¿Qué pasa si un trabajador se accidenta de camino al trabajo?

Accidente In Itinere: ¿Es accidente laboral?

21/10/2018

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El trayecto diario desde tu hogar hasta el lugar de trabajo, y viceversa, es una parte fundamental de tu jornada. Pero, ¿qué sucede si sufres un percance durante este desplazamiento? ¿Se considera un accidente de trabajo? Esta es una duda común entre muchos empleados y autónomos. La respuesta es sí, bajo ciertas circunstancias, un accidente ocurrido mientras te diriges o regresas del trabajo puede ser reconocido como un accidente laboral. Este tipo específico de siniestro recibe el nombre de accidente in itinere.

¿Qué pasa si un trabajador tiene un accidente de trayecto?
En caso de accidente de trayecto, deberá acompañar a la Denuncia Individual de Accidente del Trabajo (DIAT), la declaración de víctima de accidente de trayecto, registro de asistencia del día del accidente y croquis o mapa que grafique el lugar del accidente, así como declaraciones de testigos y/o parte policial en ...

Entender qué es exactamente un accidente in itinere, cuáles son sus requisitos legales y cómo actuar si te ocurre es crucial para asegurar la protección de tus derechos y el acceso a las prestaciones correspondientes. No todos los incidentes en el camino son considerados in itinere, por lo que conocer los detalles es fundamental.

Índice de Contenido

¿Qué es un Accidente In Itinere?

El concepto de accidente in itinere se refiere a cualquier lesión corporal que un trabajador sufra al ir o al volver del lugar de trabajo. Esta figura está específicamente contemplada en la legislación española, ampliando la protección que ofrece el marco legal a los trabajadores más allá del estricto horario y lugar de desempeño de sus funciones. La Ley General de la Seguridad Social, en su artículo 156, apartado 2.a), establece claramente que tendrán la consideración de accidentes de trabajo “Los que sufra el trabajador al ir o al volver del lugar de trabajo”.

Sin embargo, es importante destacar que el accidente in itinere no es algo que se presuma automáticamente. Para que sea reconocido como tal, debe existir una clara relación de causalidad entre el accidente y el trabajo. Esto significa que el incidente debe haber ocurrido precisamente por el hecho de desplazarse para cumplir con la obligación laboral o regresar tras haberla cumplido. Además, como en cualquier accidente laboral, debe producirse un daño corporal al trabajador.

Este marco legal no solo ampara a los trabajadores por cuenta ajena. Gracias a la Ley 6/2017 de Reformas Urgentes del Trabajo Autónomo y el Real Decreto-ley 28/2018, los trabajadores autónomos que hayan optado por la cobertura de contingencias profesionales también pueden ver reconocidos los accidentes sufridos en el trayecto habitual a su centro de trabajo.

Requisitos Clave para Considerar un Accidente como In Itinere

Para que un accidente en el trayecto sea legalmente reconocido como accidente laboral in itinere, deben concurrir una serie de requisitos esenciales, que la jurisprudencia ha ido perfilando a lo largo del tiempo. Estos elementos buscan asegurar que el accidente está genuinamente ligado a la necesidad del desplazamiento por motivos laborales.

Elemento Cronológico

El accidente debe haberse producido en un momento temporalmente próximo al horario de entrada o salida del trabajo. No se exige que ocurra justo en el minuto exacto de inicio o fin de la jornada, pero sí que exista una conexión lógica y razonable con el horario laboral. La jurisprudencia ha flexibilizado este punto en algunos casos, admitiendo pequeñas interrupciones o detenciones en el trayecto, siempre que sean habituales y no rompan el nexo causal con el desplazamiento laboral. Un ejemplo citado es la parada para llevar o recoger a los hijos del colegio, si esta parada forma parte de la rutina habitual del trabajador en su trayecto.

Elemento Espacial o Geográfico

El accidente debe ocurrir en el camino que sea normal y habitual para el trabajador entre su domicilio y el lugar de trabajo. Esto no implica que deba ser la ruta más corta o la única posible, pero sí la que el trabajador utiliza de forma regular. Pequeños desvíos pueden ser admitidos si no alteran sustancialmente el recorrido habitual o si responden a motivos justificados y habituales (como la parada mencionada anteriormente). Se incluyen también en este concepto los trayectos realizados por trabajadores emigrantes al ir o volver del país donde desempeñan su trabajo.

Elemento del Transporte

Se debe haber utilizado el medio de transporte que sea habitual y adecuado para el desplazamiento. Esto puede ser el coche particular, transporte público (autobús, metro, tren), bicicleta, motocicleta o incluso ir a pie. La clave es que sea el medio que el trabajador usa regularmente. Sin embargo, si la empresa ofrece un medio de desplazamiento específico (como un autobús de empresa o billetes para un medio de transporte concreto) y el trabajador decide utilizar otro medio por su cuenta, un accidente en este último medio podría no ser considerado in itinere, ya que se rompe la conexión con la organización del desplazamiento por parte de la empresa.

Elemento Teleológico (Finalista)

La finalidad principal y determinante del viaje debe ser, sin lugar a dudas, ir o volver del trabajo. Si el desplazamiento se realiza por motivos personales que no tienen relación directa con la necesidad de acudir o regresar del centro de trabajo, el accidente que ocurra durante dicho trayecto no será considerado in itinere. Este elemento es crucial para diferenciar el desplazamiento laboral del personal.

Casos en los que el Accidente en el Trayecto NO es Accidente Laboral

Aunque la ley amplía la protección al trayecto, existen situaciones específicas en las que un accidente ocurrido al ir o volver del trabajo no se considerará in itinere. La Ley General de la Seguridad Social excluye explícitamente aquellos accidentes que se deban a fuerza mayor ajena al trabajo o a dolo o imprudencia temeraria del propio trabajador accidentado.

Algunos ejemplos de situaciones donde no se reconoce el accidente in itinere, basadas en la casuística y la jurisprudencia, incluyen:

  • Desvío significativo de la ruta habitual: Si el trabajador se desvía de manera sustancial y sin justificación relacionada con el trabajo de su camino normal (por ejemplo, para realizar gestiones personales extensas o visitar a alguien), el nexo causal con el trabajo se rompe.
  • Conducta temeraria o dolosa del trabajador: Accidentes causados directamente por una actuación imprudente y gravemente negligente del trabajador (como circular a una velocidad excesiva y manifiestamente peligrosa para la zona, saltarse semáforos en rojo de forma reiterada, o conducir bajo los efectos del alcohol o drogas) o por dolo (por ejemplo, provocar intencionadamente el accidente). También se incluye aquí la falta de permisos necesarios para conducir el vehículo utilizado.
  • Accidentes debidos a fuerza mayor extraña al trabajo: Situaciones imprevisibles e inevitables que no tienen relación alguna con el desempeño laboral, como un terremoto, una inundación a gran escala que afecte a toda una región (no solo al trayecto), o un acto terrorista. Sin embargo, eventos más comunes del tráfico (como un atasco provocado por otro conductor, un reventón de rueda, etc.) no suelen considerarse fuerza mayor a estos efectos, ya que son riesgos inherentes a la circulación.

Es fundamental evaluar cada caso de forma individual, pero la presencia de estos factores puede impedir que el accidente sea calificado como in itinere.

¿Cómo Actuar Ante un Accidente In Itinere?

Si sufres un accidente mientras te diriges o regresas del trabajo, es vital que actúes correctamente para que pueda ser reconocido como accidente laboral in itinere y acceder a las prestaciones correspondientes. Los pasos a seguir son similares a los de un accidente de trabajo ocurrido en el centro de trabajo:

  1. Notifica a la empresa: Debes informar a tu empleador lo antes posible sobre lo sucedido. Explica claramente que el accidente ocurrió en el trayecto hacia o desde el trabajo. La empresa es quien debe gestionar la comunicación con la Mutua colaboradora con la Seguridad Social o la entidad gestora que cubra las contingencias profesionales.
  2. Acude a la Mutua: Solicita a la empresa que te remitan a la Mutua con la que tengan concertada la cobertura de accidentes de trabajo. Es esta entidad la encargada de valorar tus lesiones, determinar si el accidente cumple los requisitos de in itinere y gestionar la asistencia sanitaria y las prestaciones económicas. Es importante recibir atención médica a través de la Mutua para que quede constancia del accidente y las lesiones desde el primer momento.
  3. Recopila pruebas: Para facilitar el reconocimiento del accidente como in itinere, es muy útil contar con elementos probatorios que acrediten las circunstancias del siniestro. Esto puede incluir:
    • Atestado policial o informe de los servicios de emergencia si intervinieron.
    • Partes de asistencia médica de los primeros auxilios recibidos.
    • Testigos del accidente.
    • Documentación que acredite el horario de entrada/salida y el domicilio habitual (contrato de trabajo, nóminas, certificado de empadronamiento).
    • Pruebas que demuestren que estabas utilizando tu medio de transporte habitual y siguiendo tu ruta normal (si aplica).

La carga de probar que se cumplen los requisitos del accidente in itinere suele recaer en el trabajador, aunque la empresa y la Mutua también tienen la obligación de investigar el siniestro. Contar con la mayor cantidad de pruebas posible facilitará el proceso.

Responsabilidad de la Empresa en un Accidente In Itinere

Una diferencia fundamental entre un accidente de trabajo ocurrido en las instalaciones de la empresa o utilizando sus medios y un accidente in itinere es la responsabilidad empresarial. En un accidente in itinere, la empresa, por lo general, no tiene responsabilidad directa en la causación del siniestro, ya que este ocurre fuera de su ámbito de control y organización.

La responsabilidad de la empresa en accidentes laborales suele derivar del incumplimiento de sus obligaciones en materia de prevención de riesgos laborales. Si un accidente ocurre dentro del centro de trabajo debido a una condición insegura o a una falta de medidas de protección, la empresa podría ser considerada responsable. Sin embargo, en el caso del accidente in itinere, que sucede en la vía pública y durante el desplazamiento, la empresa no puede controlar las condiciones del tráfico, la climatología o las acciones de terceros conductores o peatones.

Por lo tanto, la existencia de un accidente in itinere no implica automáticamente una responsabilidad para el empleador. La responsabilidad principal en estos casos recae en la Seguridad Social o la Mutua colaboradora que cubre las contingencias profesionales del trabajador.

¿Qué pasa si un trabajador se accidenta de camino al trabajo?
Por lo tanto, si se sufre un accidente de cualquier tipo durante el desplazamiento al lugar de trabajo o viceversa, el empleado debe poner en conocimiento de la empresa lo sucedido y solicitar que lo remitan a la Mutua, quien deberá encargarse de la baja médica que pudiera corresponder.

Prestaciones y Pago en un Accidente In Itinere

Cuando un accidente es reconocido como accidente in itinere, las prestaciones a las que tiene derecho el trabajador son las mismas que las de cualquier otro accidente de trabajo. Esto supone una mejora significativa respecto a las prestaciones por contingencias comunes (enfermedad común o accidente no laboral).

Las prestaciones más destacadas incluyen:

  • Asistencia Sanitaria: La Mutua o entidad gestora se hará cargo del 100% de los gastos médicos, hospitalarios, farmacéuticos y de rehabilitación derivados del accidente.
  • Prestación por Incapacidad Temporal (Baja Médica): Desde el día siguiente al del accidente, el trabajador tiene derecho a percibir una prestación económica equivalente al 75% de su base reguladora (la base de cotización por contingencias profesionales del mes anterior dividida entre el número de días cotizados en ese mes). En el caso de contingencias comunes, el porcentaje inicial es menor y el pago comienza más tarde.
  • Prestaciones por Incapacidad Permanente: Si como consecuencia del accidente quedan secuelas que reducen o anulan la capacidad laboral del trabajador, este podría tener derecho a una indemnización a tanto alzado o a una pensión vitalicia, dependiendo del grado de incapacidad reconocido (parcial, total, absoluta, gran invalidez).
  • Prestaciones por Fallecimiento: En caso de fallecimiento del trabajador a causa del accidente, sus beneficiarios podrían tener derecho a prestaciones como la pensión de viudedad, orfandad o a favor de familiares, así como a un subsidio por defunción.

El pago de estas prestaciones corre a cargo de la Mutua colaboradora con la Seguridad Social o la entidad gestora (INSS) con la que la empresa tenga concertada la cobertura de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales. Es la Mutua quien gestiona todo el proceso, desde la asistencia médica inicial hasta el pago de las prestaciones económicas, una vez reconocido el carácter in itinere del accidente.

Accidente In Itinere en Trabajadores Autónomos

Como mencionamos, los trabajadores autónomos también pueden estar protegidos en caso de sufrir un accidente in itinere, siempre que cumplan ciertos requisitos específicos y hayan optado por la cobertura adecuada.

Los requisitos básicos para que un accidente en el trayecto sea considerado in itinere para un autónomo son similares a los de un trabajador por cuenta ajena: que ocurra en el trayecto habitual y normal entre su domicilio y el lugar de trabajo, utilizando el medio de transporte habitual, y que la finalidad sea ir o volver de trabajar. Sin embargo, existen particularidades importantes:

  • Lugar de Trabajo Registrado: Es fundamental que el autónomo haya registrado un lugar de trabajo diferente a su domicilio habitual. El accidente in itinere se considerará tal si ocurre en el trayecto entre su domicilio habitual y este lugar de trabajo registrado. Si el domicilio y el lugar de trabajo coinciden, este tipo de accidente es difícil de acreditar.
  • Ocurrencia Fuera de la Jornada Laboral: El accidente debe producirse en el momento del desplazamiento, es decir, antes de iniciar la jornada en el centro de trabajo o después de finalizarla al regresar al domicilio.
  • Cobertura de Contingencias Profesionales: Este es el requisito más importante. Para tener derecho a las prestaciones por accidente in itinere, el trabajador autónomo debe haber incluido la cobertura de contingencias profesionales en su base de cotización. Muchos autónomos solo cotizan por contingencias comunes (que cubren enfermedad común y accidentes no laborales), lo cual no les daría derecho a las prestaciones por accidente in itinere. Es una elección voluntaria que implica un coste adicional en la cuota, pero que ofrece una protección mucho mayor en casos de accidentes laborales y enfermedades profesionales, incluyendo el in itinere.

Si un autónomo cumple estos requisitos y sufre un accidente in itinere, tendrá acceso a una asistencia sanitaria completa a través de la Mutua y a prestaciones económicas superiores a las de contingencias comunes. La prestación por incapacidad temporal será del 75% de su base de cotización desde el día siguiente a la baja, y podrá acceder a prestaciones por incapacidad permanente si quedan secuelas.

La compensación económica por un accidente in itinere, al ser considerado contingencia profesional, es generalmente más favorable para el autónomo que si se tratara de un accidente común.

Preguntas Frecuentes sobre el Accidente In Itinere

A continuación, abordamos algunas de las preguntas más habituales relacionadas con los accidentes en el trayecto al trabajo:

¿Qué pasa si un trabajador se accidenta de camino al trabajo?
Si un trabajador se accidenta de camino al trabajo, y se cumplen los requisitos de cronología, espacialidad, transporte y teleología (ir/volver del trabajo), se considera un accidente in itinere, que es una modalidad de accidente de trabajo.

Si tengo un accidente durante el trayecto al trabajo, ¿es un accidente laboral?
Sí, si el accidente cumple con los requisitos legales y jurisprudenciales establecidos para ser considerado un accidente in itinere, se califica como accidente laboral a efectos de la Seguridad Social.

¿Cuál es el marco legal del accidente in itinere?
El marco legal principal en España es el artículo 156 de la Ley General de la Seguridad Social. Para los trabajadores autónomos, se complementa con la Ley 6/2017 y el Real Decreto-ley 28/2018.

¿Qué requisitos deben cumplirse para que un accidente in itinere sea considerado accidente laboral?
Se deben cumplir requisitos cronológicos (momento próximo al horario), espaciales (trayecto habitual), de transporte (medio adecuado y habitual) y teleológicos (finalidad de ir/volver del trabajo). Debe existir un daño corporal y una relación de causalidad con el trabajo.

¿En qué casos el accidente durante el desplazamiento no se considera accidente laboral?
No se considera accidente laboral si se debe a fuerza mayor extraña al trabajo o a dolo o imprudencia temeraria del propio trabajador. Ejemplos incluyen desvíos significativos injustificados, conductas gravemente negligentes (exceso de velocidad, falta de permiso) o accidentes provocados intencionadamente.

¿Cómo se debe actuar ante un accidente in itinere?
Debes informar inmediatamente a la empresa, solicitar que te remitan a la Mutua para recibir asistencia médica y gestionar la baja, y recopilar todas las pruebas posibles para acreditar las circunstancias del accidente (denuncia, informes médicos, testigos, etc.).

¿Qué responsabilidad recae sobre la empresa?
En general, en un accidente in itinere, la empresa no tiene responsabilidad directa en la causación del siniestro, a diferencia de lo que puede ocurrir en un accidente en sus instalaciones por incumplimiento de medidas de prevención de riesgos laborales. La responsabilidad en el pago de prestaciones recae en la Mutua o entidad gestora.

¿Qué prestaciones corresponden y quién se hace cargo del pago?
Corresponden las mismas prestaciones que para cualquier accidente de trabajo: asistencia sanitaria completa, prestación por incapacidad temporal (75% de la base reguladora desde el día siguiente), y posibles prestaciones por incapacidad permanente o fallecimiento. El pago lo asume la Mutua colaboradora con la Seguridad Social o la entidad gestora.

¿Y si soy un trabajador autónomo?
Los trabajadores autónomos también pueden tener un accidente in itinere si cumplen los requisitos de trayecto y finalidad, han registrado un lugar de trabajo diferente al domicilio, el accidente ocurre fuera de la jornada laboral y, fundamentalmente, si han optado por la cobertura de contingencias profesionales en su cotización. Tendrán derecho a asistencia médica por la Mutua y a prestaciones económicas superiores a las de contingencias comunes.

Esperamos que esta información detallada te sea de gran utilidad para comprender mejor qué es un accidente in itinere y cómo actuar si te ves afectado por uno. Conocer tus derechos es el primer paso para protegerte.

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