¿Qué puede hacer un trabajador no registrado ante un accidente laboral?

¿Cuándo un accidente NO es laboral?

14/02/2017

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Comprender qué constituye un accidente de trabajo es fundamental tanto para empleados como para empleadores. La ley establece criterios claros, pero la aplicación práctica puede generar dudas. No toda lesión sufrida durante la jornada laboral o en relación con ella recibe automáticamente la calificación de accidente de trabajo. Existen circunstancias específicas que excluyen esta consideración, con importantes implicaciones legales y económicas.

¿Cuando un accidente en el trabajo no se considera accidente laboral?
Los accidentes debidos a imprudencia temeraria del trabajador/a, fuerza mayor extraña al trabajo, dolo del trabajador/a accidentado o derivados de la actuación de otra persona, no tienen la consideración de accidente de trabajo.

De acuerdo con la definición legal, un accidente de trabajo es aquella lesión corporal que el trabajador sufra con ocasión o por consecuencia del trabajo que ejecute por cuenta ajena. Esta definición, recogida en el artículo 115 de la Ley General de la Seguridad Social (LGSS), es la base sobre la que se construye toda la regulación. Implica dos elementos esenciales: una lesión corporal (que incluye no solo daños físicos, sino también enfermedades psicológicas y sus secuelas) y una relación de causalidad entre dicha lesión y el trabajo desempeñado. Esta relación puede ser directa, es decir, que la lesión ocurra mientras se realiza la tarea, o indirecta, como en el caso de los accidentes *in itinere*.

La legislación amplía la consideración de accidente de trabajo a diversas situaciones que, aunque no ocurran estrictamente en el lugar y tiempo de trabajo habitual, están intrínsecamente ligadas a la actividad laboral. Esto incluye, por ejemplo, las lesiones que sufra el trabajador al ir o volver del lugar de trabajo (los llamados accidentes in itinere), siempre que el trayecto sea el habitual, no haya interrupciones significativas y el accidente ocurra en el camino directo. También se consideran laborales los accidentes sufridos al realizar tareas, aun siendo distintas a las habituales, si han sido encomendadas por el empresario o si el trabajador las ejecuta espontáneamente en interés de la empresa.

Asimismo, la ley contempla que las enfermedades comunes que contraiga el trabajador pueden ser consideradas accidentes de trabajo si se logra acreditar una relación de causa-efecto directa con el trabajo. Del mismo modo, las enfermedades o dolencias padecidas con anterioridad por el trabajador que se agraven a consecuencia del accidente de trabajo también entran dentro de esta categoría. Un punto importante es la inclusión de los accidentes por imprudencias profesionales, que son aquellos ocasionados por el ejercicio de un trabajo o profesión y de la confianza que estos inspiran al accidentado, distintos de la imprudencia temeraria.

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Casos en los que un accidente NO se considera laboral

A pesar de la amplitud de la definición, hay situaciones claramente excluidas de la consideración de accidente de trabajo. La propia ley y la jurisprudencia han delimitado los supuestos en los que, aun produciéndose una lesión en el entorno laboral o en relación con él, no se reconoce la cobertura legal propia de un accidente de trabajo. Estos casos se basan fundamentalmente en la ruptura del nexo causal entre el trabajo y la lesión.

Los supuestos principales en los que un accidente no tiene la consideración de laboral son:

  • Imprudencia Temeraria del Trabajador: Este es uno de los motivos de exclusión más relevantes. Se refiere a una actuación del trabajador que implica un riesgo evidente y grave, realizada de forma consciente y voluntaria, y que va en contra de las normas de seguridad o las instrucciones recibidas. No se trata de un simple descuido o negligencia (que sí podrían considerarse accidentes de trabajo, a veces como imprudencia profesional), sino de una conducta gravemente irresponsable que rompe el vínculo con la actividad laboral normal y segura. La imprudencia temeraria implica que el trabajador ha asumido un riesgo innecesario y manifiestamente peligroso, con pleno conocimiento de las posibles consecuencias, o ignorando de forma flagrante las medidas de protección.
  • Dolo del Trabajador Accidentado: El dolo implica la intención deliberada y consciente del trabajador de provocarse el accidente. Es decir, que el trabajador se causa la lesión a sí mismo de forma voluntaria y con pleno conocimiento de lo que está haciendo. Este supuesto es poco frecuente pero, si se demuestra, excluye totalmente la consideración de accidente de trabajo, ya que no hay una relación causal con el trabajo, sino con la voluntad lesiva del propio trabajador. Actos autolesivos con la intención de simular un accidente laboral entran dentro de esta categoría.
  • Fuerza Mayor Extraña al Trabajo: Se refiere a aquellos sucesos inevitables o imprevisibles que, aunque ocurran en el lugar y tiempo de trabajo, no tienen ninguna relación con la actividad laboral en sí misma. Un ejemplo clásico sería una catástrofe natural como un terremoto que causa daños a un edificio de oficinas y lesiona a los trabajadores. Si bien la lesión ocurre en el lugar de trabajo, la causa directa no es el trabajo desempeñado, sino un evento externo, imprevisible e inevitable, totalmente ajeno a la dinámica laboral. La clave aquí es que la fuerza mayor no tenga relación alguna con el trabajo; si el trabajo implicara un riesgo asociado a ese tipo de fuerza mayor (por ejemplo, trabajar en una zona de alto riesgo sísmico con estructuras deficientes), la exclusión podría no ser tan clara.

Además de estos tres supuestos explícitos, la ley menciona también los accidentes derivados de la actuación de otra persona. Sin embargo, esta exclusión no es absoluta y depende de si la actuación de esa tercera persona tiene alguna relación con el trabajo. Por ejemplo, una agresión en el lugar de trabajo por motivos personales ajenos a la labor podría no ser accidente de trabajo, pero una agresión relacionada con el desempeño de las funciones o un altercado con un cliente sí podrían serlo.

Sentencias Clave: Ejemplos Prácticos de Exclusión y Consideración

La interpretación de estos supuestos y la aplicación de la definición legal ha dado lugar a una rica jurisprudencia. Los tribunales, especialmente el Tribunal Supremo, han tenido que delimitar en casos concretos cuándo existe o no el nexo causal necesario para considerar un accidente como laboral. Analicemos algunos ejemplos recientes que ilustran estas situaciones:

Caída en la ducha durante viaje de empresa: ¿Accidente laboral?

Una sentencia del Tribunal Supremo (n.º 278/2023, de 18 de abril de 2023) abordó el caso de una trabajadora que sufrió una caída en la ducha de su habitación de hotel mientras se encontraba de viaje por motivos de trabajo (en "misión"). El debate se centró en determinar si, durante la totalidad del tiempo que dura la misión, el trabajador se encuentra en tiempo y lugar de trabajo. El Supremo concluyó que no necesariamente. Aplicando la teoría de la "ocasionalidad relevante" en los accidentes en misión, que exige que el trabajo o las actividades normales de la vida del trabajador en misión hayan sido condición sin la que no se hubiera producido el evento, el tribunal determinó que una caída en la ducha, al ser una actividad de la vida privada del trabajador, no tiene la "ocasionalidad relevante" con el trabajo a menos que existan circunstancias excepcionales (como problemas en las instalaciones del hotel relacionados con la estancia laboral). Por tanto, una caída en la ducha del hotel durante un viaje de empresa, en circunstancias normales, no se considera accidente laboral.

Caída en escaleras de la vivienda al salir hacia el trabajo: ¿Accidente in itinere?

En contraste, una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Murcia (núm. 751/2022, de 5 de julio de 2022) analizó el caso de un trabajador que resbaló y cayó en los escalones de salida de su vivienda, dentro de su parcela individual, justo cuando se dirigía a iniciar su jornada laboral. Aunque el accidente ocurrió dentro de su propiedad y no en la vía pública, el tribunal consideró que sí era un accidente in itinere. La clave estuvo en que el trabajador ya había abandonado el espacio de la vivienda propiamente dicho y había iniciado el trayecto hacia el trabajo al salir por el portal de su finca. Se consideró que concurrían tanto el elemento temporal (hora de inicio de la jornada) como el topográfico (inicio del recorrido hacia el centro de trabajo), cumpliéndose así los requisitos para el accidente in itinere.

Caída en casa mientras se teletrabaja: ¿Accidente de trabajo?

El auge del teletrabajo ha planteado nuevos escenarios. Una sentencia del Juzgado de lo Social n.º 1 de Cáceres (núm. 297/2022, de 26 de octubre de 2022) abordó el caso de una trabajadora que sufrió una caída en el pasillo de su domicilio al salir del cuarto de baño y en trance de reanudar su actividad laboral. El juzgado determinó que sí era un accidente de trabajo. La justificación es que, durante el tiempo que se está teletrabajando, el domicilio se convierte, a efectos laborales, en el lugar de trabajo. Cualquier lesión sufrida "con ocasión o por consecuencia" de ese trabajo, incluso al realizar actividades necesarias y habituales dentro de ese espacio (como ir al baño), se considera que ocurre "en el marco de su prestación de servicios". El juez argumentó que nadie dudaría de que sería accidente de trabajo si ocurriera en una oficina, fábrica o tienda, y la lógica debe ser la misma cuando el lugar de trabajo es el domicilio por razón del teletrabajo.

¿Qué es la responsabilidad civil en un accidente laboral?
La ART es civilmente responsable por el accidente de trabajo al no haber tomado medidas concretas y necesarias a fin de evitar o prevenir el daño.

Atropello durante el descanso para mover el coche: ¿Accidente de trabajo?

Otra situación que generó debate fue el atropello sufrido por un trabajador durante su tiempo de descanso, al dirigirse a su vehículo estacionado cerca del centro de trabajo con la intención de aparcarlo más cerca. El Tribunal Supremo (Sentencia núm. 1008/2021, de 13 de octubre de 2021) consideró que sí era accidente de trabajo. La razón principal es que, según el convenio colectivo aplicable, el tiempo de descanso estaba considerado como tiempo de trabajo efectivo. Además, existía un enlace directo y necesario entre la situación del trabajador y el tiempo y lugar de trabajo. La pausa era necesaria y la utilización de la misma se produjo con criterios de normalidad (mover el coche para aparcarlo mejor cerca del trabajo). No se consideró que hubiera una ruptura del nexo causal entre el trabajo y el accidente.

Responsabilidad de la empresa principal ante accidente de contratista: ¿Solidaria?

Aunque no trata directamente sobre la consideración de si es o no accidente de trabajo, una sentencia del Tribunal Supremo (STS de 6 de mayo de 2021, 1822/2021) es relevante al abordar la responsabilidad. Establece que la empresa principal puede ser responsable civilmente por daños si su conducta provocó o contribuyó al accidente de un empleado de una empresa contratista que trabajaba en su centro. Esta responsabilidad se basa en la "solidaridad impropia", que busca proteger a los perjudicados cuando no se puede individualizar fácilmente la responsabilidad y concurren varios sujetos (empresa principal y contratista) en la producción del daño. Esto es distinto de la "solidaridad propia" derivada de la ley, como la que puede existir en infracciones de prevención de riesgos laborales.

Tabla Comparativa de Casos Judiciales

Situación del AccidenteDecisión JudicialArgumento Clave
Caída en ducha de hotel (viaje de empresa)No es accidente laboralFalta de "ocasionalidad relevante" con el trabajo en una actividad privada.
Caída en escaleras de casa (al salir hacia el trabajo)Sí es accidente in itinereInicio del trayecto al trabajo, elementos temporal y topográfico cumplidos.
Caída en casa (mientras teletrabaja)Sí es accidente laboralOcurre en el lugar de trabajo (domicilio) durante la prestación de servicios.
Atropello durante descanso (moviendo coche cerca del trabajo)Sí es accidente laboralTiempo de descanso considerado efectivo; nexo causal no roto.
Accidente empleado contratista (en centro principal)Empresa principal puede ser responsable civil solidaria"Solidaridad impropia" si contribuyó al accidente.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

Aclarar los límites del accidente de trabajo es crucial. Aquí respondemos a algunas preguntas comunes:

¿Una caída por un resbalón simple en el trabajo se considera accidente laboral?

Sí, generalmente una caída o resbalón en el lugar y tiempo de trabajo, si no se debe a una imprudencia temeraria o dolo del trabajador, se considera accidente de trabajo. Se presume la laboralidad de las lesiones que ocurren durante el tiempo y en el lugar de trabajo.

¿Qué diferencia hay entre imprudencia profesional e imprudencia temeraria?

La imprudencia profesional (Art. 115.5 a LGSS) no excluye el accidente de trabajo. Se refiere a la confianza que inspira el ejercicio habitual de una profesión, que puede llevar a un descuido o error sin intención maliciosa y sin romper normas evidentes. La imprudencia temeraria sí excluye la laboralidad, implica una conducta gravemente negligente, consciente del riesgo y contraria a normas básicas de seguridad o instrucciones recibidas.

Si estoy teletrabajando y me lesiono mientras hago la comida, ¿es accidente laboral?

Depende. Si la lesión ocurre durante una pausa para comer necesaria y razonable, podría argumentarse el nexo causal con el trabajo (como en el caso del atropello durante el descanso). Sin embargo, si la lesión ocurre en una actividad claramente personal y desconectada del trabajo (por ejemplo, cocinando una receta compleja durante un tiempo excesivo o realizando una tarea doméstica ajena a la pausa), podría romperse el nexo causal. Los tribunales analizan cada caso, pero las actividades básicas necesarias para la vida durante la jornada de teletrabajo (como ir al baño, beber agua, una pausa breve para comer) suelen considerarse dentro del ámbito laboral si la lesión ocurre en ese contexto.

¿Un accidente de tráfico al salir del trabajo para ir a cenar con amigos es in itinere?

No. Para que sea accidente in itinere, el trayecto debe ser el habitual para ir o volver del trabajo al domicilio. Una desviación importante o una interrupción del trayecto por motivos personales (como ir a una cena, hacer compras no relacionadas con el trabajo, etc.) rompe el nexo causal con el trabajo y, por tanto, el accidente de tráfico no se consideraría laboral.

Si me da un infarto en el trabajo, ¿es accidente laboral?

La ley establece que las enfermedades que no sean calificadas como profesionales pueden ser consideradas accidentes de trabajo si se prueba que han sido causadas exclusivamente por la ejecución del trabajo. Un infarto podría considerarse accidente de trabajo si se demuestra que existió una relación de causalidad entre el esfuerzo o el estrés inherente a las funciones laborales y el desencadenamiento del infarto. La carga de la prueba recae en el trabajador o sus beneficiarios.

En conclusión, aunque la definición de accidente de trabajo es amplia, existen límites claros basados en la ausencia de una relación causal directa entre la lesión y la actividad laboral. La imprudencia temeraria, el dolo del trabajador o una fuerza mayor totalmente ajena al trabajo son los principales supuestos de exclusión. La jurisprudencia, como hemos visto con los ejemplos de las sentencias, juega un papel crucial al interpretar y aplicar estos conceptos a las situaciones concretas de la vida laboral moderna, incluyendo el teletrabajo y los viajes de empresa. Estar informado sobre estos límites es esencial para entender los derechos y obligaciones en materia de seguridad y salud en el trabajo.

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