07/10/2016
La globalización es una fuerza transformadora que ha remodelado la economía mundial y, con ella, la vida de los trabajadores. Su impacto es complejo y multifacético, manifestándose tanto en la creación de nuevas oportunidades como en la generación de desafíos significativos, incluyendo la pérdida de empleos y la acentuación de desigualdades.

Uno de los efectos más visibles de la globalización es la migración laboral. Este fenómeno, observado desde hace muchas décadas, ocurre cuando personas se trasladan de un país o región a otro en busca de trabajo y mejores perspectivas de vida. En la historia reciente, este movimiento de personas en busca de oportunidades ha presentado complejidades y retos para diversas naciones.
- Creación y Pérdida de Empleo: Una Dualidad Global
- La Otra Cara de la Moneda: Pérdida de Empleos y Desindustrialización
- Diferencias Salariales y de Beneficios entre Sectores
- Impacto Desproporcionado en Grupos Demográficos Específicos
- El Déficit Comercial y la Pérdida de Empleo
- La Sindicalización como Factor de Calidad Laboral
- Políticas para Reconstruir Empleos de Calidad
- Preguntas Frecuentes sobre Globalización y Empleo
Creación y Pérdida de Empleo: Una Dualidad Global
La globalización tiene una doble cara en lo que respecta al empleo: por un lado, genera nuevas oportunidades laborales, pero por otro, puede resultar en la pérdida de puestos de trabajo existentes. Gestionar este equilibrio para maximizar los beneficios y mitigar los perjuicios es una prioridad para muchas economías.
En la Unión Europea, por ejemplo, el número de trabajos directa o indirectamente ligados a las exportaciones fuera de la unión ha crecido continuamente. Pasó de 21.7 millones de empleos en el año 2000 a 38 millones en 2019. Esto significa que uno de cada cinco empleos en la UE depende de las exportaciones. Estas oportunidades no se limitan a las empresas exportadoras, sino que se extienden a las compañías que les suministran bienes y servicios. Por ejemplo, en Alemania, 7.7 millones de empleos dependen de las exportaciones a países no pertenecientes a la UE. Gracias al mercado único europeo, 1.2 millones de empleos alemanes adicionales dependen de exportaciones de otros países de la UE a naciones fuera de ella. En total, el 20% de los empleos en Alemania se vinculan a las exportaciones de la UE.
Es importante destacar que la proporción de trabajadores altamente cualificados en empleos relacionados con la exportación está aumentando, y estos trabajos tienden a estar, en promedio, un 12% mejor pagados que otros empleos. Esto sugiere que, si bien la globalización crea oportunidades, estas pueden estar concentradas en ciertos sectores y niveles de cualificación.
La Otra Cara de la Moneda: Pérdida de Empleos y Desindustrialización
Mientras algunas regiones y sectores se benefician, la integración en la economía global, si no se gestiona adecuadamente, puede tener consecuencias devastadoras. En el caso de Estados Unidos, la globalización, impulsada por acuerdos comerciales injustos, fallidos y la manipulación monetaria, ha resultado en déficits comerciales crecientes (importando más de lo que se exporta). Esto ha provocado la eliminación de más de cinco millones de empleos en el sector de la manufactura y el cierre de cerca de 70,000 fábricas entre 1998 y 2021.
Esta pérdida de empleos manufactureros, que históricamente ofrecían buenos salarios y beneficios a trabajadores sin educación universitaria, ha sido acompañada por un desplazamiento hacia empleos en el sector de servicios, que generalmente ofrecen salarios más bajos, menos beneficios y menores tasas de sindicalización. Este cambio ha estrechado un camino que antes era viable hacia la clase media para muchos.
Analizando los datos de empleo en Estados Unidos entre 1998 y 2019, se observa una clara tendencia: mientras la manufactura perdió aproximadamente 4.7 millones de empleos, el sector de servicios ganó casi 30 millones de puestos de trabajo. El empleo total no agrícola creció en este período, pero la naturaleza de los trabajos cambió drásticamente. La construcción, otro sector que históricamente ofrecía buenos salarios a trabajadores sin educación universitaria, experimentó un ligero aumento de empleo en el mismo período (aproximadamente 1.3 millones de empleos adicionales).
Diferencias Salariales y de Beneficios entre Sectores
La comparación de la compensación entre los sectores de construcción, manufactura y servicios revela por qué la pérdida de empleos en los dos primeros es tan problemática para el bienestar de los trabajadores.
| Sector | Salario Promedio por Hora (USD) | Beneficios Promedio por Hora (USD) | Compensación Total Promedio por Hora (USD) |
|---|---|---|---|
| Construcción | $31.35 | $9.89 | $41.24 |
| Manufactura | $29.93 | $10.78 | $40.71 |
| Servicios | $28.14 | $7.61 | $35.75 |
Como se muestra en la tabla, los empleos en manufactura y construcción ofrecen salarios y beneficios significativamente más altos que los empleos en el sector de servicios. La compensación total promedio por hora en manufactura ($40.71) es un 13.9% mayor que en servicios ($35.75), y en construcción ($41.24) es un 15.4% mayor. La diferencia es particularmente notable en los beneficios: el valor en dólares de los beneficios por hora en manufactura es un 41.7% más alto y en construcción un 30.0% más alto que en servicios.
Esta disparidad subraya que el crecimiento del empleo se ha concentrado en un sector que ofrece, en promedio, una compensación total menor, lo que contribuye a una disminución en la calidad general de los empleos disponibles para una parte importante de la fuerza laboral.

Impacto Desproporcionado en Grupos Demográficos Específicos
La transición hacia una economía más orientada a los servicios ha afectado de manera desproporcionada a ciertos grupos de trabajadores.
Trabajadores sin Educación Universitaria
Los trabajadores sin un título universitario constituyen una gran parte de la fuerza laboral (casi dos tercios en EE. UU.). Los sectores de manufactura y construcción han sido históricamente importantes para este grupo, ya que emplean una proporción significativamente mayor de trabajadores con menos de cuatro años de educación universitaria: 84.6% de los trabajadores de la construcción y 69.3% de los trabajadores de manufactura no tienen un título universitario, en comparación con el 62.6% de los trabajadores de servicios. La pérdida de empleos manufactureros de alta calidad ha cerrado un camino importante hacia una vida de clase media para muchos de estos trabajadores.
Impacto en Trabajadores de Color
La pérdida de empleos en manufactura ha sido particularmente devastadora para los trabajadores negros e hispanos, quienes representan una parte desproporcionada de aquellos sin título universitario. Los trabajadores negros perdieron 646,500 empleos manufactureros entre 1998 y 2020, una disminución del 30.4% en su empleo manufacturero total. Aunque su participación en la fuerza laboral total aumentó, su participación en el empleo manufacturero se estancó o disminuyó en comparación con décadas anteriores.
Para los trabajadores con salarios más bajos y sin educación universitaria, los ingresos anuales promedio en manufactura son considerablemente más altos que en otras industrias. Por ejemplo, los trabajadores negros e hispanos sin título universitario en el percentil 10 de ingresos ganan el doble en manufactura que en otros sectores. En el percentil 50 (trabajadores medianos), los trabajadores negros, hispanos y AAPI (asiáticos americanos/isleños del Pacífico) sin título universitario ganan entre $4,000 y $5,000 más por año en manufactura, mientras que los trabajadores blancos ganan más de $10,000 adicionales. Estas primas salariales muestran el valor de los empleos manufactureros, especialmente para los trabajadores de color y aquellos con menos educación formal.
Impacto en las Mujeres
Aunque las mujeres empleadas en los sectores de construcción y manufactura ganan más que las que trabajan en servicios (en promedio, las mujeres en manufactura ganan $183 más por semana que en servicios), están significativamente subrepresentadas en estos sectores mejor pagados. Las mujeres constituyen solo el 10.6% de los trabajadores en construcción y el 29.2% en manufactura, a pesar de ser casi la mitad de la fuerza laboral total. Esta subrepresentación contribuye a la brecha salarial de género, ya que las mujeres se concentran en el sector de servicios, que generalmente paga menos.
El Déficit Comercial y la Pérdida de Empleo
Un factor clave en la pérdida de empleos manufactureros, especialmente en Estados Unidos, ha sido el creciente déficit comercial en bienes manufacturados. Entre 1998 y 2021, mientras el déficit comercial en bienes manufacturados se disparó, el empleo manufacturero cayó en más de 5 millones de puestos. Particularmente, entre 2001 (cuando China entró en la Organización Mundial del Comercio) y 2018, el creciente déficit comercial bilateral con China desplazó 3.7 millones de empleos en EE. UU., incluyendo 2.8 millones en manufactura.
Este fenómeno, a menudo referido como el "China Shock", se atribuye en parte a prácticas comerciales desleales y a una sobrevaloración sistemática del dólar estadounidense, lo que encarece las exportaciones estadounidenses y abarata las importaciones. La competencia con países de bajos salarios, exacerbada por estos desequilibrios comerciales, ejerce una presión a la baja sobre los salarios y el empleo en la manufactura nacional.
La Sindicalización como Factor de Calidad Laboral
La presencia de sindicatos juega un papel importante en la calidad de los empleos en manufactura y construcción. Los trabajadores en estos sectores tienen una mayor probabilidad de estar sindicalizados (11.3% en manufactura y 10.6% en construcción en 2019) en comparación con los trabajadores de servicios (8.8%).
La sindicalización se asocia con salarios más altos y mejores beneficios. Un trabajador sindicalizado, con características similares a uno no sindicalizado en la misma industria, gana significativamente más por hora. La prima salarial sindical (ajustada por factores como educación, experiencia, etc.) es del 35.6% en construcción, 17.9% en manufactura y 8.0% en servicios. Aunque la prima en construcción es la más alta, la de manufactura sigue siendo más del doble que en servicios. Esto se debe en parte a que los trabajadores manufactureros, incluso sindicalizados, enfrentan una competencia internacional directa que no afecta a los trabajadores de la construcción. Sin embargo, la sindicalización en ambos sectores ofrece una protección significativa contra la presión a la baja sobre los salarios.
Además de salarios, la sindicalización mejora el acceso a beneficios importantes. Los trabajadores sindicalizados tienen una probabilidad mucho mayor de tener seguro médico proporcionado por el empleador en todos los sectores (76.7% en manufactura, 73.8% en construcción, 73.7% en servicios) en comparación con los no sindicalizados (66.6% en manufactura, 44.9% en construcción, 53.6% en servicios). Lo mismo ocurre con la cobertura de pensiones proporcionada por el empleador, donde los trabajadores sindicalizados tienen tasas de cobertura significativamente más altas.

Políticas para Reconstruir Empleos de Calidad
Ante estos desafíos, se plantean políticas destinadas a revertir la tendencia hacia empleos de menor calidad. La inversión a gran escala en infraestructura, energía limpia y eficiencia energética, combinada con políticas para reequilibrar el comercio, podría generar millones de empleos de alta calidad en los sectores de manufactura y construcción.
Se estima que un programa de inversión y reequilibrio comercial podría apoyar millones de empleos, con una proporción significativamente mayor en manufactura y construcción (casi la mitad de los nuevos empleos) en comparación con la distribución actual del empleo. Estos empleos ofrecerían, en promedio, salarios semanales más altos que los empleos en el sector de servicios para todos los grupos raciales y étnicos principales. Para los trabajadores de color y las mujeres, la creación de estos empleos manufactureros y de construcción de alta calidad, históricamente accesibles para trabajadores sin título universitario, podría ayudar a reducir las desigualdades raciales y de género en el mercado laboral.
Políticas como la aplicación rigurosa de programas de "Compre Americano", la inversión en investigación y desarrollo, capacitación y servicios de extensión, y la corrección de la sobrevaloración del dólar son vistas como pasos necesarios para aumentar la competitividad de las industrias manufactureras y de la construcción nacionales y asegurar que las inversiones generen empleos de calidad en el propio país.
Preguntas Frecuentes sobre Globalización y Empleo
¿Qué es la globalización en el contexto laboral?
Se refiere a la creciente interconexión de las economías a través del comercio, la inversión, la migración y el flujo de información, lo que impacta la disponibilidad, tipo y calidad de los empleos en diferentes países.
¿Cómo crea empleos la globalización?
Principalmente a través del aumento del comercio internacional y la inversión extranjera. Las empresas que exportan o invierten en otros países crean puestos de trabajo para producir esos bienes y servicios, y también impulsan empleos en las industrias proveedoras.
¿Por qué la globalización puede causar pérdida de empleos?
Cuando las empresas trasladan la producción a países donde los costos laborales son más bajos (deslocalización o offshoring), o cuando la competencia de importaciones más baratas afecta a las industrias nacionales, se pueden perder empleos en el país de origen.
¿Qué trabajadores son los más afectados negativamente por la globalización?
Históricamente, los trabajadores en sectores manufactureros de países desarrollados, especialmente aquellos con menor educación formal, han sido muy afectados debido a la competencia de importaciones de países con salarios más bajos y la deslocalización de la producción.
¿Es posible recuperar los empleos manufactureros perdidos por la globalización?
Sí, mediante políticas activas que incluyan inversiones en infraestructura e industrias estratégicas, junto con políticas comerciales que busquen un equilibrio y aborden prácticas desleales. Esto puede fomentar la producción nacional y crear nuevos empleos de alta calidad en manufactura y construcción.
En conclusión, la globalización es un fenómeno imparable con profundos efectos en el mercado laboral. Si bien abre puertas a nuevas oportunidades, especialmente en sectores de alta cualificación y ligados a la exportación, también plantea retos significativos en términos de pérdida de empleos en sectores tradicionales como la manufactura, reducción de salarios y beneficios para muchos trabajadores y aumento de las desigualdades. Abordar estos desafíos requiere una gestión cuidadosa y políticas proactivas que busquen maximizar los beneficios de la interconexión global mientras se protege y fortalece la calidad de vida de los trabajadores.
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