02/01/2014
El Club de la Milanesa se ha consolidado como un referente para los amantes de uno de los platos más emblemáticos de la gastronomía argentina. Más que un simple restaurante, busca recrear la atmósfera de un club social dedicado a este clásico. Pero, ¿qué hay detrás de este exitoso concepto? ¿Quiénes lo fundaron, cómo funciona su operación y, una pregunta clave para muchos, cuánto se puede ganar trabajando allí? En este artículo, exploraremos a fondo estos aspectos, basándonos en la información disponible.

Fundado en el año 2006 en la localidad de Vicente López, en la provincia de Buenos Aires, El Club de la Milanesa dio sus primeros pasos como un modesto emprendimiento enfocado exclusivamente en el servicio de delivery. La idea, simple pero potente, caló hondo en el público y pronto demostró tener un enorme potencial de crecimiento. Lo que comenzó con un único local pronto se expandió, llegando a contar con cuatro establecimientos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y uno adicional en la ciudad de Santa Fe. Esta expansión geográfica es un claro indicador del éxito y la aceptación que tuvo la propuesta original.
Detrás de la concepción y puesta en marcha de este proyecto se encuentran dos figuras clave: Federico Sala y Santiago Magliano. Ambos son licenciados en Administración de Empresas y contaban con una vasta experiencia de 14 años en el mundo corporativo antes de aventurarse en el rubro gastronómico. Esta transición de un sector a otro, aparentemente distante, demuestra una visión emprendedora y la capacidad de aplicar conocimientos de gestión y estrategia a un negocio diferente. Su decisión de incursionar en la gastronomía con una propuesta centrada en un producto tan arraigado como la milanesa, pero dándole un giro innovador, fue el puntapié inicial de lo que hoy es una cadena reconocida.
La propuesta gastronómica de El Club de la Milanesa se basó, desde sus inicios, en una idea simple pero versátil: la milanesa como protagonista, ofrecida en múltiples formatos y combinaciones. Entendieron que un plato tan popular podía ser llevado a otro nivel mediante la variedad y la experiencia del cliente. Inicialmente, el menú era más acotado, pero con el tiempo fue evolucionando. La clave estuvo en ofrecer el producto en diferentes tamaños (M, L y XL), permitiendo adaptarse a distintos apetitos o la posibilidad de compartir. Además, diversificaron las bases, yendo más allá de la clásica ternera para incluir opciones como pollo, merluza, calabaza y soja, abriendo así el abanico a diferentes gustos y necesidades dietéticas. La experimentación con sabores y combinaciones fue fundamental para enriquecer la oferta y mantener el interés de los comensales.
El crecimiento del negocio no se limitó solo a la expansión física y la diversificación del menú. Con la apertura de locales que incluían salón, la experiencia del cliente se volvió un factor crucial. Buscaron crear ambientes confortables que invitaran a quedarse. Detalles como los individuales, las servilletas de papel y una carta con un diseño descontracturado, que se lee pasando las hojas hacia arriba, contribuyeron a construir una identidad única y divertida. La inclusión de frases ingeniosas o divertidas en los platos o la carta reforzó esta imagen de marca fresca y cercana. Esta atención al detalle en la experiencia del salón fue clave para consolidar el negocio más allá del delivery inicial.
Según relata Santiago Magliano, uno de los propietarios, la expansión a locales con salón, como el de Belgrano seis meses después del inicio, fue un punto de inflexión. Permitió tener una visión más global del negocio y de las oportunidades que ofrecía la interacción directa con el público. La apertura en barrios como Palermo, donde se consolidó la idea de cadena, y posteriormente en Recoleta, que los abrió al turismo, demostró una estrategia de crecimiento planificada y adaptada a diferentes públicos y zonas de la ciudad.
En cuanto a la estructura interna, El Club de la Milanesa cuenta con un equipo de trabajo significativo. Según la información proporcionada, el plantel está conformado por los dos propietarios, a quienes Magliano denomina "directores técnicos", los cinco locales operativos y aproximadamente 70 empleados. Esta cifra da una idea de la magnitud de la operación y la cantidad de puestos de trabajo que genera la cadena.
La estructura en las cocinas de los locales es relativamente sencilla y funcional, adaptada al tipo de producto que elaboran. Generalmente, cada cocina cuenta con un cocinero, un ayudante y un bachero. Los equipos principales que utilizan son hornos y freidoras, elementos esenciales para la preparación de milanesas y sus acompañamientos. A pesar de ser una cadena, se menciona que cada establecimiento es operativamente autónomo en ciertos aspectos, como la compra y producción de sus propias milanesas, lo que podría sugerir una descentralización que permite mayor agilidad a nivel local.
La estrategia detrás del éxito de El Club de la Milanesa, según sus fundadores, radica en varios pilares. El principal es presentar un producto clásico, la milanesa, desde una perspectiva diferente e innovadora. Sin embargo, aplican principios de gestión propios del mundo corporativo del que provienen. Se manejan como una "multinacional", lo que implica trabajar de manera profesional, ser rigurosos en la elección de las locaciones de los locales y mantener una sociedad sana y bien avenida entre los fundadores. Un aspecto crucial de su gestión es el análisis detallado y la comparación constante del desempeño de cada local. Utilizan indicadores financieros y un software específico para gastronomía que les permite generar una gran cantidad de estadísticas. Cada comanda, cada cliente que visita el local, queda registrado, proporcionando datos valiosos para el análisis. La combinación de planillas de cálculo, software especializado y una fuerte presencia de los propietarios en cada local les brinda una visión integral del negocio. Se definen como analíticos y abiertos al cambio, dispuestos a ajustar precios, modificar la carta, agregar o eliminar productos si los datos y la experiencia del mercado así lo indican. Esta adaptabilidad es clave en un rubro tan dinámico como el gastronómico.
La estética y la comunicación visual también forman parte de su estrategia. Cuentan con una diseñadora encargada de la carta, los individuales, los folletos de delivery y el diseño general de los locales. Esta coherencia visual contribuye a reforzar la identidad de marca y la experiencia del cliente. Incluso, han lanzado colecciones de individuales temáticos para reflejar el espíritu diverso de su clientela.
La carta de El Club de la Milanesa es amplia y busca satisfacer distintos antojos y momentos del día. Para empezar, ofrecen una variedad de entradas típicas de picada o tapeo, ideales para compartir. Entre ellas se mencionan bastoncitos de muzzarella o de pollo, croquetas de papa y de queso, aros de cebolla, alitas de pollo, rabas y picadas surtidas. Estas opciones buscan abrir el apetito antes de llegar al plato fuerte.

Además de las milanesas, la carta incluye un apartado dedicado a los sándwiches, destacándose el "Patagónico". En cuanto a bebidas, ofrecen una selección que va desde tragos clásicos como daiquiris y caipirinhas, hasta opciones populares en Argentina como Fernet y clericó. Una propuesta interesante son los "misiles", choperas de 2 litros diseñadas para mantener la cerveza fría, aunque también las utilizan para servir clericó y Fernet, ofreciendo una opción divertida para compartir en grupo.
Pero, sin duda, las grandes protagonistas son las milanesas. Se presentan en todos sus formatos, gustos y con una variedad de ingredientes y acompañamientos, como papas fritas o españolas, purés y ensaladas. La creatividad en las combinaciones es uno de sus fuertes. Según el ranking de preferencia del público, la milanesa más pedida es la "Cheddar", que lleva panceta crocante, queso cheddar y ciboulette. Le sigue de cerca la clásica "Napolitana", con jamón, muzzarella y salsa fileto. En tercer lugar, se ubica la "Americana", con cebolla caramelizada, panceta y huevo frito. Para mantener el interés y ofrecer novedades a los clientes habituales, la carta se renueva con innovaciones como las milanesas "Cuatro quesos", "Fugazzeta", "Patagónica", "De la casa" y "Maryland". Un detalle importante mencionado es que las milanesas se preparan en el día, no trabajan con stock preelaborado, lo que sugiere un enfoque en la frescura del producto.
Conscientes de la demanda de opciones más saludables, El Club de la Milanesa cuenta con una sección Light en su carta. Esta sección incluye varias ensaladas y una opción específica de milanesa denominada "Liviana", preparada con queso port salut, rodajas de tomate y rúcula, pensada para quienes prefieren un plato con menos calorías.
En cuanto a los postres, la oferta se centra en los clásicos de la gastronomía nacional, aunque, según Magliano, no es la sección a la que la gente suele llegar con más frecuencia. Incluyen opciones como queso y dulce, panqueques, helados, mousse de chocolate, cheese cake, crumble de manzana y, como novedad, el trifle de chocolate. A pesar de no ser lo más demandado, los mantienen en la carta y sugieren compartirlos dada la abundancia de los platos principales.
El nombre "El Club de la Milanesa" no es casual. Busca evocar la idea de un club social, un lugar de encuentro para los fanáticos de este plato. Han intentado fomentar esta mística, incluso diseñando un escudo que los identifica. En el pasado, implementaron una red de contactos o socios con beneficios para los comensales, como regalar una pinta de cerveza con la compra de un "misil" o premiar la fidelidad con consumiciones gratuitas. Si bien este sistema no está operativo actualmente debido a la gran repercusión que desbordó su capacidad inicial, están desarrollando nuevas propuestas para relanzar la idea y seguir cultivando esa relación de "socios" con sus clientes. La anécdota del cliente al que el médico le recomendó ir a un club y terminó en El Club de la Milanesa ilustra esta búsqueda de ser percibidos como algo más que un simple restaurante.
El público de El Club de la Milanesa es amplio y diverso, abarcando lo que ellos llaman "el amplio espectro de la familia argentina". Los fines de semana al mediodía, predominan las familias. Por la noche, especialmente jueves, viernes y sábados, el público se compone más de parejas o grupos de amigos. También reciben una cantidad significativa de turistas, especialmente jóvenes de hostels y visitantes que llegan por eventos como el Dakar. Esta presencia de público extranjero los llevó a adaptar su servicio, explicando el origen de la milanesa como plato clásico argentino y confeccionando una carta en inglés para facilitar la experiencia a los visitantes de otros países.
Ahora, abordando una de las preguntas iniciales: ¿Cuánto pagan en El Club de la Milanesa? La información disponible sobre salarios es limitada y se basa en estimaciones para un único cargo. Según los datos proporcionados, el sueldo promedio anual estimado para el cargo de Gerente De Local varía entre aproximadamente $ 845.951 y $ 837.535 por año. Es importante notar que esta información se refiere a estimaciones anuales y corresponde específicamente al puesto de gerente de sucursal. Estos datos no ofrecen un panorama completo de la estructura salarial de la empresa, ya que no incluyen información sobre los sueldos de otros roles clave como cocineros, ayudantes, bacheros, personal de salón, personal de delivery o puestos administrativos. Por lo tanto, si bien tenemos una referencia para un cargo gerencial, no es posible determinar con precisión el rango salarial general de El Club de la Milanesa basándose únicamente en esta información.
Para quienes se preguntan por el costo de comer en El Club de la Milanesa, la información proporcionada nos da algunos ejemplos específicos de precios de la carta:
| Producto | Precio |
|---|---|
| Milanesa Napolitana | $ 16.425,00 |
| Wrap de Pollo | $ 9.240,00 |
| Milanesa Mediana a Caballo | $ 12.060,00 |
| Milanesa Clásica | $ 18.600,00 |
| Milanesa a Caballo | $ 20.100,00 |
Estos precios corresponden a momentos específicos y pueden variar, pero dan una idea del rango de costos de algunos de los platos ofrecidos en la carta. Es importante recordar que los precios pueden depender del tamaño de la milanesa y los acompañamientos elegidos.
En resumen, El Club de la Milanesa es un proyecto gastronómico exitoso, nacido de la visión de dos emprendedores con experiencia corporativa, que supieron reinterpretar un plato clásico argentino. Su crecimiento se basa en una estrategia que combina la innovación en el producto, la atención a la experiencia del cliente, una gestión profesional y una constante adaptación. Cuentan con un equipo considerable y buscan generar un sentido de pertenencia en sus clientes, tratándolos como "socios" de este peculiar club. Si bien la información sobre salarios es limitada, los datos disponibles para un cargo gerencial nos dan una referencia. La variedad y los precios de su carta invitan a disfrutar de la milanesa en sus múltiples formas, consolidándose como un punto de encuentro para sus fanáticos.
Preguntas Frecuentes sobre El Club de la Milanesa
¿Cuándo y dónde se fundó El Club de la Milanesa?
Se fundó en 2006 en Vicente López, provincia de Buenos Aires.

¿Cuántos locales tiene actualmente El Club de la Milanesa?
Cuenta con cinco locales: cuatro en Buenos Aires y uno en Santa Fe.
¿Quiénes son los dueños de El Club de la Milanesa?
Los fundadores y propietarios son Federico Sala y Santiago Magliano.
¿Cuántos empleados tiene El Club de la Milanesa?
Según la información proporcionada, el equipo está conformado por aproximadamente 70 empleados.
¿Cuál es el sueldo promedio en El Club de la Milanesa?
La información disponible es limitada. Se estima que el sueldo promedio anual para el cargo de Gerente De Local varía entre $ 845.951 y $ 837.535. No hay datos sobre otros puestos.
¿Cuál es la milanesa más popular en El Club de la Milanesa?
La milanesa más pedida por el público es la "Cheddar", seguida por la "Napolitana" y la "Americana".
¿Hay opciones vegetarianas o ligeras en la carta?
Sí, ofrecen milanesas de base de soja y calabaza, además de una sección Light con ensaladas y la milanesa "Liviana".
¿Las milanesas se preparan en el momento?
Sí, se menciona que las milanesas se realizan en el día y no trabajan con stock.
¿El Club de la Milanesa atiende a turistas?
Sí, reciben turistas y han adaptado su servicio, incluyendo una carta en inglés.
¿Ofrecen opciones para compartir?
Sí, tienen milanesas de gran tamaño y bebidas como los "misiles" (choperas) pensadas para compartir.
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