¿Dónde puedo trabajar si estudio danza?

Ser Bailarín Profesional: Carrera y Empleo

04/08/2018

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Convertir la pasión por el movimiento en una carrera profesional es el sueño de muchos, pero ¿cómo se logra realmente vivir de la danza? El camino hacia convertirse en un bailarín profesional es exigente, requiere dedicación, disciplina y una formación sólida que va más allá de la simple habilidad innata. No basta con tener talento; es fundamental adquirir conocimientos técnicos, teóricos e interpretativos, así como desarrollar una serie de habilidades personales y profesionales que abrirán las puertas del mercado laboral en este vibrante campo.

¿Cómo conseguir trabajo como bailarín?
Generalmente, necesitarás un título o diploma en danza profesional o teatro musical . Estos cursos tienen una duración de 2 a 3 años y se ofrecen en escuelas de danza, escuelas de artes escénicas y universidades. Es posible que no sea imprescindible tener una titulación académica si demuestras suficiente talento en la audición.

La carrera de baile profesional es una disciplina integral que abarca mucho más que las horas de ensayo en el estudio. Si bien la práctica física intensiva es un componente central, la formación académica en danza profesional incluye asignaturas fundamentales que enriquecen la comprensión del arte y preparan al bailarín para diversas facetas de la industria. Los estudiantes de danza profesional no solo perfeccionan sus técnicas de ejecución e interpretación en diferentes géneros y modalidades de baile, sino que también profundizan en aspectos cruciales como el lenguaje y la expresión corporal, la anatomía y kinesiología (el estudio del movimiento del cuerpo), la historia de la danza, la música para danza, la estética, la coreografía y el montaje de espectáculos. Esta combinación de teoría y práctica busca formar profesionales capaces de transmitir emociones, contar historias y difundir la cultura a través del movimiento, desarrollando al máximo su creatividad y capacidad expresiva.

Dentro del vasto universo de la danza, existen múltiples modalidades, cada una con sus características y exigencias particulares. Comprender las diferencias entre ellas es clave tanto para la formación como para identificar posibles caminos profesionales. Algunas de las modalidades más reconocidas incluyen:

  • Danza Académica o Clásica (Ballet): Considerada la base de muchas otras disciplinas, el ballet se caracteriza por su técnica rigurosa, movimientos controlados y sistematizados. Requiere una enorme concentración, equilibrio y coordinación precisa de todo el cuerpo. Su estudio implica no solo la práctica constante para perfeccionar la técnica, sino también el aprendizaje de sus reglas, historia y principios.
  • Danza Moderna: Surgida a principios del siglo XX, la danza moderna busca una expresión más libre y subjetiva, rompiendo con algunas de las rigideces del ballet. Se enfoca en la visión e interpretación individual, explorando movimientos más abstractos y fluidos para expresar emociones, ideas o metáforas.
  • Danza Contemporánea: Con una base técnica que a menudo proviene del ballet y la danza moderna, la danza contemporánea se distingue por su gran libertad de movimiento, expresión corporal y versatilidad. Exige un alto dominio técnico combinado con una fuerte capacidad para la improvisación y la experimentación.
  • Danza Tradicional: Este amplio grupo engloba danzas transmitidas a través de generaciones, a menudo con orígenes rituales o que forman parte fundamental de la identidad cultural de un pueblo o región. Incluyen las danzas folclóricas (que conservan elementos originales de tradición), danzas regionales (adaptadas a una zona específica) y danzas populares (con connotaciones más lúdicas o profanas).

La elección de una o varias de estas modalidades para especializarse influirá directamente en el tipo de formación y las oportunidades laborales futuras. Las carreras universitarias o los diplomas profesionales suelen ofrecer especializaciones en danza contemporánea, coreografía, danza clásica, entre otras.

Las materias de estudio varían según el centro y la especialización, pero generalmente cubren áreas como:

  • Técnicas de ejecución e interpretación
  • Diferentes géneros y modalidades de baile
  • Lenguaje y expresión corporal
  • Anatomía y Kinesiología
  • Historia de la danza
  • Coreografía
  • Música para danza
  • Estética
  • Producción y gestión de artes escénicas
  • Teatro

Este currículo integral proporciona a los estudiantes los conocimientos artísticos y técnicos, así como las habilidades necesarias para evaluar coreografías y producciones escénicas. Es común que la danza se relacione estrechamente con otras artes escénicas como el teatro o la dirección escénica, e incluso con la comunicación audiovisual.

El día a día de un profesional de la danza es, ante todo, un compromiso con el cuerpo y la mente. La preparación física es constante y rigurosa, con largas horas dedicadas a ensayos y clases para mantener la técnica, la aptitud física y la capacidad expresiva al más alto nivel. Un bailarín profesional debe:

  • Trabajar continuamente la conexión con su cuerpo, cuidando tanto la salud física como la psicológica, dada la exigencia de la profesión.
  • Perfeccionar sus técnicas de interpretación y teatrales para comunicarse efectivamente a través del lenguaje corporal.
  • Atender a la seguridad y comprender las normas de prevención de riesgos para garantizar su bienestar.
  • Actuar en directo, lo que implica no solo la ejecución en el escenario, sino también la planificación y colaboración con el equipo de producción.
  • Mantenerse en formación continua participando en clases y talleres.
  • En muchos casos, gestionar su propia carrera artística, buscando audiciones y promoviendo su trabajo.

Para destacar en este competitivo campo, no basta con la técnica. Se requieren una serie de habilidades y aptitudes que complementan la formación académica. Algunas de las más importantes incluyen:

  • Disciplina y compromiso: Fundamentales para la constancia en el entrenamiento.
  • Tenacidad y perseverancia: Para superar los desafíos y la exigencia física y mental.
  • Versatilidad: Capacidad para adaptarse a diferentes estilos y coreografías.
  • Capacidad de concentración y memoria: Esenciales para aprender y recordar secuencias complejas.
  • Buen oído musical: Para interpretar ritmos y compases.
  • Capacidad para trabajar tanto en grupo como en solitario.
  • Habilidades comunicativas y sociales: Importantes para interactuar con coreógrafos, directores y compañeros.
  • Capacidad para aceptar críticas constructivas y utilizarlas para mejorar.
  • Buena forma física, flexibilidad y control corporal.
  • Creatividad: Para aportar a la interpretación y, si se incursiona en la coreografía, para crear nuevas obras.
  • Capacidad para viajar: Muchas oportunidades laborales implican desplazarse.
  • Pasión por la danza y la música: El motor que impulsa la dedicación.

El camino profesional puede iniciar formalmente a través de la educación superior. Generalmente, para acceder a una carrera de danza profesional, ya sea un grado o un diploma, se requiere haber completado estudios secundarios (como 2 o 3 A levels o equivalente) y, de manera crucial, superar una audición. La audición es el filtro principal donde se evalúa el talento, la técnica, la expresividad y el potencial del aspirante. En algunos casos, un talento excepcional demostrado en la audición puede ser más determinante que las cualificaciones académicas previas. Existen becas y ayudas, como los Dance and Drama Awards en algunos lugares, que pueden contribuir a cubrir los costos de formación y manutención durante los años de estudio, que suelen durar entre 2 y 3 años.

Una vez completada la formación, las salidas laborales para un profesional de la danza son variadas. Aunque la imagen más común es la del bailarín en una compañía, el campo de trabajo es más amplio. Las principales oportunidades incluyen:

  • Integrarse en compañías de danza, ya sean de ballet clásico, danza contemporánea, moderna o tradicional, actuando en escenarios nacionales e internacionales.
  • Desarrollarse como coreógrafo profesional, creando obras para compañías, teatro, cine, televisión, videoclips o eventos.
  • Ejercer como profesor e investigador de danza en escuelas, academias, conservatorios o universidades.
  • Trabajar como crítico de danza, analizando y escribiendo sobre espectáculos.
  • Participar en la gestión de programas culturales relacionados con las artes escénicas.
  • Actuar en musicales, óperas, producciones teatrales o eventos comerciales.

Las estadísticas indican que las carreras relacionadas con la música y las artes escénicas, donde se incluye la danza, suelen tener una tasa de ocupación elevada, con un porcentaje significativo de egresados encontrando empleo, principalmente en sectores como los servicios sociales o el ámbito artístico y cultural.

En resumen, conseguir trabajo como bailarín profesional es el resultado de una combinación de talento natural, una formación académica y técnica rigurosa, el desarrollo constante de habilidades físicas y personales, y una gran dosis de disciplina y tenacidad. La audición es el paso clave para acceder a la formación y posteriormente a las oportunidades laborales en compañías de danza y otros ámbitos. Es una carrera que exige sacrificio pero que ofrece la inmensa satisfacción de comunicarse y expresarse a través del arte del movimiento.

Preguntas Frecuentes sobre la Carrera de Danza Profesional

¿Necesito un título universitario para ser bailarín profesional?
Generalmente se requiere un grado o diploma profesional en danza o artes escénicas, que suelen durar 2-3 años. Sin embargo, demostrar un talento excepcional en la audición puede ser determinante incluso sin cualificaciones académicas previas.
¿Qué se estudia además de bailar?
La formación profesional incluye teoría como historia de la danza, anatomía, kinesiología, música, estética, coreografía, gestión de espectáculos, y habilidades de interpretación y expresión corporal.
¿Cuáles son las principales salidas laborales?
Las opciones incluyen trabajar en compañías de danza, ser coreógrafo, profesor, crítico, gestor cultural o participar en producciones teatrales y audiovisuales.
¿Qué habilidades son cruciales para esta carrera?
Además de la técnica de baile, son esenciales la disciplina, tenacidad, versatilidad, concentración, memoria, oído musical, capacidad de trabajo en equipo y en solitario, y la habilidad para aceptar críticas.
¿Es una carrera con buenas perspectivas de empleo?
Las estadísticas para las artes escénicas suelen mostrar una tasa de ocupación favorable para los egresados.

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