¿Cuáles eran los diferentes tipos de trabajo en la América colonial?

Trabajo Indígena en México: Historia y Migración

13/05/2009

Valoración: 4.22 (3167 votos)

La pregunta sobre '¿Qué trabajan los indígenas?' o '¿Qué hacían los indígenas?' en México abre la puerta a una rica y compleja historia laboral, marcada por profundos cambios sociales, económicos y políticos a lo largo de los siglos. Lejos de ser estática, la relación de los pueblos originarios con el trabajo ha evolucionado drásticamente, especialmente para grupos como los mixtecos, zapotecos y triquis del sur de México.

¿Qué hacían los indígenas?
Elaboraban su ropa, calzado, bebidas, material de construcción, y cultivaban sus alimentos. A la vez, la vida era sin duda muy dura para la gran mayoría y, cuando fallaba la lluvia, se dedicaban a la caza y recolecta para sustentarse durante las épocas difíciles.

Para comprender su situación laboral actual y sus patrones migratorios, es fundamental retroceder en el tiempo y analizar las transformaciones que han vivido, desde sociedades precolombinas hasta su integración forzada en economías más amplias.

Índice de Contenido

Un Vistazo al Pasado: El Trabajo Indígena Histórico

Antes de la llegada de los españoles en el siglo XV, los pueblos indígenas de regiones como Oaxaca y Guerrero, incluyendo a mixtecos, triquis y zapotecas, vivían en sociedades con estructuras sociales definidas. La mayoría de la población estaba compuesta por campesinos cuya labor principal era la agricultura de subsistencia. Estos campesinos no eran libres en el sentido moderno; debían pagar tributo y ofrecer servicios de trabajo a una minoría gobernante local.

En el siglo XV, los Aztecas conquistaron a estos pueblos. Aunque impusieron su dominio, generalmente no alteraron las estructuras de poder locales. Simplemente integraron a las élites indígenas en su propio sistema de tributo, haciendo que estas a su vez recogieran impuestos y trabajo de sus propios parientes étnicos para entregarlos al imperio azteca. La base del trabajo seguía siendo la agricultura y la producción de bienes para el sustento y el tributo.

La Devastación Colonial y el Nuevo Orden Laboral

La llegada de los españoles significó un cambio radical en las condiciones de vida y trabajo de los pueblos indígenas. Las políticas implementadas por la corona española tuvieron efectos devastadores. La población, que antes se contaba por cientos de miles, fue diezmada por enfermedades traídas de Europa, para las cuales los indígenas no tenían inmunidad. Además, las prácticas laborales abusivas en minas y encomiendas contribuyeron al colapso demográfico.

Las autoridades españolas también impusieron la concentración de poblaciones indígenas en nuevos asentamientos, a menudo con fines de control y evangelización, lo que facilitó la propagación de enfermedades y la explotación laboral. Esta política aceleró aún más la drástica reducción de la población, que se estima disminuyó hasta en un 90% durante el primer siglo de la conquista.

Económicamente, los españoles introdujeron nuevas actividades que alteraron la economía tradicional. Grandes extensiones de tierra fueron dedicadas a la producción de seda, la grana cochinilla (un tinte valioso) y el pastoreo de ganado de pezuña hendida, actividades que a menudo desplazaron los cultivos de subsistencia y agotaron los recursos naturales. El trabajo indígena fue fundamental para estas nuevas empresas, a menudo realizado bajo coacción o en condiciones de servidumbre.

Aunque la población comenzó a estabilizarse y crecer gradualmente a partir de 1620, las estructuras sociales y económicas impuestas por la colonia dejaron una marca indeleble. Los indígenas quedaron relegados a los estratos más bajos de la sociedad, con acceso limitado a la tierra y obligados a trabajar para los colonizadores.

La República Mexicana: Continuidad de la Marginación

La independencia de México en 1810 no trajo consigo una mejora significativa para la mayoría de los pueblos indígenas. A pesar de poner fin al dominio español, las políticas de la nueva República a menudo continuaron, e incluso intensificaron, la marginación de las poblaciones originarias.

Las políticas económicas fomentaron el desarrollo capitalista, lo que a menudo resultó en la transferencia de tierras comunales indígenas a manos privadas, formando grandes haciendas. Los indígenas que vivían en estas tierras a menudo se vieron obligados a trabajar como mano de obra barata para los nuevos propietarios, o se vieron forzados a huir a tierras menos fértiles y productivas. Las políticas sociales buscaban la integración forzada de los indígenas a la nación mexicana, promoviendo la eliminación deliberada de sus lenguas y identidades culturales, vistas como obstáculos para la modernización.

Los censos de la época reflejan esta realidad. En 1808, cerca del 60% de la población mexicana era indígena; para 1921, esta cifra había caído al 29%, y hoy es aproximadamente el 6% según las autoadscripciones oficiales (aunque otras estimaciones que consideran la lengua y cultura hablan de porcentajes mayores). Esta disminución no solo refleja cambios demográficos, sino también la presión social para asimilarse y abandonar la identidad indígena.

La actitud general del gobierno y de gran parte de la población no indígena de México ha estado marcada por el prejuicio. Se ha visto a los indígenas como un vestigio del pasado, dignos de lástima o incluso ridiculizados en los medios. Aunque existe un orgullo nacional por el pasado precolombino, este a menudo contrasta con el menosprecio hacia las poblaciones indígenas contemporáneas. Sin embargo, a pesar de la adversidad, los pueblos indígenas han demostrado una notable capacidad de adaptación y resiliencia, manteniendo vivas sus culturas a través de complejas adaptaciones a lo largo de los últimos 500 años. En años recientes, ha habido un cambio gradual en la opinión pública y un reconocimiento creciente de los derechos indígenas a mantener sus identidades y adaptarse al mundo moderno a su manera.

¿Por Qué Emigrar? La Transición Económica

A pesar de los siglos de presión y marginación, a principios del siglo XX, muchos pueblos indígenas, como los de la zona Oaxaca-Guerrero, habían logrado establecer una existencia relativamente autosuficiente. Triquis, zapotecas y mixtecos producían gran parte de lo que necesitaban para sobrevivir mediante la agricultura de subsistencia y desarrollaron sistemas regionales de intercambio entre sus comunidades. Fabricaban su ropa, calzado, bebidas, materiales de construcción y cultivaban sus alimentos básicos. La vida era dura, y las sequías a menudo obligaban a recurrir a la caza y recolección para subsistir.

Sin embargo, a mediados del siglo XX, el aislamiento relativo y la economía de intercambio de estas regiones comenzaron a desaparecer rápidamente. La creciente economía monetaria del México urbano y del mundo exterior penetró en estas zonas. La producción local, a menudo lenta y trabajosa, no podía competir con la disponibilidad y el menor costo (percibido) de los artículos importados.

La penetración del mundo externo creó una necesidad creciente de tener efectivo. Productos de consumo como ropa, calzado, refrescos y bebidas alcohólicas importadas empezaron a reemplazar las prendas tradicionales, los sombreros de palma, los huaraches hechos a mano, el tapache y el mezcal local. Materiales de construcción como tinas de plástico, láminas corrugadas y tejas comerciales sustituyeron las hoyas de barro y los techos de paja. La introducción de servicios como agua corriente y electricidad generó demanda de tuberías, aparatos eléctricos y otros bienes que requerían dinero para su adquisición e instalación.

Además de la necesidad de comprar bienes de consumo y materiales, la erosión del terreno y la limitada productividad de las tierras marginales dificultaron mantener el ritmo de las exigencias alimentarias de una población en crecimiento, y mucho menos generar un excedente vendible. La introducción de tecnologías agrícolas como fertilizantes químicos, pesticidas y bombas de agua a gasolina, si bien aumentaron la producción en algunos casos, a menudo no se tradujeron en mayores ingresos para los productores locales. Los intermediarios, frecuentemente de las ciudades, que vendían los insumos y comercializaban los productos, se quedaban con la mayor parte del beneficio. Paralelamente, la tierra y el agua se destinaron cada vez más a cultivos de exportación, reduciendo la producción de cultivos básicos para el consumo local.

La integración de la zona Oaxaca-Guerrero en la economía monetaria general significó que la autosuficiencia tradicional ya no era suficiente para sobrevivir. Para cubrir las necesidades de bienes importados y compensar las pérdidas en la producción alimentaria local, los habitantes de la región se vieron obligados a buscar trabajos que pagaran con dinero. Esta necesidad se convirtió en el principal motor de la emigración.

Los Caminos de la Migración Interna

Cuando los indígenas comenzaron a sentir la necesidad de emigrar para subsistir, sus primeros movimientos fueron principalmente dentro de México y de naturaleza temporal. Diversos estudios han documentado estos patrones, y las entrevistas realizadas en el Estudio de Trabajadores Agrícolas Indígenas confirman estos hallazgos.

Los primeros migrantes provenían de comunidades cercanas a las vías principales de Oaxaca, y con el tiempo, habitantes de comunidades más remotas se unieron a la corriente migratoria. En la década de 1940, muchos indígenas migraban temporalmente a Veracruz para trabajar en el corte de caña de azúcar y piña. Posteriormente, en la década de 1960, comenzaron a extenderse al cercano estado de Morelos para participar en la cosecha de vegetales.

¿Qué trabajan los indígenas?
Según las estadísticas nacionales, las personas indígenas trabajan en sectores como los servicios de mercado, los servicios no relacionados con mercado, la construcción y la industria manufacturera (OIT 2019a).

Debido, en parte, a campañas de reclutamiento laboral, los migrantes emprendieron viajes más largos hacia el norte. En Sinaloa y Sonora, trabajaron en la producción de verdura y algodón. Finalmente, en la década de 1970, cruzaron el Mar de Cortés para trabajar en la industria vegetal y posteriormente en la de la fresa en Baja California.

Según el estudio, Sinaloa fue uno de los destinos de trabajo temporal más importantes para los encuestados a lo largo de su historia migratoria.

Asentamientos a Largo Plazo Dentro de México

Además de los destinos temporales, los migrantes indígenas de Oaxaca y Guerrero también establecieron asentamientos de largo plazo en diversas partes de México. Se asentaron en zonas de trabajo agrícola como Sinaloa, Sonora y Veracruz. Un número significativo también se estableció en el Estado de México y en la Ciudad de México.

Sin embargo, el lugar donde con mayor frecuencia se establecieron, según el estudio, fue Baja California. Más de la mitad de los asentamientos de largo plazo mencionados por los encuestados se encontraban en este estado del noroeste.

Perfil de los Trabajadores Migrantes Indígenas

El Estudio de Trabajadores Agrícolas Indígenas que sirve de base para parte de esta información proporciona un perfil claro de los jornaleros que migran, a menudo, hacia los campos agrícolas, incluyendo destinos fuera de México como California, que es el contexto del estudio. Este estudio revela que estos trabajadores viajan y trabajan en altas concentraciones, unidos por su lugar de origen y su grupo lingüístico.

La gran mayoría de estos trabajadores, específicamente ocho de cada diez, provienen del oeste y sur del estado de Oaxaca. El diez porciento restante proviene del este del estado de Guerrero y otro diez porciento de otros estados de México.

En cuanto a las lenguas indígenas que hablan, el estudio muestra una clara predominancia:

Distribución Lingüística y de Origen de los Trabajadores Migrantes (Según el Estudio)
OrigenPorcentajeLenguas Principales Habladas
Oaxaca80%Mixteco, Zapoteco, Triqui
Guerrero10%(Principalmente de la región este)
Otros estados10%(Diversas regiones y lenguas)
Distribución Lingüística entre los Trabajadores Migrantes (Según el Estudio)
Lengua IndígenaPorcentaje (Aproximado)
Mixteco> 50%
Zapoteco~ 25%
Triqui~ 10%
Otras lenguas< 10%

Más de la mitad de estos trabajadores habla mixteco, aproximadamente una cuarta parte habla zapoteco, y alrededor de uno de cada diez habla triqui. Menos del diez porciento habla otras lenguas indígenas. Esto subraya la importancia de estos tres grupos lingüísticos en los patrones de migración laboral desde el sur de México.

¿En Qué Trabajan Hoy? El Enfoque Agrícola

Basándonos en el contexto del estudio presentado, el tipo de trabajo que realizan principalmente los migrantes indígenas de estas regiones es el de jornaleros agrícolas. Esto implica trabajar en los campos, participando en la siembra, cultivo y cosecha de diversos productos. Históricamente, como se mencionó, han trabajado en cultivos como caña de azúcar, piña, vegetales en general, algodón y fresas, en destinos dentro de México.

Este trabajo agrícola a menudo implica condiciones difíciles, bajos salarios y una gran dependencia de los ciclos de cosecha. La migración, tanto temporal como de largo plazo, se ha convertido en una estrategia de supervivencia fundamental para muchas familias indígenas ante la falta de oportunidades económicas suficientes en sus lugares de origen.

Preguntas Frecuentes

¿A qué se dedicaban los indígenas en México antes de la llegada de los españoles?

Principalmente eran campesinos dedicados a la agricultura de subsistencia y a la producción de bienes. Debían pagar tributo y ofrecer trabajo a las élites locales y, posteriormente, al imperio Azteca.

¿Cómo cambió el trabajo indígena durante la época colonial española?

Sufrió una transformación drástica. La población fue diezmada por enfermedades y prácticas laborales abusivas. Se introdujeron nuevas actividades económicas como la producción de seda, grana cochinilla y ganadería, a menudo en detrimento de la agricultura local, y los indígenas fueron forzados a trabajar en estas nuevas empresas o en condiciones de servidumbre.

¿Por qué los indígenas de regiones como Oaxaca y Guerrero empezaron a migrar masivamente?

La principal razón fue la necesidad económica. La penetración de la economía monetaria, la incapacidad de la producción local para competir con bienes importados, la erosión de la autosuficiencia y la falta de oportunidades en sus lugares de origen los obligaron a buscar trabajos que pagaran con dinero para poder subsistir y cubrir sus necesidades básicas.

¿A dónde migraban inicialmente dentro de México?

Sus primeras migraciones temporales documentadas fueron a lugares como Veracruz (caña de azúcar, piña), Morelos (vegetales), Sinaloa y Sonora (vegetales, algodón), y Baja California (vegetales, fresa).

¿Qué tipo de trabajo realizan principalmente los migrantes indígenas de Oaxaca y Guerrero según el estudio mencionado?

Se desempeñan principalmente como jornaleros agrícolas, trabajando en la siembra y cosecha de diversos cultivos en campos.

¿Dónde se han asentado a largo plazo los migrantes indígenas dentro de México?

Se han establecido en zonas agrícolas de Sinaloa, Sonora, Veracruz, en el Estado de México y en la Ciudad de México. Baja California es el destino de asentamiento de largo plazo más frecuente según el estudio.

Conclusión

La historia del trabajo indígena en México es un testimonio de adaptación forzada y resiliencia ante siglos de cambios impuestos desde el exterior. Desde la agricultura de tributo prehispánica, pasando por la explotación colonial y la marginación republicana, los pueblos originarios han tenido que transformar sus formas de vida y trabajo.

Hoy, para muchos, el trabajo se centra en la labor agrícola como jornaleros, impulsada por la necesidad de participar en la economía monetaria y la falta de oportunidades en sus comunidades. La migración interna se ha convertido en una estrategia vital, con patrones claros hacia regiones agrícolas del norte y centros urbanos, demostrando la continua capacidad de estos pueblos para navegar un mundo en constante cambio, manteniendo al mismo tiempo fuertes lazos comunitarios y culturales, a menudo definidos por su origen y su lengua.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Trabajo Indígena en México: Historia y Migración puedes visitar la categoría Empleo.

Subir