¿Qué pasa si te despiden dentro de los 3 meses de prueba?

¿Cómo probar la existencia de tu contrato?

15/09/2013

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Cuando inicias una relación laboral, lo ideal es tener un contrato de trabajo por escrito que detalle todas las condiciones. Sin embargo, en la realidad, esto no siempre ocurre, o a veces el documento se pierde o nunca se entrega una copia al trabajador. Si te encuentras en una situación donde la existencia de tu contrato laboral es cuestionada, ya sea por tu empleador o en un proceso legal, es fundamental saber cómo puedes probar que esa relación laboral efectivamente existió y bajo qué condiciones.

La buena noticia es que la ley laboral, en la mayoría de los casos, tiende a proteger al trabajador y establece presunciones que facilitan la prueba. La preocupación principal sobre cómo probar el contrato recae más en el empleador, especialmente si no formalizó la relación por escrito, ya que bajo ciertas circunstancias, la simple prestación de un servicio personal bajo continuada dependencia y a cambio de una remuneración hace presumir la existencia de un contrato de trabajo.

¿Qué es un período de prueba para un trabajo?
Un periodo de prueba laboral es un acuerdo a corto plazo en el que se trabaja para una empresa a prueba antes de ser contratado de forma permanente . Normalmente, estos acuerdos duran hasta 90 días.
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La Prueba 'Reina': El Contrato Escrito

Sin duda, la forma más sencilla y directa de probar la existencia de un contrato de trabajo es presentando el documento escrito firmado por ambas partes, es decir, tanto por el trabajador como por el empleador. Este documento no solo prueba la existencia del vínculo, sino también las condiciones específicas pactadas: el tipo de contrato, el cargo, el salario, la jornada, el lugar de trabajo, etc.

Hoy en día, el contrato escrito es la forma más común y recomendada para formalizar una relación laboral, especialmente para contratos a término fijo o por obra o labor determinada, donde la ley exige la forma escrita para su validez en cuanto a la duración o la especificidad de la tarea. Tener una copia firmada por ambas partes es tu mejor respaldo y la prueba por excelencia ante cualquier duda o conflicto.

¿Qué Hacer si el Contrato es Verbal o No Tienes la Copia?

Aunque el contrato escrito es ideal, no es la única manera de probar la existencia de una relación laboral. La ley permite que el contrato de trabajo, incluyendo sus condiciones, pueda acreditarse por cualquier medio de prueba ordinario. Esto es crucial, especialmente si el contrato fue verbal (lo cual es válido para contratos a término indefinido en muchos ordenamientos) o si, a pesar de haber sido escrito, el trabajador nunca recibió una copia o la ha extraviado.

En estos casos, puedes recurrir a una variedad de pruebas que, en conjunto o por sí solas, demuestren que prestaste tus servicios de manera personal, bajo la subordinación del empleador y recibiendo un pago a cambio. Algunos de los medios de prueba más comunes y efectivos incluyen:

  • Testimonios: Declaraciones de compañeros de trabajo, clientes, proveedores u otras personas que puedan dar fe de tu presencia regular en el lugar de trabajo, las funciones que realizabas, el horario que cumplías y tu relación de dependencia con la empresa o empleador.
  • Recibos de Nómina o Pagos: Cualquier documento que evidencie el pago de tu salario. Pueden ser recibos formales de nómina, comprobantes de transferencias bancarias, giros, o incluso recibos manuales firmados por el empleador. Estos documentos prueban la remuneración.
  • Pagos a la Seguridad Social: Los aportes realizados a entidades de salud, pensión y riesgos laborales a tu nombre por parte del empleador son una prueba muy sólida de la existencia de una relación laboral y de que la empresa te reconocía como trabajador.
  • Certificaciones Laborales: Si en algún momento la empresa te expidió una certificación de trabajo para algún trámite (como solicitar un crédito, visa, etc.), este documento es una prueba directa de que reconocían tu vínculo laboral.
  • Comunicaciones del Empleador: Cualquier tipo de comunicación oficial por parte del empleador dirigida a ti en calidad de trabajador. Esto puede incluir cartas de felicitación, llamados de atención, notificaciones de cambios en el horario o funciones, correos electrónicos institucionales, circulares internas, etc.
  • Carnet o Identificación de la Empresa: Si la empresa te proporcionó un carnet de identificación para acceder a las instalaciones o sistemas, esto prueba que eras parte de su personal.
  • Registros de Asistencia: Si existían registros de entrada y salida (planillas, tarjetas de marcación, sistemas biométricos), estos pueden demostrar tu cumplimiento de un horario establecido por el empleador.
  • Documentos Internos: Cualquier documento interno de la empresa donde aparezcas listado como empleado (organigramas, directorios internos, listados de personal).

La clave está en reunir la mayor cantidad posible de estas pruebas indirectas. Cada una por separado puede no ser concluyente, pero al unirlas, pintan un cuadro claro de una relación laboral subordinada.

La Prueba en Contratos a Término Fijo: Un Punto Clave

El caso de los contratos a término fijo merece una mención especial. La legislación laboral suele ser enfática en que este tipo de contrato DEBE constar por escrito para que su duración determinada sea válida. Si no se hace por escrito, o si el escrito no cumple ciertos requisitos, el contrato se presume indefinido.

Tradicionalmente, se interpretaba que la única prueba admisible para demostrar que un contrato era a término fijo era el documento escrito mismo. Sin embargo, la jurisprudencia, como la mencionada sentencia de la Sala Laboral de la Corte Suprema de Justicia (expediente 36035), ha evolucionado para reconocer que, si bien la formalidad del escrito es necesaria para que la estipulación del plazo fijo tenga efectos legales (es decir, para que no se convierta en indefinido por falta de formalidad), la EXISTENCIA de que se pactó un término fijo puede ser probada por otros medios diferentes al documento original.

Esto significa que si, por ejemplo, el contrato escrito se perdió, pero existen comunicaciones (correos, cartas) donde el empleador o tú hacen referencia explícita a que el contrato finaliza en una fecha determinada, o si hay certificaciones que mencionan la duración específica, estas pruebas podrían usarse para intentar demostrar que, aunque el escrito se extravió, sí hubo un acuerdo para un término fijo. La sentencia citada aclara que la exigencia de escrituración es para la validez del término, no para la prueba de que se intentó pactar ese término. La existencia de ese pacto (aunque su validez dependa del escrito) puede probarse por otros medios.

Es importante entender la sutileza: si el contrato a término fijo no se hizo por escrito, la consecuencia legal es que se convierte en indefinido, y no hay prueba (distinta al escrito original inexistente) que pueda cambiar eso. Pero si el contrato SÍ se hizo por escrito y se perdió, puedes intentar probar con otros medios que ese escrito existió y contenía un término fijo.

En resumen, para la validez del término fijo, el escrito es indispensable. Para probar que se llegó a un acuerdo de término fijo (aunque el escrito se haya perdido), otros medios son admisibles según la jurisprudencia más reciente.

Elementos Adicionales a Probar

Probar la existencia del contrato es el primer paso, pero en un conflicto laboral, también es crucial probar las condiciones bajo las cuales se desarrolló la relación. Los elementos más importantes a probar, además de la existencia del vínculo, son:

  • Salario: El monto de la remuneración acordada.
  • Jornada Laboral: Las horas diarias o semanales trabajadas, incluyendo si hubo horas extras.
  • Funciones: Las tareas específicas que realizabas.
  • Lugar de Trabajo: Dónde prestabas tus servicios.

De todos estos, probar el monto exacto del salario es a menudo lo más difícil cuando no hay un contrato escrito o recibos de nómina detallados. Si no puedes probar el salario acordado, la ley generalmente presume que el trabajador devengaba el salario mínimo legal vigente para la época en que prestó sus servicios. Sobre este monto base se calcularían las prestaciones sociales, indemnizaciones y demás derechos laborales.

Sin embargo, si tienes pruebas de pagos superiores al mínimo (transferencias bancarias regulares por un monto constante, testimonios sobre el salario), estas pueden ser utilizadas para probar un salario superior al mínimo legal.

La Importancia de la Prueba para Ambas Partes

Aunque la ley presume el contrato a favor del trabajador en muchos casos, tener pruebas sólidas es fundamental para ambas partes:

  • Para el Trabajador: Las pruebas son tu respaldo para reclamar tus derechos laborales completos (salario, prestaciones, vacaciones, cesantías, indemnizaciones por despido sin justa causa, etc.). Sin pruebas, tus reclamaciones pueden ser difíciles de sustentar.
  • Para el Empleador: Tener el contrato escrito y toda la documentación al día (recibos de nómina, comprobantes de pago de seguridad social) es su respaldo legal. Le permite probar las condiciones pactadas, la duración del contrato (si es fijo), el salario pagado y el cumplimiento de sus obligaciones, lo cual es vital en caso de demandas laborales.

Por ello, tanto para trabajadores como para empleadores, la diligencia en la documentación y conservación de pruebas es esencial.

Presunciones Legales que Ayudan al Trabajador

Es importante conocer las presunciones que operan en materia laboral, ya que pueden facilitar la prueba al trabajador:

  • Presunción de Existencia del Contrato: Si una persona natural presta un servicio personal a otra persona natural o jurídica, se presume que existe un contrato de trabajo. Esto significa que si puedes probar que trabajabas para alguien, se presume que había un contrato laboral, a menos que el empleador demuestre lo contrario (por ejemplo, que era un contrato de prestación de servicios independiente).
  • Presunción de Salario Mínimo: Si no se puede probar el monto del salario acordado, se presume que era el salario mínimo legal.
  • Presunción de Contrato Indefinido: Si el contrato a término fijo o por obra no consta por escrito, se presume que es un contrato a término indefinido.

Estas presunciones trasladan la carga de la prueba al empleador en muchos casos, lo cual es una ventaja para el trabajador.

Consejos Prácticos

Si eres trabajador y tu contrato es verbal o no tienes copia:

  • Guarda todos los recibos de pago, extractos bancarios que muestren transferencias del empleador.
  • Conserva cualquier comunicación (correos, mensajes, cartas) relacionada con tu trabajo.
  • Si es posible, obtén copias de documentos de la empresa donde figure tu nombre como empleado.
  • Identifica posibles testigos (compañeros, clientes).
  • Verifica tus aportes a seguridad social.

Si eres empleador:

  • Formaliza siempre los contratos por escrito, especialmente los de término fijo.
  • Entrega una copia del contrato firmado al trabajador.
  • Conserva copias de todos los recibos de nómina y comprobantes de pago de seguridad social.
  • Documenta cualquier modificación a las condiciones laborales.
  • Lleva un registro de asistencia si aplica.

Preguntas Frecuentes

¿Un contrato verbal tiene validez?
Sí, un contrato verbal es válido en muchos ordenamientos para contratos a término indefinido. La dificultad radica en probar sus condiciones.

¿Qué hago si mi empleador no me dio copia del contrato escrito?
Puedes solicitarla formalmente. Si se niega, deberás recurrir a otros medios de prueba para demostrar la existencia y condiciones del contrato, como recibos de pago, testimonios, etc.

Perdí mi copia del contrato, ¿cómo pruebo su existencia y el término fijo?
La existencia se prueba con otros medios (pagos, testimonios). Probar que era a término fijo (si se hizo por escrito) es más complejo si perdiste el documento, pero puedes intentar con comunicaciones, certificaciones o testimonios que hagan referencia a la duración específica, aunque lo ideal es el documento original.

Si no puedo probar mi salario, ¿qué monto se considera?
Generalmente, se presume que el salario era el mínimo legal vigente para la época.

¿Los correos electrónicos pueden servir como prueba?
Sí, los correos electrónicos, mensajes de texto y otras comunicaciones escritas relacionadas con el trabajo pueden ser medios de prueba válidos.

Probar la existencia de un contrato de trabajo es un derecho del trabajador y una obligación que el empleador debe prever mediante la adecuada documentación. Conocer los medios de prueba disponibles y las presunciones legales es fundamental para asegurar el reconocimiento de tus derechos laborales.

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