¿Cómo hacer botar a alguien del trabajo?

¿Te despidieron? Entiende qué significa

20/04/2024

Valoración: 4.33 (2645 votos)

Ser 'echado del trabajo' o, en términos más formales, sufrir un despido, es una situación que marca el fin de la relación laboral entre un empleado y su empleador. No se trata de una renuncia voluntaria por parte del trabajador, sino de una decisión unilateral tomada por la empresa para dar por terminado el contrato de trabajo que los unía. Este acto tiene importantes implicaciones legales y personales para el trabajador, y puede ocurrir por diversas razones y bajo diferentes circunstancias, cada una con sus propias consecuencias.

¿Qué es echar del trabajo?
El despido es la acción a través de la cual un empleador da por finalizado unilateralmente un contrato laboral con su empleado.

El despido está regulado por la legislación laboral de cada país, que establece los motivos válidos por los cuales una empresa puede despedir a un empleado, los procedimientos que debe seguir y las compensaciones o indemnizaciones a las que el trabajador podría tener derecho. Entender este proceso es fundamental para saber cómo actuar si te encuentras en esta situación.

Índice de Contenido

¿Qué es Exactamente el Despido?

Como mencionamos, el despido es la extinción del contrato de trabajo por voluntad exclusiva del empleador. A diferencia de otras formas de terminación laboral, como la renuncia, la jubilación o el fin de contrato temporal, el despido implica una decisión activa de la empresa de prescindir de los servicios del trabajador. Esta decisión debe, en la mayoría de los casos, estar justificada por una causa legalmente establecida, aunque existen situaciones donde la causa es inexistente o insuficiente, lo que da lugar a distintos tipos de despido.

Las leyes laborales buscan equilibrar el derecho del empleador a organizar su negocio y adaptar su plantilla a sus necesidades con el derecho del trabajador a la estabilidad en el empleo y a una protección frente a decisiones arbitrarias. Por ello, el despido no es un acto libre de consecuencias ni requisitos.

Tipos de Despido: Conoce las Diferencias

La clasificación del despido es clave, ya que de ella dependen los derechos y las posibles compensaciones del trabajador. Aunque la terminología puede variar ligeramente entre países, los conceptos fundamentales suelen ser similares. Basándonos en el marco legal español, que es un ejemplo común en derecho comparado, podemos distinguir principalmente entre:

  • Despido Disciplinario
  • Despido por Causas Objetivas
  • Despido Improcedente
  • Despido Nulo

Despido Disciplinario

Este tipo de despido se produce cuando el empleador decide poner fin al contrato de trabajo debido a un incumplimiento grave y culpable por parte del trabajador de sus obligaciones laborales. Las causas que justifican un despido disciplinario suelen estar tipificadas en la ley (como el Estatuto de los Trabajadores en España) o en los convenios colectivos, y pueden incluir:

  • Faltas repetidas e injustificadas de asistencia o puntualidad al trabajo.
  • Indisciplina o desobediencia en el trabajo.
  • Ofensas verbales o físicas al empresario, a las personas que trabajan en la empresa o a los familiares que convivan con ellos.
  • Transgresión de la buena fe contractual, así como el abuso de confianza en el desempeño del trabajo.
  • Disminución continuada y voluntaria del rendimiento normal o pactado.
  • Embriaguez habitual o toxicomanía si repercuten negativamente en el trabajo.
  • Acoso por razón de origen racial o étnico, religión o convicciones, discapacidad, edad u orientación sexual y el acoso sexual o por razón de sexo al empresario o a las personas que trabajan en la empresa.

Si el despido disciplinario se considera procedente (es decir, si la empresa puede probar la existencia y gravedad de la falta), el trabajador no tiene derecho a recibir indemnización alguna, aunque sí a la liquidación de los haberes pendientes (salario del mes, pagas extra devengadas, vacaciones no disfrutadas).

Despido por Causas Objetivas

El despido por causas objetivas se basa en motivos relacionados con el funcionamiento de la empresa o con la capacidad del trabajador, pero que no implican un incumplimiento grave por parte de este último. Las causas objetivas más comunes son:

  • Ineptitud del trabajador conocida o sobrevenida después de su colocación efectiva en la empresa.
  • Falta de adaptación del trabajador a las modificaciones técnicas operadas en su puesto de trabajo, cuando dichos cambios sean razonables.
  • Necesidad de amortizar puestos de trabajo por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción.
  • Faltas de asistencia al trabajo, aun justificadas pero intermitentes, que alcancen ciertos porcentajes (este punto ha tenido variaciones legales).

A diferencia del despido disciplinario procedente, el despido por causas objetivas sí otorga al trabajador el derecho a una indemnización, que en España es de 20 días de salario por año de servicio, con un límite de 12 mensualidades. Además, la empresa debe cumplir ciertos requisitos formales, como preavisar con 15 días de antelación (o abonar dicho preaviso) y entregar una carta de despido detallando las causas.

Despido Improcedente

Un despido es declarado improcedente cuando no se acredita la causa legal alegada por el empleador (ya sea disciplinaria u objetiva) o cuando no se han cumplido los requisitos formales establecidos por la ley (por ejemplo, no entregar la carta de despido o no especificar correctamente las causas). En este caso, el trabajador puede impugnar el despido ante los tribunales laborales.

Si el despido es declarado improcedente, el empleador tiene dos opciones:

  1. Readmitir al trabajador en su puesto de trabajo, abonándole los salarios de tramitación (los que dejó de percibir desde el despido hasta la notificación de la sentencia).
  2. Pagar una indemnización al trabajador. La cuantía de esta indemnización en España depende de la fecha de inicio del contrato. Para contratos anteriores a la reforma laboral de 2012, la indemnización era de 45 días de salario por año trabajado con un tope de 42 mensualidades. Para contratos posteriores a esa fecha, es de 33 días de salario por año trabajado con un tope de 24 mensualidades.

Es importante destacar que la opción entre readmisión e indemnización corresponde generalmente al empleador, a menos que el trabajador sea un representante legal de los trabajadores o un delegado sindical, en cuyo caso la elección es del trabajador.

Despido Nulo

El despido nulo es aquel que se produce por una causa considerada discriminatoria por la ley o que viola derechos fundamentales del trabajador. También se considera nulo en ciertos supuestos específicos protegidos por la ley, como el despido de una trabajadora embarazada desde el inicio del embarazo hasta el parto, el despido de un trabajador que ha solicitado o está disfrutando de permisos relacionados con la conciliación familiar (maternidad, paternidad, lactancia, reducción de jornada por cuidado de hijos, etc.), o el despido de un trabajador que ha ejercido acciones legales contra la empresa.

La característica principal del despido nulo es que su efecto es la readmisión inmediata del trabajador en su puesto de trabajo, con abono de los salarios de tramitación. En este caso, no existe opción de indemnización para el empleador; la única consecuencia legal es la restitución de la relación laboral a su estado anterior al despido. La ley considera que la causa del despido es tan grave (por vulnerar derechos fundamentales) que la relación laboral no puede darse por terminada.

¿Cómo despedir a una persona de su trabajo?
Procurar que el espacio sea relajado y libre de interrupciones. Exponer con claridad los motivos de la desvinculación. Dar un espacio a la persona para reflexionar y gestionar el momento, de preferencia antes de firmar los documentos legales. Mostrar empatía con la persona.

Causas Comunes que Llevan al Despido

Profundizando en las razones por las que una empresa puede decidir despedir a un empleado, podemos agruparlas en dos grandes categorías, tal como reflejan los tipos de despido:

  • Causas relacionadas con el trabajador: Estas son las que dan lugar al despido disciplinario o, en algunos casos, al despido objetivo por ineptitud o falta de adaptación. Incluyen desde faltas de conducta graves como el robo, la agresión o el acoso, hasta problemas de rendimiento persistente o la incapacidad para realizar las tareas del puesto tras cambios relevantes.
  • Causas relacionadas con la empresa: Estas son las que justifican el despido por causas objetivas de tipo económico, técnico, organizativo o de producción (ETOP). Se refieren a situaciones en las que la empresa necesita ajustar su estructura o su plantilla para asegurar su viabilidad o mejorar su competitividad. Por ejemplo, una disminución significativa de ingresos (económicas), la introducción de nueva maquinaria que requiere menos personal (técnicas), una reorganización de departamentos que elimina puestos (organizativas) o cambios en la demanda de productos o servicios (producción).

La ley exige que estas causas sean reales, probadas y suficientemente relevantes como para justificar la medida del despido. Un despido sin causa justificada o con una causa insuficiente será probablemente declarado improcedente.

Las Indemnizaciones por Despido en España: Un Resumen

La cuantía de la indemnización es uno de los aspectos que más preocupa al trabajador despedido. Como hemos visto, no todos los despidos dan derecho a la misma compensación económica. Aquí te presentamos un resumen:

Tipo de Despido (Si es Procedente)Indemnización por Año TrabajadoTope Máximo
Disciplinario0 días0 mensualidades
Por Causas Objetivas20 días12 mensualidades
Improcedente (Contratos pre-2012)45 días42 mensualidades
Improcedente (Contratos post-2012)33 días24 mensualidades
NuloNo hay indemnización, hay readmisión + salarios de tramitaciónN/A
Tabla Comparativa de Indemnizaciones por Despido en España

Es crucial entender que estas son las indemnizaciones legales mínimas. Convenios colectivos o contratos individuales podrían establecer condiciones más beneficiosas para el trabajador, aunque esto es menos común en el momento del despido unilateral.

Efectos de Ser Despedido

El efecto más inmediato y obvio del despido es la finalización de la relación contractual y, por tanto, el cese de la obligación de prestar servicios y de la empresa de pagar un salario. Sin embargo, el despido conlleva otros efectos importantes:

  • Situación de desempleo: El trabajador despedido pasa a estar en situación de desempleo. En la mayoría de los países, esto le permite acceder a prestaciones o subsidios por desempleo, siempre y cuando cumpla con los requisitos de cotización y solicite la prestación en el plazo legal. Es fundamental gestionar esta solicitud a la mayor brevedad posible.
  • Liquidación y finiquito: Al finalizar la relación laboral, la empresa debe entregar al trabajador la liquidación o finiquito, que incluye el pago de los conceptos devengados y no percibidos hasta la fecha del despido: salario del mes en curso, parte proporcional de pagas extra, vacaciones no disfrutadas, y la indemnización si corresponde. Es vital revisar este documento antes de firmarlo y, si hay dudas, firmarlo como "no conforme".
  • Certificado de empresa: La empresa debe entregar al trabajador un certificado que acredite los días trabajados y las bases de cotización, documento necesario para tramitar la prestación por desempleo.
  • Búsqueda de un nuevo empleo: El trabajador despedido debe iniciar un proceso de búsqueda activa de empleo, lo cual puede ser un desafío tanto logístico como emocional.
  • Impacto emocional y financiero: Un despido puede generar estrés, incertidumbre y afectar la autoestima del trabajador. Además, la pérdida de ingresos habituales supone un reto financiero que las prestaciones por desempleo solo cubren parcialmente y por un tiempo limitado.

¿Qué Hacer Si Te Despiden?

Si recibes una comunicación de despido, es recomendable seguir estos pasos:

  1. Mantén la calma y lee atentamente la carta de despido. Verifica que contenga la fecha efectiva del despido y las causas alegadas.
  2. No firmes el finiquito si no estás completamente de acuerdo o si tienes dudas. Si te presionan a firmar, hazlo pero añade "no conforme" junto a tu firma y la fecha. Esto te permitirá reclamar posteriormente.
  3. Recoge todas las pruebas posibles relacionadas con tu trabajo y la causa del despido (contrato, nóminas, correos electrónicos, comunicaciones de la empresa, etc.).
  4. Busca asesoramiento legal laboral lo antes posible. Un abogado especializado podrá evaluar si el despido es procedente, improcedente o nulo, y te informará sobre tus derechos y las acciones a seguir (normalmente, presentar una papeleta de conciliación y, si no hay acuerdo, una demanda judicial).
  5. Infórmate y solicita la prestación por desempleo en el organismo competente de tu país.

Preguntas Frecuentes sobre el Despido

A continuación, respondemos algunas dudas comunes que surgen al hablar de despidos:

¿Me pueden despedir sin darme una razón?

Legalmente, en la mayoría de los países, la empresa debe alegar una causa para el despido y justificarla. Un despido sin causa justificada (o sin causa real) sería declarado improcedente, lo que daría derecho a una indemnización al trabajador.

Si me despiden, ¿tengo derecho a indemnización?

Depende del tipo de despido y de la legislación aplicable. En España, el despido disciplinario procedente no da derecho a indemnización, pero el despido por causas objetivas procedente y el despido declarado improcedente sí lo hacen, aunque en cuantías diferentes.

¿Qué es el preaviso en un despido?

En los despidos por causas objetivas, la empresa suele estar obligada a notificar el despido con una antelación mínima (15 días en España). Si no cumple con este preaviso, debe abonar al trabajador una cantidad equivalente al salario de esos días.

¿Puedo negarme a firmar la carta de despido?

Puedes negarte a firmarla, pero la empresa te la puede comunicar igualmente ante testigos o por burofax. Lo más recomendable si no estás de acuerdo es firmarla añadiendo "no conforme" para dejar constancia de tu desacuerdo y poder reclamar legalmente.

¿Cuánto tiempo tengo para reclamar un despido?

Los plazos para impugnar un despido son muy cortos (20 días hábiles en España desde la fecha de efecto del despido). Es crucial actuar rápidamente y buscar asesoramiento legal de inmediato.

¿Recibiré el paro si me despiden?

Sí, ser despedido (ya sea por causas objetivas, disciplinarias procedentes o improcedentes) es una situación legal de desempleo que permite acceder a la prestación o subsidio por desempleo, siempre que cumplas los requisitos de cotización previa.

Conclusión

El despido es un evento significativo en la vida laboral de una persona. Entender sus causas, tipos y consecuencias es esencial para saber cómo reaccionar y qué derechos te asisten. Si te enfrentas a un despido, no dudes en buscar asesoramiento profesional para asegurar que tus derechos sean respetados y para navegar por el proceso de la mejor manera posible.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a ¿Te despidieron? Entiende qué significa puedes visitar la categoría Empleo.

Subir