¿Qué tipo de riesgo laboral es la construcción?

Riesgos Laborales en la Construcción

06/05/2018

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La industria de la construcción, fundamental para el desarrollo de infraestructuras y edificaciones, es reconocida mundialmente como una de las actividades económicas con mayor índice de riesgos laborales. Esta realidad se debe a la naturaleza compleja y a menudo cambiante de los entornos de trabajo, la diversidad de tareas realizadas y la interacción constante con maquinaria pesada, materiales peligrosos y condiciones ambientales variables.

¿Qué tipo de riesgo laboral es la construcción?
La actividad de la construcción es considerada un escenario de riesgo de origen antrópico, debido a los daños o pérdidas potenciales ocasionados durante el desarrollo o ejecución de obras de construcción de edificaciones, deficiencias del proceso constructivo evidenciadas en su vida útil o por falta de mantenimiento de ...

Abordar la seguridad y salud en el trabajo en este sector no es solo una obligación legal, sino una necesidad imperante para proteger la vida y la integridad física de los trabajadores, así como para garantizar la sostenibilidad y reputación de las empresas. Entender qué tipo de riesgo representa la construcción y cómo mitigar sus consecuencias es el primer paso hacia un ambiente laboral más seguro y productivo.

Índice de Contenido

¿Qué es el riesgo por la actividad de la construcción?

La actividad de la construcción se define como un escenario de riesgo de origen antrópico. Esto significa que los daños o pérdidas potenciales que pueden ocurrir están directamente relacionados con las acciones humanas, ya sea durante la ejecución de la obra, por deficiencias en el proceso constructivo que se manifiestan a lo largo de la vida útil de la edificación, o por la falta de mantenimiento adecuado.

Estos eventos de riesgo no solo afectan a los trabajadores directamente involucrados en la obra, sino que también pueden tener un impacto significativo en el entorno. Se asocian a situaciones que, durante el desarrollo de proyectos de construcción, el comportamiento estructural de las edificaciones o la negligencia en su mantenimiento, afectan la infraestructura de servicios públicos, las vías, el espacio público, los recursos ambientales e, importantemente, a las edificaciones o predios vecinos y a sus habitantes.

Factores que promueven la materialización del riesgo

Diversas situaciones y prácticas en el sector de la construcción pueden aumentar la probabilidad de que un evento peligroso se materialice. Algunos de los factores clave incluyen:

  • Falta de planificación y diseño de seguridad adecuados desde las etapas iniciales del proyecto.
  • Incumplimiento de la normativa técnica y legal vigente en materia de construcción y seguridad.
  • Uso de materiales de baja calidad o no certificados.
  • Deficiencias en la supervisión y control de calidad durante la ejecución de la obra.
  • Prácticas de trabajo inseguras por parte de los trabajadores, a menudo por falta de capacitación o supervisión.
  • Condiciones ambientales adversas (lluvia, viento, calor extremo).
  • Interacción con infraestructuras existentes (excavaciones cerca de cimentaciones antiguas, afectación de servicios públicos).
  • Falta de mantenimiento preventivo y correctivo en las edificaciones existentes.
  • Demoliciones de predios aledaños sin las precauciones necesarias.

Escenario de Riesgo por la actividad de la construcción en Colombia y Bogotá

En Colombia, la materialización de estos riesgos ha tenido consecuencias trágicas. Casos como el colapso de edificaciones en Cartagena en abril de 2017 o incidentes en Neiva en agosto de 2018 son ejemplos notorios de cómo las deficiencias en la construcción y la falta de control pueden resultar en pérdidas humanas y materiales considerables.

La legislación colombiana, a través de normativas como el Reglamento Colombiano de Construcción Sismo Resistente (NSR), la Ley de Vivienda Segura y diversos Códigos de Construcción, establece requisitos estrictos para la obtención de licencias urbanísticas y la ejecución de obras. Contravenir estas disposiciones no solo es una infracción, sino que incrementa exponencialmente el riesgo. El control de calidad, el seguimiento de obra, la certificación de materiales y el mantenimiento periódico son actividades que deben realizarse de manera rigurosa.

El escenario en Bogotá, una ciudad en constante crecimiento, es particularmente relevante. El Censo Inmobiliario de 2024 muestra una vasta cantidad de metros cuadrados construidos, con un crecimiento continuo. Este dinamismo implica una actividad constructora intensa, lo que a su vez aumenta la exposición al riesgo. Situaciones como las viviendas afectadas por construcciones aledañas, reportadas en los medios, evidencian la vulnerabilidad del entorno urbano ante prácticas constructivas deficientes.

La identificación de daños en Bogotá se realiza a menudo a través de Diagnósticos Técnicos, llevados a cabo por entidades como el IDIGER (Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático). Estos diagnósticos evalúan la estabilidad y habitabilidad de las edificaciones afectadas, recomendando acciones que pueden incluir la evacuación de familias y la provisión de apoyos económicos y suministros para su recuperación temprana.

Posibles causas identificadas de las afectaciones de edificaciones

Las causas de las afectaciones a las edificaciones son diversas y a menudo interrelacionadas. Se pueden agrupar en:

  1. Deficiencias Constructivas: Incluyen errores de diseño, uso de materiales inadecuados, mala ejecución de los procesos constructivos, incumplimiento de normas técnicas. Estas deficiencias pueden manifestarse años después de finalizada la obra.
  2. Agentes Externos: Eventos ajenos al proceso constructivo directo pero que lo impactan. Esto abarca desde fenómenos naturales (precipitación excesiva, sismos, acción radicular de árboles) hasta intervenciones antrópicas (accidentes de tránsito que impactan estructuras, demoliciones de predios vecinos, incendios estructurales en propiedades linderas).
  3. Falta de Mantenimiento: La ausencia de un mantenimiento preventivo y correctivo a lo largo de la vida útil de una edificación deteriora sus componentes, disminuye su capacidad de resistir cargas y agentes externos, y aumenta la probabilidad de fallas.
  4. Obras Aledañas: Las excavaciones, cimentaciones o construcciones de proyectos vecinos pueden afectar la estabilidad de las edificaciones existentes si no se toman las precauciones adecuadas, como muros de contención, estudios de suelo y monitoreo constante.

En resumen, la mayoría de las afectaciones se asocian a deficiencias en el proceso constructivo evidenciadas en su vida útil, la ausencia de mantenimiento, o la acción de agentes externos, sean estos naturales o resultado de otras intervenciones humanas.

Reducción del Riesgo y Preparación para la Respuesta

La gestión del riesgo en la construcción implica acciones en varias fases. La reducción del riesgo busca modificar o disminuir las condiciones existentes que pueden generar peligro. En Bogotá, entidades como el IDIGER contribuyen emitiendo Conceptos Técnicos para la planificación del territorio (Planes Parciales, Licencias de Urbanización) y Certificaciones de Riesgo, buscando integrar la gestión del riesgo desde las etapas de diseño y planificación. Además, se han desarrollado Lineamientos Técnicos para la Reducción de Riesgos en Excavaciones, una de las fases más críticas y potencialmente desestabilizadoras de la construcción.

La preparación para la respuesta, por otro lado, se enfoca en estar listos para actuar si un evento de riesgo ocurre. Basado en la legislación nacional y distrital, se han formulado Marcos de Actuación para la Respuesta a Emergencias. Estos marcos definen los procedimientos, las entidades responsables y la estructura de coordinación para atender emergencias generadas por cualquier tipo de evento, incluyendo los relacionados con la actividad constructora. La respuesta se estructura en servicios básicos para atender las necesidades de la población afectada.

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Recomendaciones Clave

Para minimizar los riesgos en la construcción, es fundamental seguir una serie de recomendaciones:

  • Cumplimiento Normativo: Asegurarse de contar con todas las licencias y permisos necesarios antes de iniciar una obra, cumpliendo rigurosamente con las normas técnicas y de seguridad.
  • Control de Calidad: Implementar y seguir procedimientos estrictos de control de calidad en todas las fases de la construcción, desde los materiales hasta la ejecución. En los casos requeridos por ley, obtener las certificaciones técnicas de ocupación.
  • Actas de Vecindad: Realizar actas de vecindad con los propietarios de predios colindantes antes de iniciar la obra. Este documento registra el estado de las propiedades vecinas y sirve como herramienta para evaluar posibles afectaciones posteriores.
  • Verificación del Control Urbano: Tanto los responsables de la obra como los vecinos deben verificar que las autoridades locales (Alcaldías, Inspecciones de Policía) realicen el control urbano adecuado durante la ejecución de los trabajos.
  • Mantenimiento de Edificaciones: Los propietarios deben realizar mantenimiento periódico y adecuado a sus propiedades para asegurar su estabilidad y seguridad a largo plazo.

¿Cuáles son los riesgos más comunes en la construcción?

Más allá de los riesgos estructurales o de afectación a terceros, la actividad constructora presenta una serie de riesgos laborales directos para los trabajadores, que la convierten en una de las profesiones más peligrosas. Los riesgos más comunes incluyen:

  • Caídas desde Altura: Trabajos en andamios, techos, estructuras elevadas o bordes sin protección son causas frecuentes de accidentes graves o fatales.
  • Golpes y Atropellos: La operación de maquinaria pesada, vehículos y la manipulación de cargas implican un alto riesgo de ser golpeado o atropellado.
  • Atrapamientos: Riesgo de quedar atrapado entre objetos, maquinaria o estructuras en colapso.
  • Riesgos Eléctricos: Contacto con cables energizados, líneas de alta tensión o uso de herramientas eléctricas defectuosas.
  • Exposición a Sustancias Peligrosas: Inhalación de polvo (sílice, cemento), exposición a químicos (solventes, adhesivos), amianto u otros materiales tóxicos.
  • Ruido: La exposición constante a niveles elevados de ruido por maquinaria pesada puede causar pérdida de audición permanente.
  • Vibraciones: El uso de herramientas vibratorias puede generar trastornos musculoesqueléticos.
  • Cargas Físicas: Levantamiento manual de cargas pesadas, posturas forzadas o movimientos repetitivos que derivan en lesiones musculoesqueléticas.
  • Condiciones Climáticas: Exposición prolongada al sol (golpe de calor, quemaduras), frío, lluvia o viento.
  • Caída de Objetos: Herramientas, materiales o escombros que caen desde alturas.

Estos riesgos, inherentes a las tareas diarias de la construcción, exigen medidas preventivas rigurosas y el uso adecuado de elementos de protección.

La Importancia del Equipo de Protección Personal (EPP)

El Equipo de Protección Personal (EPP) es una barrera fundamental entre el trabajador y el riesgo. Si bien es la última línea de defensa (siempre se deben priorizar las medidas de control en la fuente o en el medio), su uso correcto y constante es indispensable para prevenir accidentes y enfermedades profesionales en la construcción.

El empleador tiene la obligación de proveer el EPP adecuado para cada tarea y capacitar al trabajador en su uso y mantenimiento. En muchos países, como Argentina (mencionado en el texto de referencia), ciertos EPP deben estar certificados por organismos reconocidos para garantizar su efectividad. Entidades como la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) en Argentina incluso requieren un registro formal de entrega de EPP.

Partes del cuerpo a proteger y EPP necesario

La protección debe ser integral, cubriendo las partes del cuerpo más expuestas a los riesgos:

Parte del CuerpoRiesgos ComunesEPP Recomendado
CabezaCaída de objetos, golpes contra estructuras, contacto eléctricoCascos de seguridad (inspeccionar y reemplazar si se dañan)
Ojos y CaraProyección de partículas, polvo, chispas, salpicaduras químicas/cemento, arcos eléctricosGafas de seguridad, caretas faciales
OídosRuido excesivo de maquinariaTapones para oídos, orejeras (limpiar y reemplazar regularmente)
ManosCortes, abrasiones, quemaduras, contacto con químicos, riesgos eléctricos, golpes, pinchazosGuantes de seguridad (tipo y material según la tarea: goma para concreto, cuero para soldar, aislantes para electricidad)
PiesCaída de objetos pesados, pisadas sobre objetos punzantes, resbalones, riesgos eléctricosZapatos o botas de seguridad con puntera reforzada (metal o composite) y suela antideslizante y resistente a perforaciones
CuerpoGolpes, cortes, químicos, salpicaduras, visibilidad reducidaRopa de trabajo resistente, chalecos reflectantes, trajes especiales (impermeables, ignífugos, etc.)
Vías RespiratoriasPolvo, humos, gases, vaporesMascarillas (antipolvo, con filtros específicos)
AlturaCaídas a desnivelArneses de seguridad, líneas de vida, sistemas anticaídas

Es crucial recordar que el EPP debe ajustar cómodamente y ser mantenido en buen estado. Su uso no elimina el riesgo, pero reduce significativamente la probabilidad y severidad de las lesiones.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

Aquí respondemos algunas preguntas comunes sobre los riesgos en la construcción:

¿Por qué la construcción se considera una actividad de alto riesgo?

Se considera de alto riesgo debido a la combinación de factores como trabajos en altura, manipulación de cargas pesadas, uso de maquinaria peligrosa, exposición a condiciones ambientales extremas, interacción con electricidad y químicos, y la naturaleza dinámica y a menudo impredecible de los sitios de trabajo.

¿Qué tipo de riesgos existen en una obra de construcción?

Existen riesgos de seguridad (caídas, golpes, atrapamientos, eléctricos, incendios), riesgos para la salud (exposición a polvo, químicos, ruido, vibraciones, temperaturas extremas) y riesgos ergonómicos (esfuerzos excesivos, posturas inadecuadas).

¿Quién es responsable de la seguridad en una obra?

La responsabilidad principal recae en el empleador o contratista, quien debe identificar los riesgos, implementar medidas preventivas, proveer el EPP y capacitar a los trabajadores. Sin embargo, los trabajadores también tienen la responsabilidad de seguir los procedimientos de seguridad y usar correctamente el EPP.

¿Qué normativa regula la seguridad en la construcción?

La seguridad en la construcción está regulada por leyes laborales generales, normativas específicas de seguridad y salud en el trabajo para el sector, códigos de construcción, y regulaciones sobre el uso de equipos y materiales. En Colombia, por ejemplo, el NSR y la Ley de Vivienda Segura son fundamentales.

¿Qué debo hacer si identifico un riesgo en mi lugar de trabajo?

Debes informar inmediatamente a tu supervisor o al responsable de seguridad e higiene en la obra. No realices tareas si consideras que las condiciones no son seguras.

La actividad de la construcción es esencial, pero inherentemente peligrosa. La prevención, el cumplimiento normativo, la capacitación constante y el uso adecuado del EPP son pilares fundamentales para construir no solo edificaciones seguras, sino también entornos de trabajo donde la vida y la salud de los trabajadores sean la máxima prioridad.

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