12/02/2007
El mercado laboral es complejo y va mucho más allá de la simple dicotomía entre estar empleado o desempleado. Existe un fenómeno extendido, a menudo menos visible pero igualmente importante, conocido como subempleo. Entender qué significa estar subempleado es fundamental para tener una imagen completa de la salud económica de una sociedad y la calidad de vida de sus trabajadores.

- ¿Qué es el Subempleo? Una Definición Clara
- La Perspectiva de la OIT: Dos Caras del Fenómeno
- ¿Por Qué Existe el Subempleo? Causas Principales
- El Subempleo en Cifras: El Caso de América Latina y Chile
- Subempleo vs. Pleno Empleo: ¿Son Compatibles?
- Más Allá de las Horas: Bajos Ingresos y Precarización
- Consecuencias del Subempleo: Empleos de Cristal
- Preguntas Frecuentes sobre Subempleo
¿Qué es el Subempleo? Una Definición Clara
En esencia, el subempleo ocurre cuando una persona, a pesar de tener un empleo, no está utilizando su potencial laboral al máximo. Esto puede manifestarse de diversas maneras. La definición más común se refiere a quienes trabajan menos horas de las que desearían y están disponibles para trabajar más. Pero el concepto se extiende también a aquellos que, aun trabajando a tiempo completo, lo hacen en puestos que no requieren sus habilidades o calificaciones, o en sectores de baja productividad que les impiden alcanzar ingresos acordes a su potencial.
A diferencia del desempleo, donde la persona no tiene trabajo y busca activamente uno, el subempleo implica que la persona sí tiene una ocupación. Sin embargo, esta ocupación no satisface plenamente sus necesidades en términos de horas, adecuación a sus capacidades o nivel de ingresos. Las consecuencias directas para el trabajador suelen ser ingresos reducidos, menor desarrollo profesional y una sensación de infrautilización.
Este fenómeno a menudo surge por desajustes en la demanda de mano de obra o por una creación de empleo insuficiente o de baja calidad en ciertos sectores o profesiones. Aunque subempleo y desempleo son distintos, en algunas estadísticas pueden agruparse o influirse mutuamente. Es un indicador crucial para evaluar la eficiencia del mercado laboral, especialmente en economías en desarrollo.
La Perspectiva de la OIT: Dos Caras del Fenómeno
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) proporciona una definición detallada que ayuda a clasificar el subempleo. Para la OIT, el subempleo afecta a aquellas personas cuya duración o productividad del trabajo es menor a su nivel de pleno empleo. Considera que el pleno empleo implica que el trabajo sea lo más productivo posible y que el trabajador tenga libertad de elección de empleo y acceso a la formación necesaria.
Basándose en esto, la OIT distingue dos categorías principales de subempleo:
Subempleo por Insuficiencia de Horas
Este es quizás el tipo más intuitivo. Ocurre cuando una persona trabaja menos horas de las que quisiera y está disponible para trabajar más, dentro de un período de referencia corto. La persona puede desear un empleo con más horas o buscar un segundo empleo (pluriempleo). Es importante destacar que la simple manifestación del deseo de trabajar más horas, estando disponible, ya la clasifica como subempleada en esta categoría, incluso si ya tiene un trabajo a tiempo parcial.

Subempleo por Situaciones de Empleo Inadecuado
Esta categoría es más compleja y se relaciona con la calidad del empleo, no solo con la cantidad de horas. Una situación de empleo es inadecuada cuando el trabajador desea cambiarla por razones que limitan sus capacidades o bienestar. La OIT lo clasifica según dos criterios principales:
- Subempleo por Competencias: Se da cuando los trabajadores desean cambiar su empleo, estando disponibles para ello, porque sienten que sus habilidades, calificaciones o experiencia no se utilizan de manera adecuada o suficiente en su puesto actual. Es el caso de un ingeniero trabajando como taxista, o un graduado universitario realizando tareas que no requieren educación superior.
- Subempleo por Ingresos: Ocurre cuando un trabajador desea y está disponible para cambiar su empleo porque considera que los ingresos que obtiene en su puesto actual son inadecuados para sus necesidades o para el trabajo que realiza. Esto puede estar relacionado con bajos salarios, inestabilidad o falta de beneficios sociales.
¿Por Qué Existe el Subempleo? Causas Principales
El subempleo no es un fenómeno aislado; responde a diversas causas, muchas de ellas estructurales o coyunturales:
- Carencia de Programas de Asistencia: En países donde no existen redes de seguridad social o subsidios de desempleo robustos, las personas se ven forzadas a aceptar cualquier tipo de trabajo, por precario que sea en horas, ingresos o adecuación a sus habilidades, simplemente para sobrevivir y evitar la desocupación total.
- Preferir Cualquier Trabajo a la Desocupación: En períodos de baja actividad económica o alta competencia laboral, muchos trabajadores prefieren aceptar empleos de pocas horas o bajos ingresos antes que quedarse sin trabajo. Esto aumenta la proporción de trabajadores independientes informales o de empleos a tiempo parcial involuntario.
- Organización Tradicional del Trabajo: En ciertos sectores, especialmente en áreas rurales o comunidades con estructuras laborales tradicionales, las tareas pueden distribuirse entre muchos miembros, lo que resulta en menos horas de trabajo e ingresos más bajos por persona, incluso si la actividad económica total es significativa.
- Desajustes entre Oferta y Demanda: A veces, la educación y formación de los trabajadores no se alinea con las necesidades del mercado laboral, o la economía no genera suficientes puestos de trabajo que requieran altas calificaciones o que ofrezcan jornadas completas y buenos salarios.
El Subempleo en Cifras: El Caso de América Latina y Chile
Históricamente, el subempleo ha sido un desafío persistente en América Latina. En la década de 1950, era predominantemente rural, ligado a las estructuras agrarias. Sin embargo, con la urbanización masiva a partir de los años 80, el subempleo se trasladó y se hizo más visible en las ciudades, a medida que la mano de obra migrante se insertaba en actividades económicas informales o de baja productividad.
El caso de Chile, según los datos proporcionados, ilustra la magnitud actual del fenómeno. Mientras que las tasas de desempleo pueden parecer relativamente bajas en ciertas mediciones (como el 5.2% en el Gran Santiago según una encuesta mencionada), estas cifras no capturan la totalidad del problema laboral. El subempleo constituye una "cara oculta" de este diagnóstico.
Según datos de la Nueva Encuesta de Empleo del INE, el subempleo en Chile alcanza al 55% del total de trabajadores de tiempo parcial. Esta cifra es significativamente alta, superando el promedio de la Unión Europea (21%), incluso en períodos de crisis en Europa. Los trabajadores subempleados en Chile trabajan, en promedio, apenas 17.4 horas a la semana. La gravedad se refuerza al observar la evolución: en 1997, esta cifra era del 30%, mientras que hoy supera el 50%. Esto sugiere que el subempleo no es un fenómeno pasajero, sino una tendencia creciente.
Subempleo vs. Pleno Empleo: ¿Son Compatibles?
La existencia de altas tasas de subempleo pone en tela de juicio las declaraciones de "pleno empleo". Economistas reconocidos, como los premios Nobel Paul Krugman y Joseph Stiglitz, argumentan que no se puede hablar de pleno empleo sin antes controlar y reducir significativamente el subempleo. Si una parte considerable de la fuerza laboral trabaja menos de lo que quiere o en condiciones inadecuadas, la economía no está utilizando plenamente su potencial humano, incluso si la tasa de desempleo oficial es baja.
Lo que se observa en algunos contextos, como el descrito para Chile, es una "formalización precarizante". Esto significa que, si bien puede haber un aumento en el número de personas con un contrato o registradas formalmente, la calidad de esos empleos es baja, caracterizada por jornadas parciales involuntarias, bajos salarios y poca seguridad social. Este tipo de estrategia empresarial, donde se sustituye trabajo a tiempo completo por trabajo a tiempo parcial "involuntario", puede interpretarse como un mecanismo para reducir el valor del trabajo y minimizar costos laborales.

Más Allá de las Horas: Bajos Ingresos y Precarización
El subempleo está intrínsecamente ligado a la pauperización salarial. Trabajar pocas horas o en puestos de baja productividad inevitablemente se traduce en ingresos bajos. Las cifras mencionadas para Chile son alarmantes: el 50% de los trabajadores dependientes obtenía menos de $251.620 según la encuesta Casen, o menos de $300.000 para el Gran Santiago según otra encuesta. Pero la situación es aún peor para los subempleados, cuya mediana salarial era de apenas $86.000 pesos al mes según la encuesta NESI. Estos ingresos están muy por debajo de lo necesario para una vida digna, lo que obliga a muchos a buscar múltiples empleos o a vivir en condiciones de vulnerabilidad económica.
La precarización del empleo no solo afecta los ingresos actuales, sino también la seguridad a largo plazo, el acceso a crédito, la capacidad de ahorro y la salud mental de los trabajadores.
Consecuencias del Subempleo: Empleos de Cristal
Los empleos subempleados, especialmente aquellos de pocas horas, bajos salarios y en sectores poco productivos, son a menudo "empleos de cristal". Son extremadamente vulnerables a cualquier contracción económica. Ante la menor dificultad, son los primeros en desaparecer, dejando a los trabajadores en una situación de desempleo total. Esto crea un ciclo de inestabilidad y dificulta que las personas puedan planificar su futuro o mejorar su situación económica a largo plazo.
Para abordar el subempleo de manera efectiva, es necesario ir más allá de las simples estadísticas de desempleo. Se requiere un enfoque que promueva la creación de empleos de calidad, con jornadas adecuadas, salarios justos, protección social y oportunidades para utilizar y desarrollar las habilidades de los trabajadores. Esto implica políticas económicas que fomenten sectores productivos, inversión en educación y formación, y una distribución más equitativa de la riqueza generada.
Preguntas Frecuentes sobre Subempleo
| Pregunta | Respuesta |
|---|---|
| ¿Cuál es la diferencia entre subempleo y desempleo? | El desempleo se refiere a personas que no tienen trabajo y lo buscan activamente. El subempleo se refiere a personas que sí tienen un trabajo, pero este es insuficiente en horas, no utiliza sus habilidades adecuadamente o no les proporciona ingresos suficientes, y desean o están disponibles para mejorar su situación laboral. |
| ¿Cómo se mide el subempleo? | Las estadísticas de subempleo suelen basarse en encuestas a hogares que preguntan sobre las horas trabajadas, el deseo y la disponibilidad para trabajar más, la adecuación del empleo a las calificaciones y la percepción de los ingresos. Organizaciones como la OIT y las oficinas nacionales de estadística utilizan metodologías específicas para capturar estos datos. |
| ¿Puedes dar ejemplos de subempleo? | Sí. Un vendedor ambulante informal que trabaja pocas horas al día y quiere trabajar más es un ejemplo de subempleo por horas. Un ingeniero que trabaja como recepcionista porque no encuentra empleo en su área es un ejemplo de subempleo por competencias. Una persona que trabaja a tiempo completo pero con un salario tan bajo que no le permite cubrir sus gastos básicos es un ejemplo de subempleo por ingresos. También un estudiante que trabaja a tiempo parcial y quiere trabajar más horas de las que consigue. |
En conclusión, el subempleo es un indicador vital de la salud del mercado laboral y de la calidad del empleo disponible. Ignorarlo o subestimarlo lleva a una comprensión incompleta de los desafíos económicos y sociales que enfrentan los trabajadores. Abordar el subempleo requiere no solo crear puestos de trabajo, sino asegurar que estos puestos permitan a las personas desarrollar su potencial, obtener ingresos dignos y tener estabilidad económica.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a ¿Qué es el Subempleo y Por Qué Importa? puedes visitar la categoría Empleo.
