueves y domingos, seguidos por los viernes y, por último, los sábados. Esto puede estar relacionado con estrategias para atraer gente en días que tradicionalmente podrían tener menor afluencia o para potenciar ciertos eventos.
  • Vestimenta: Aunque no se detalla una regla específica, se menciona que a veces se les pide que vayan “provocativas”. La descripción de la vestimenta observada en el boliche (botinetas de gamuza, pantalones chupines, camisas de gasa transparente, calzas metalizadas, musculosas flúo) sugiere un código de vestimenta orientado a llamar la atención.

El cumplimiento de estas reglas es fundamental para mantener el trabajo. La “presencia” no es solo un cuerpo bonito en el VIP, es una empleada que debe seguir indicaciones para cumplir un objetivo comercial.

El Propósito Detrás de la Contratación: Economía de la Noche

La razón principal por la que los boliches invierten en “presencias” es puramente económica. La lógica es que la presencia de mujeres atractivas atrae a hombres, y los hombres son quienes, en promedio, gastan más dinero en bebidas, especialmente en zonas exclusivas como el VIP donde se consume champagne caro. Sofía lo resume claramente: “Hay boliches que no tienen chicas llamativas y los chicos no van. Y los hombres son los que más gastan. Por eso es muy rentable que nos contraten”.

El texto ilustra este punto comparando dos zonas del mismo boliche: el área VIP con “presencias” donde se consume mucho champagne, incluso el más caro, y otro sector donde la recaudación es diferente. Esto sugiere que la presencia de estas chicas tiene un impacto directo y medible en el consumo y, por lo tanto, en la rentabilidad del local.

Es un modelo de negocio que utiliza el atractivo visual y la interacción social como herramientas para incrementar las ventas de bebidas y el flujo de clientes.

La Realidad del Trabajo: Desgaste y Percepción

Aunque desde afuera el trabajo de “presencia” pueda parecer glamoroso o fácil, la realidad, según testimonios como el de Sofía, puede ser diferente. Lo que al principio era “divertido” y se sentía como una extensión natural de ir a bailar, con el tiempo se transforma en un “trabajo”.

Esto implica responsabilidades, el cumplimiento de horarios y reglas, y la obligación de interactuar incluso cuando uno no tiene ganas. Sofía menciona que “tenés que quedarte donde te dicen los dueños”, lo que elimina la espontaneidad de una salida social.

Además del bajo pago relativo a los costos y exigencias, la noche en sí misma genera un desgaste. Sofía describe que “la noche te quema la cabeza” y que “no duermo bien nunca”. Los horarios nocturnos alteran los ciclos de sueño y el ambiente constante de fiesta puede ser agotador mentalmente a largo plazo. El tener que vestirse de forma “provocativa” también puede ser un aspecto incómodo o que genera una exposición no deseada.

El hecho de que algunas “presencias” eviten ser fotografiadas sugiere que prefieren mantener su trabajo en la noche separado de su vida personal y familiar, quizás por temor al juicio o a la estigmatización asociada al rol.

"Presencia" vs. Relaciones Públicas (RRPP): Una Comparación

Es crucial distinguir el rol de “presencia” del de un Relaciones Públicas (RRPP) tradicional en el ámbito de la noche. Aunque ambos buscan beneficiar al boliche atrayendo gente, sus funciones y métodos son distintos.

AspectoPresencia en BolicheRelaciones Públicas (RRPP)
Función PrincipalEstar presente para atraer clientes (especialmente hombres) por imagen y sociabilidad interna. Crear ambiente.Promocionar activamente el local, atraer clientes desde afuera, gestionar listas.
Ámbito de AcciónPrincipalmente dentro del boliche, a menudo en zonas VIP.Dentro y fuera del boliche (calle, redes sociales, gestión de listas).
MétodoInteracción social, visibilidad, seguir reglas internas de comportamiento y vestimenta.Reparto de folletos, captación en frío, gestión de redes sociales, comunicación con seguridad/administración.
Requisitos (según textos)Atractivo físico, sociabilidad, adherencia a reglas estrictas, presencia en redes sociales, flexibilidad horaria.Extraversión, don de gentes, flexibilidad horaria, paciencia, manejo de redes sociales, (opcionalmente) idiomas.
Pago (según textos)Tarifa fija por noche (ej: $150-$250 hace 2 años), puede variar por visibilidad.Varía (no especificado en el texto de RRPP, pero típicamente puede incluir fijo, comisiones por lista, etc.).

Mientras que el RRPP es un promotor activo que trae gente de afuera y gestiona su entrada, la “presencia” es un elemento interno cuyo valor reside en su mera existencia y capacidad de interacción dentro del local, haciendo que quienes ya están (o los que entran por el RRPP) se queden y consuman más.

Preguntas Frecuentes sobre las "Presencias"

Aquí respondemos algunas dudas comunes sobre este particular empleo nocturno:

¿Qué hace exactamente una "presencia" en un boliche?

Una "presencia" es una persona, generalmente joven y atractiva, contratada para estar presente en el boliche, interactuar amablemente con los clientes (especialmente en áreas VIP), y contribuir a crear un ambiente atractivo. Su objetivo es, a través de su imagen y sociabilidad, incentivar la permanencia y el consumo de otros clientes, principalmente hombres.

¿Cuánto dinero ganan por noche?

Según información de hace un par de años, la tarifa por noche oscilaba entre $150 y $250. Este monto puede variar dependiendo del boliche, la ciudad, la trayectoria o visibilidad de la persona, y el tiempo transcurrido desde que se reportó esa cifra.

¿Es lo mismo que ser relacionista público (RRPP)?

No, son roles diferentes. Un RRPP se dedica activamente a promocionar el boliche, atraer clientes desde afuera, repartir folletos y gestionar listas de invitados. Una "presencia" trabaja desde dentro, enfocándose en estar presente, interactuar y mejorar el ambiente, utilizando su imagen y sociabilidad interna como herramientas principales.

¿Cuáles son las reglas para quienes trabajan de "presencia"?

Las reglas suelen incluir no asistir con pareja, ser amables y sociables con todos los clientes, cumplir un horario estricto, promocionar el boliche en redes sociales y seguir un código de vestimenta que llame la atención. Hay límites en la interacción personal con los clientes durante la noche.

¿Por qué los boliches contratan "presencias"?

Los contratan con fines comerciales. La presencia de personas atractivas, especialmente en zonas VIP, se considera un atractivo para los clientes que más gastan (generalmente hombres), incentivando su permanencia y aumentando el consumo de bebidas, lo que incrementa la rentabilidad del local.

¿Es un trabajo desgastante?

Según testimonios, a pesar de parecer divertido, puede ser un trabajo exigente. Implica cumplir reglas estrictas, mantener una actitud sociable por horas, lidiar con el ambiente nocturno que afecta el descanso y, para algunos, sentir que la paga no compensa el esfuerzo y el desgaste personal.

Conclusión

El rol de “presencia” en el boliche es un ejemplo fascinante de cómo la economía de la noche adapta y crea puestos de trabajo basados en dinámicas sociales y de imagen. Lejos de ser una simple salida nocturna, es un empleo con expectativas claras, reglas estrictas y un propósito comercial bien definido: atraer y motivar el consumo de la clientela. Si bien puede ofrecer ingresos y la posibilidad de estar en el centro de la vida nocturna, también presenta desafíos como el desgaste físico y mental, la percepción de una paga baja en relación a las exigencias y la necesidad de adherirse a un estricto código de conducta y apariencia. Es un trabajo que, como muchos en el sector de servicios y el entretenimiento, tiene una cara visible de glamour que a menudo esconde una realidad laboral compleja y demandante.

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