19/01/2020
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) es el organismo especializado de las Naciones Unidas encargado de formular las normas internacionales del trabajo y promover la justicia social. Dentro de su vasto campo de acción, la OIT ha definido conceptos fundamentales que nos ayudan a comprender y medir el mundo laboral. Dos de estos conceptos esenciales son el de empleo y el de trabajo decente, cada uno con sus particularidades y objetivos.

Comprender estas definiciones es crucial tanto para trabajadores como para empleadores, así como para los gobiernos que diseñan políticas públicas. Nos permiten tener un marco común para discutir las condiciones laborales, los desafíos del mercado de trabajo y las aspiraciones de una sociedad que busca prosperidad y equidad. A continuación, exploraremos en detalle qué significan estos términos según la OIT, basándonos en sus directrices y resoluciones.
- ¿Qué es el Empleo según la OIT?
- ¿Qué es el Trabajo Decente según la OIT?
- La OIT: Promotora de la Justicia Social Laboral
- Trabajo Decente, Educación y Sectores Específicos
- Preguntas Frecuentes sobre Empleo y Trabajo Decente (según OIT)
- ¿Cuáles son los objetivos estratégicos del Trabajo Decente?
- ¿Qué actividades productivas ya no se consideran empleo según la definición más reciente de la OIT (post-2013)?
- ¿Por qué es importante el “criterio de una hora” en la definición de empleo?
- ¿Cómo se relaciona la educación con el Trabajo Decente?
- ¿Qué significa que la OIT tenga una estructura tripartita?
- ¿Cómo aborda la OIT la precariedad en sectores como el trabajo doméstico?
- ¿Qué son los Principios y Derechos Fundamentales en el Trabajo según la OIT?
- Comparativa: Definición de Empleo (Post-2013) vs. Actividades Excluidas
- La Importancia de las Definiciones de la OIT
¿Qué es el Empleo según la OIT?
Según las directrices internacionales vigentes, el concepto de empleo abarca a todas aquellas personas en edad de trabajar que, durante un corto período de referencia, se dedicaron a cualquier actividad destinada a producir bienes o prestar servicios a cambio de una paga o ganancia. La noción de paga o ganancia es fundamental; se refiere al trabajo realizado a cambio de una remuneración en efectivo o en especie, ya sea en forma de salarios por tiempo trabajado, por obra realizada, o como ganancias derivadas de bienes y servicios producidos para la venta o el trueque. Esta remuneración se incluye, se haya recibido efectivamente o no, y puede pagarse directamente a la persona o indirectamente a un miembro del hogar o familia.
La población empleada se mide generalmente en relación con un corto período de referencia, típicamente una semana o siete días. Esto permite obtener una instantánea de la situación del empleo en un momento dado. Cuando se recopilan estadísticas de empleo a intervalos frecuentes, se pueden monitorear los cambios a lo largo del tiempo en los niveles, la estructura y las características del empleo en los países.
La población empleada se compone de dos grupos principales:
- Personas empleadas, en el trabajo: Aquellas que trabajaron al menos una hora a cambio de una paga o ganancia durante el corto período de referencia.
- Personas empleadas, no en el trabajo: Aquellas que tenían un empleo pero no trabajaron durante el corto período de referencia debido a una ausencia temporal (por ejemplo, baja por enfermedad, vacaciones anuales, licencia de maternidad) o debido a la naturaleza de su acuerdo de tiempo de trabajo (como trabajo por turnos, permiso compensatorio por horas extras, horario flexible).
Para identificar a las personas empleadas y en el trabajo, se utiliza un criterio operativo clave: el de “una hora” de trabajo a cambio de paga o ganancia. Este “criterio de una hora” es esencial. Asegura que se tengan en cuenta en las estadísticas de empleo todos los tipos de trabajos, incluyendo los de tiempo parcial, temporales o ocasionales, permitiendo así monitorear las condiciones laborales de todas las personas empleadas. Además, es crucial para medir plenamente la contribución del empleo a la producción y, por ende, a las cuentas nacionales. También garantiza que las estadísticas de empleo y desempleo se refieran a grupos de población mutuamente excluyentes, que sumados componen la población activa.
Cambios en la Definición de Empleo (Resolución de 2013)
Las recomendaciones internacionales más recientes sobre la medición del empleo están contenidas en la Resolución relativa a las estadísticas del trabajo, el empleo y la subutilización de la fuerza de trabajo, adoptada por la 19ª Conferencia Internacional de Estadísticos del Trabajo (CIET) en 2013. Esta resolución reconoce el empleo como la forma de trabajo que sirve de base para la producción. Proporciona conceptos de referencia, definiciones operacionales y directrices para ayudar a los países a establecer sus programas nacionales de estadísticas del trabajo y del mercado laboral.
Esta nueva resolución introdujo cambios importantes en la definición estadística y la medición del empleo. En comparación con las normas estadísticas internacionales anteriores, las siguientes actividades productivas ya no se contabilizan como empleo. En su lugar, la participación en estas actividades se medirá por separado, a través de las formas de trabajo:
- Producción de bienes cuando está destinada principal o exclusivamente para el uso final propio del hogar o la familia (por ejemplo, producción y procesamiento de bienes agrícolas, pesca, caza y recolección; búsqueda de agua, recolección de leña, fabricación de otros bienes como textiles, cerámica, muebles, etc.; construcción o reparación importante de la propia vivienda).
- Trabajo voluntario para organizaciones.
- Trabajo voluntario que produce bienes para otros hogares.
- Trabajo no remunerado como aprendiz, pasante o practicante.
Estos cambios tienen un impacto significativo en la medición del desempleo y otras medidas de subutilización de la fuerza de trabajo, ya que las personas que participan en las actividades mencionadas anteriormente, que no tienen un empleo a cambio de paga o ganancia, serán elegibles para la evaluación de su vinculación con el mercado laboral.
¿Qué es el Trabajo Decente según la OIT?
El concepto de Trabajo Decente fue definido por la OIT en 1999 y se ha convertido en uno de los pilares de su misión. El trabajo decente implica acceder al empleo en condiciones de libertad y con pleno reconocimiento de los derechos laborales fundamentales. No se trata solo de tener un empleo, sino de que ese empleo cumpla con ciertos estándares de dignidad y justicia.
Según la OIT, el trabajo decente garantiza que no haya discriminación ni hostigamiento en el lugar de trabajo. Asegura que el trabajador reciba un ingreso que le permita satisfacer sus necesidades básicas y las de su familia, incluyendo responsabilidades económicas, sociales y familiares. Además, busca que se logre un nivel adecuado de protección social para el trabajador, la trabajadora y los miembros de su familia. Esto incluye acceso a la seguridad social, seguros de salud, pensiones, etc.
Otro componente esencial del trabajo decente es el derecho de expresión y de participación laboral. Esto se canaliza a menudo a través del diálogo social, que permite a los trabajadores y empleadores negociar y colaborar en la mejora de las condiciones laborales, a través de organizaciones representativas elegidas por los propios trabajadores.

En resumen, el concepto de trabajo decente converge en cuatro objetivos estratégicos interrelacionados:
- La promoción de los derechos fundamentales en el trabajo.
- El fomento de oportunidades de empleo productivo y de calidad.
- La extensión de la protección social.
- El fortalecimiento del diálogo social.
Estos cuatro pilares constituyen la base para construir un mundo del trabajo más justo y equitativo. El trabajo decente no es solo un objetivo en sí mismo, sino también un medio para alcanzar el desarrollo sostenible y la cohesión social.
La OIT es un organismo especializado de las Naciones Unidas con una historia rica que se remonta a 1919, al término de la Primera Guerra Mundial. Su misión primordial es fomentar la justicia social y los derechos humanos y laborales reconocidos internacionalmente. Tras la Segunda Guerra Mundial, se integró al sistema de las Naciones Unidas, consolidando su rol global.
La principal herramienta de la OIT para lograr sus objetivos es la formulación de normas internacionales del trabajo. Estas normas se presentan en forma de convenios y recomendaciones, que establecen condiciones mínimas en materia de derechos laborales fundamentales. Entre estos derechos se encuentran la libertad sindical, el derecho de sindicación, el derecho de negociación colectiva, la abolición del trabajo forzoso, y la igualdad de oportunidades y de trato. La OIT trabaja con sus Estados miembros para promover la ratificación e implementación de estas normas, adaptándolas a las realidades nacionales.
Una característica única de la OIT es su estructura tripartita. Es la única organización dentro del sistema de las Naciones Unidas donde participan en sus órganos de administración representantes no solo de los gobiernos de los países miembros, sino también de los trabajadores y los empleadores. Esta estructura asegura que las normas y políticas de la OIT se desarrollen con la participación de los principales actores del mundo del trabajo, reflejando una amplia gama de perspectivas y experiencias.
Principios y Derechos Fundamentales en el Trabajo
En 1998, la OIT adoptó la Declaración sobre Principios y Derechos Fundamentales en el Trabajo. Esta declaración reitera el compromiso de los Estados miembros con ciertos principios, independientemente de si han ratificado los convenios correspondientes. El objetivo es impulsar la conformidad con estos principios y derechos fundamentales a través de la cooperación técnica. Estos principios incluyen la libertad de asociación y la libertad sindical y el reconocimiento efectivo del derecho de negociación colectiva; la eliminación de todas las formas de trabajo forzoso u obligatorio; la abolición efectiva del trabajo infantil; y la eliminación de la discriminación en materia de empleo y ocupación.
La promoción de estos derechos es la base sobre la cual se construye el trabajo decente. Sin el respeto a estos principios básicos, es imposible garantizar condiciones laborales justas y dignas para todos.
Trabajo Decente, Educación y Sectores Específicos
El trabajo va más allá de ser simplemente una fuente de ingresos. La OIT reconoce que el trabajo es un medio de realización personal, permitiendo a las personas desplegar sus capacidades y concretar sus oportunidades. Anhelar un trabajo en condiciones dignas es, por lo tanto, un derecho universal. En este contexto, el ámbito educativo juega un papel crucial. Las escuelas y otras instituciones educativas son espacios privilegiados para la formación de futuros ciudadanos y ciudadanas que se integrarán al mundo del trabajo. Reflexionar con los jóvenes sobre el significado del trabajo y sus condiciones es una contribución fundamental para la construcción de un futuro con trabajo decente.
Sin embargo, la realidad del trabajo decente no es uniforme en todos los sectores. Algunos, como el trabajo en casas particulares, han sido históricamente, y a menudo siguen siendo, formas de empleo especialmente precarias, mal retribuidas, inseguras y desprotegidas. El grave déficit de trabajo decente en este sector se debe en gran medida a su vulnerabilidad jurídica y social, a menudo excluido de la protección efectiva de la legislación laboral y los regímenes de seguridad social nacionales. Por ello, la OIT y otras organizaciones promueven activamente la inclusión de estos sectores en la economía formal, con el pleno reconocimiento de los derechos laborales de sus trabajadores y trabajadoras. La capacitación y la profesionalización son herramientas clave para mejorar las condiciones en estos ámbitos, aumentando la demanda de servicios de calidad y ofreciendo mejores oportunidades a quienes los desempeñan.
Preguntas Frecuentes sobre Empleo y Trabajo Decente (según OIT)
A continuación, abordamos algunas preguntas comunes relacionadas con los conceptos de empleo y trabajo decente desde la perspectiva de la OIT, basándonos en la información proporcionada:
¿Cuáles son los objetivos estratégicos del Trabajo Decente?
El concepto de Trabajo Decente se fundamenta en cuatro objetivos estratégicos interrelacionados: la promoción de los derechos fundamentales en el trabajo, la creación de más y mejores oportunidades de empleo, la extensión de la protección social, y el fortalecimiento del diálogo social.

¿Qué actividades productivas ya no se consideran empleo según la definición más reciente de la OIT (post-2013)?
La Resolución de 2013 de la CIET excluyó de la medición del empleo actividades como la producción de bienes para el uso final propio del hogar (agricultura, construcción propia, etc.), el trabajo voluntario para organizaciones o para otros hogares, y el trabajo no remunerado como aprendiz o pasante. Estas actividades se miden ahora por separado.
¿Por qué es importante el “criterio de una hora” en la definición de empleo?
El “criterio de una hora” de trabajo a cambio de paga o ganancia es operativo y crucial para asegurar que se incluyan en las estadísticas todos los tipos de empleos (tiempo parcial, temporal, ocasional). Permite medir la contribución total del empleo a la producción y garantiza que las categorías de empleo y desempleo sean mutuamente excluyentes.
¿Cómo se relaciona la educación con el Trabajo Decente?
La educación es fundamental para el trabajo decente, ya que el trabajo es un medio de realización personal. Educar a los jóvenes sobre el mundo del trabajo y sus condiciones contribuye a formar futuros actores laborales conscientes de sus derechos y responsabilidades, ayudando a construir un futuro con Trabajo Decente.
¿Qué significa que la OIT tenga una estructura tripartita?
Significa que en los órganos de administración de la OIT participan representantes de los tres principales actores del mundo del trabajo: gobiernos, empleadores y trabajadores de los países miembros. Esta estructura única garantiza que las decisiones y normas de la OIT reflejen un consenso amplio y representativo.
¿Cómo aborda la OIT la precariedad en sectores como el trabajo doméstico?
La OIT reconoce que sectores como el trabajo en casas particulares a menudo sufren un grave déficit de trabajo decente debido a la vulnerabilidad jurídica y social. Promueve activamente su inclusión en la economía formal, el pleno reconocimiento de sus derechos laborales y la capacitación para profesionalizar la actividad y mejorar las condiciones.
¿Qué son los Principios y Derechos Fundamentales en el Trabajo según la OIT?
Son principios universales (libertad sindical, abolición del trabajo forzoso e infantil, no discriminación) que todos los Estados miembros de la OIT se comprometen a respetar y promover, independientemente de la ratificación de los convenios específicos. Son la base para el Trabajo Decente.
Comparativa: Definición de Empleo (Post-2013) vs. Actividades Excluidas
| Categoría | ¿Se considera Empleo (Post-2013)? | Descripción Breve |
|---|---|---|
| Empleo (Personas en el trabajo) | Sí (si trabajó 1 hora o más por paga/ganancia) | Trabajo remunerado o con ganancia durante el período de referencia. |
| Empleo (Personas no en el trabajo) | Sí (si tenía un empleo pero ausencia temporal) | Tiene un trabajo, pero no trabajó temporalmente (enfermedad, vacaciones, etc.). |
| Producción para uso propio del hogar | No (medido por separado) | Cultivar alimentos, construir vivienda, recolectar leña para consumo familiar. |
| Trabajo voluntario para organizaciones | No (medido por separado) | Actividad no remunerada para una ONG, iglesia, etc. |
| Trabajo voluntario para otros hogares | No (medido por separado) | Ayudar a un vecino sin paga. |
| Trabajo no remunerado como aprendiz/pasante | No (medido por separado) | Formación práctica sin remuneración. |
Es importante notar que la información proporcionada por el usuario sobre "¿Qué es el trabajo según la OIT?" en realidad describía el "trabajo infantil". La OIT define el trabajo infantil como aquel que priva a los niños (menores de 18 años) de su infancia, potencial y dignidad, siendo perjudicial para su desarrollo físico y/o mental. Esto es una forma específica de trabajo perjudicial, distinta del concepto general de empleo o del ideal de Trabajo Decente para adultos y jóvenes en edad legal de trabajar.
La Importancia de las Definiciones de la OIT
Las definiciones de empleo y Trabajo Decente proporcionadas por la OIT no son meros términos técnicos; son herramientas fundamentales para la elaboración de estadísticas laborales comparables a nivel internacional, el diseño de políticas públicas efectivas y la promoción de un mundo laboral más justo. Permiten a los países medir con precisión quién está empleado, en qué condiciones y qué desafíos persisten en la búsqueda del trabajo decente para todos.
Monitorear la evolución del empleo y el déficit de trabajo decente es vital para entender el progreso económico y social de una nación. Estas definiciones nos recuerdan que el objetivo no es simplemente crear empleos, sino crear empleos de calidad, que respeten los derechos, ofrezcan seguridad y permitan a las personas vivir con dignidad. El compromiso con el trabajo decente es un compromiso con un futuro donde la prosperidad económica vaya de la mano con la justicia social.
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